RDI Halcyon, el Kinect de los 80

He aquí uno de los sistemas de entretenimiento electrónico más raros y más caros de la historia. Esta máquina es bien difícil de catalogar. No sabría si llamarlo el primer sistema “multimedia” de la historia…

La empresa encargada del desarrollo fue RDI Video System, anteriormente conocida como Advanced Microcomputer Systems. Una empresa fundada por Rick Dyer, creador del Dragon’s Lair original.

El repentino éxito de Dragon’s Lair hizo que se contemplara la posibilidad de crear un sistema doméstico de juegos en laserdisc, naciendo así el conocido RDI Halcyon. Lo más sorprendente de esta plataforma eran sus funciones. Como ya dije se podría considerar como el abuelo del multimedia. Haciendo uso del laserdisc, podíamos jugar a videojuegos, ver películas e incluso ofrecía la opción de ser conectado a un equipo de música, permitiéndonos escuchar la radio. Pero lo que más sorprendió fue el echo de que podía funcionar por comandos de voz.

Rick Dyen insistía en que su máquina era tan inteligente como HAL-9000, el ordenador de 2001: Una Odisea en el Espacio. Pero el reconocimiento de voz no era la única función innovadora, el ordenador también podía hablarte a ti, haciendo uso de la síntesis de voz. Algo así como un Loquendo, pero 25 años atrás.

Lo primero que hacía el Halcyon al encenderse era, aparte de darte la bienvenida, preguntar si te apetecía jugar. En caso de decir que sí, te preguntaba tu nombre, y al contestarle ya sabía quién eras y qué configuración utilizabas. Estamos hablando del año 1985, por lo que era un verdadero lujo para la época… Bueno, incluso hoy en día seguiría siéndolo. Hablarle a un ordenador para que se configure sólo… Sigue siendo un sueño.

Otra peculiaridad que tenía era el hecho de poder sintonizarte él sólo la radio, únicamente con indicarle la emisora.

Naturalmente un proyecto tan ambicioso tenía sus contras. Para empezar Halcyon no es que fuera inteligente, lo único que hacía era utilizar comandos de voz en lugar de escribirlos en el teclado. Para colmo no se le entendía un carajo cuando te hablaba, y muchas veces él tampoco te entendía a ti. Otro problema fueron los juegos, puesto que sólo llegaron a publicarse dos: Tayer’s Quest y Raiders Vs. Chargers, ambos al parecer bastante flojillos, ya que sólo se trataba de películas interactivas. Pero lo que definitivamente acabó con la máquina, fue su desorbitado precio.

Si el precio inicial de PlayStation 3 (599 dólares) ya os parecía exagerado, el de Halcyon era nada menos que de 2.500 $, al que había que añadirle otros 100 dólares que costaba cada videojuego.

La producción de RDI Halcyon se paró a los pocos meses de ser lanzado, llegando a venderse muy pocas unidades y únicamente en Estados Unidos.

Evidentemente esta consola es rarísima. Poseer una Halcyon es toda una hazaña para cualquier coleccionista. Ni siquiera suelen aparecer por eBay, y en caso de hacerlo, suelen terminar costando unos cuantos miles de euros, cifra inalcanzable para la mayoría de los mortales.

Aún así, y a pesar de todos sus defectos, es sorprendente saber que en una máquina de 1985 pudieras jugar a videojuegos, ver películas y escuchar música. Increíble.

Nota: RDI Halcyon se vendía como un ordenador, pero en realidad era una consola. La razón de intentar venderlo como ordenador fue en parte por la crisis del 83, por su elevadísimo precio y por sus funciones “multimedia”.

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7 respuestas a RDI Halcyon, el Kinect de los 80

  1. nada que supere al Philips-CDi

  2. Realmente curioso, se llegó a vender en España?

  3. muy interesante la verdad

  4. alan dijo:
    Realmente curioso, se llegó a vender en España?

    No, nunca llegó a Europa en general.

  5. Entiendo que el reconocimiento de voz sólo sería en inglés, no? Con la de problemas que le está dando a Microsoft el tema del idioma con Kinect…

  6. Realmente curioso, una pena que resulte tan caro hoy día.

  7. Mola el invento. La idea era buena, pero si ya es difícil hacer algo así hoy, no me lo imagino hacerlo hace 20 años. Creo que era demasiado lo que prometían, y demasiado caro para el comprador de la época.

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