McDonald’s Treasure Land Adventure

Aún recuerdo perfectamente cuando hace años, allá por el 93 o el 94, fuimos un amigo y yo a comprar algún videojuego para nuestras queridas Mega Drive.

La idea era adquirir el Super Street Fighter II, título imprescindible para mí, pero con el precio que tenían los cartuchos y la situación económica propia de esas edades, no estábamos por la labor de comprar los dos el mismo juego. Así que acordamos, como tantas otras veces, que uno compraría el Super Street Fighter II (innegociablemente yo) y el otro escogería algún otro título. Y es que en aquella edad, uno tenía que buscarse la vida como buenamente podía para jugar al máximo de títulos posibles.

Dicho y hecho, me hice felizmente con el Street Fighter, pero fue entonces cuando él empezó a dudar. Y sus dudas empezaron a centrarse únicamente en dos títulos: El Rey León y el videojuego de McDonald’s Treasure Land Adventure.

 

El caso es que pese a que traté de evitarlo por todos los medios, el chaval acabó comprando el título del payaso de las hamburguesas. Más que nada, creo que le influenció bastante el hecho de que el juego de McDonald’s costara 3.000 pesetas menos que el de la película de Disney. Fue una putada para mí, porque al final me tuve que terminar comprando también el Lion King.

Pero bueno, cuando el compañero se cansó del juego hamburguesero (concretamente al tercer día de haberlo comprado, literalmente) ya me empezó a insistir con hacer un cambio temporal de cartuchos y demás. Le estuve dando mucha caña al Super Street Fighter II por bastante tiempo, pero al final accedí a probar el juego del payaso (personaje que por otro lado, siempre me ha recordado al bicho que aparece en It).

Centrándonos en el videojuego en cuestión, el McDonald’s Trasure Land Adventure, lo primero que me sorprendió y que quisiera destacar es que el título fue desarrollado por Treasure. Nada más ni nada menos que los programadores de obras de la talla de Dynamite Headdy, Light Crusader o Guardian Heroes. Y es que saber que cualquier juego ha sido parido por estos chicos, independientemente de lo objetivo que seas, hace que tu interés y tu curiosidad aumenten.

Nada más empezar con el juego tendremos que seleccionar el nivel de dificultad. Dependiendo del mismo, comenzaremos con más o menos vida. Y a partir de ahí, empezaremos a sumergirnos en, probablemente, uno de los argumentos más estúpidos de la historia de los videojuegos. Nuestro protagonista, el payaso Ronald McDonald, se encuentra dando una vuelta por el bosque cuando de repente se encuentra con un papel. Al recogerlo se da cuenta de que se trata de un mapa del tesoro. Pero sólo tiene un trozo del mapa, por lo que al encontrarse probablemente en su descanso para comer, decide aprovechar e ir a buscar el resto de fragmentos (dando así por supuesto que alguien todavía más desquiciado que él se ha dedicado a hacer añicos el mapa y repartirlo por el mundo).

Pero no todo será tan sencillo, y es que como no podría ser de otra manera, nos encontraremos diferentes enemigos en la aventura a los que tendremos que enfrentarnos.
Bueno, empezamos a jugar y lo primero que nos sorprende son los controles. Son muy suaves y agradables. El payaso responde muy bien cuando queremos saltar, y dispone de un ataque mágico. Dicha magia podrá ser potenciada durante la aventura.

La finalidad del juego es ir liquidando cada uno de los niveles para así reunir los trozos del mapa que necesitamos. Destacar también que pese al poco interés que en un principio despertó en mí el juego, hay que decir que los enemigos, por lo general, resultan bastante originales y dinámicos.

La vida de Ronald se mide por una especie de joyitas que podremos ir reponiendo. Podremos recoger anillos de oro y de plata que, a medida que recolectemos, también podremos utilizar para rellenar nuestra vida. Existen unos ítems especiales que añadirán otra joya a la barra, de modo que podremos aguantar más. Una vez tengamos bastante larga la barra de energía, no será fácil morir en este juego. Y quizás aquí peca un poco el título. En cualquier caso supongo que Treasure Land Adventure estaría enfocado a un público bastante infantil.

También existen en el juego unos globos que nos podrán salvar de más de un apuro si caemos al vacío, haciéndonos flotar como en algunos de los spots publicitarios de McDonald’s.
La estructura del juego se encuentra dividida en cuatro niveles. Siempre nos las tendremos que ver con algún jefe final (nada del otro mundo) y, para poder seguir avanzando, tendremos que perder algunas de nuestras joyas. Los niveles son bastante ricos y llamativos, al tiempo que suelen estar interrelacionados entre sí. Como curiosidad, comentar que quiénes hayáis jugado o probéis en el futuro este juego, seguramente comprobaréis que los nombres de algunos niveles son muy similares a las fases de otros videojuegos.

El juego tiene una opción de passwords para poder empezar directamente desde un nivel concreto. Por un lado, esto lo hace más sencillo todavía, mientras que por otro lado podrían haber utilizado un sistema más tradicional… Como he dicho anteriormente, los que conozcáis el juego sabréis de qué hablo.

Quizás Treasure intentó darle un pequeño toque de RPG al juego, al estilo de Alex Kidd in Miracle World. Por ello encontraremos tiendas y ocasionalmente algunos pequeños puzles, realmente simples y con poco misterio.

En cuanto al sonido… El juego cumple correctamente en cuanto a efectos, si bien hay algunos pocos que pueden hacerse repetitivos. Respecto a la música, no ofrece ninguna melodía realmente destacable o pegadiza, en mi opinión.

En resumen, McDonald’s Treasure Land Adventure es, a pesar de las pocas esperanzas que tenía en él, un videojuego bastante notable. Destaca por sus gráficos y sobretodo por su jugabilidad, y es que se nota mucho el trabajo de Treasure. Y me atrevería a decir que puede estar entre uno de los mejores juegos de plataformas de Mega Drive, y eso que la consola no andaba escasa en cuanto al género.

La relación del videojuego con McDonald’s no va mucho más allá de la aparición de la mascota en cuestión. No obstante, es evidente que este título no tiene otro fin que promocionar en cierto modo a la multinacional de las hamburguesas. Así pues, siendo un hombre temeroso de Dios y buscando siempre el equilibrio en la Fuerza, del mismo modo que hemos analizado este videojuego, os recordamos que el día 16 de octubre es el Día Mundial Anti-McDonald’s, del que podéis encontrar más información aquí.

Y este vídeo lo pongo porque me gusta:

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8 respuestas a McDonald’s Treasure Land Adventure

  1. Una lástima que el juego no esté a la altura de una comida tan buena…

    …y no, no es ironía, me encantan esas hamburguesas! xD

  2. Este juego recuerdo que pasó desapercibido porque todos pasabamos del payaso este de los cojones.
    Eso sí, no es para nada un mal juego como pudiera parecer a priori.
    Buen artículo amigo.
    Un abrazo.

  3. Yo es que solo las como de pollo… y hecas en casa 😛

  4. Se me olvidaba: No se que me da más miedo: Si Tim Curry en It o Stephen King recien levantado de la cama.

  5. Yo también pude jugar a este juego (por suerte sin pagar) y aunque un poco mediocre no es tan malo como cabría esperar. Me ha gustado poder recordarlo.

  6. Curioso, un juego de mcdonalds que no es tan malo XD. No tenía ni idea de que fuera de treasure, a poco que hayan reaprovechado algún otro juego suyo es fácil que salga algo potable. Le echaré un ojo.

  7. Con que sea mejor que la mierda aquella de Burger King en cassete (ademas creo que era multisistema para Spectrum,MSX y Amstrad) ya sería suficiente.

  8. altamair dijo:
    Con que sea mejor que la mierda aquella de Burger King en cassete (ademas creo que era multisistema para Spectrum,MSX y Amstrad) ya sería suficiente.

    Ese es otro del que habría que hablar xD

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