Trouble Witches

Vuelven las escabechinas épicas que tan buenos ratos nos hicieron pasar.

A este lado de los Urales consideramos que el género de los shoot’em up es algo del pasado: una forma de hacer videojuegos caduca, gastada. Además, incluso cuando los mata-marcianos estaban en boga, se puede decir que Occidente ha dado muy pocos juegos realmente buenos en este género, al menos que yo sepa. Ahora mismo sólo se me ocurren Awesome, de Psygnosis, el genial Xenon 2, de The Bitmap Brothers, y los injustamente olvidados Tyrian y Tyrian 2000 de los desconocidos Safari Software. Con esto no sólo digo que por estos meridianos se hayan hecho relativamente pocos shoot’em up, sino que además, salvo honrosas excepciones, como el magnífico 1942 Joint Strike de Backbone Entertainment (con licencia de Capcom, sí, pero es un juego totalmente nuevo), hace mucho tiempo que no se hace en tierras occidentales un mata-marcianos digno de destacarse, al menos dentro del mundo de la gran industria de los videojuegos.

 

Jefa de nivel de clara inspiración “ikarugiana”.

 

En Japón, sin embargo, la situación es muy distinta: existe una larga tradición de shoot’em up que, aunque con sus más y sus menos, sus momentos de gloria y de estancamiento, no ha caído en el olvido desde Space Invaders. A día de hoy, quizá sea exagerado decir que este género vive una segunda juventud, pero, como reacción a la situación de adocenamiento que vivó el shoot’em up en los años 90 del pasado siglo, ha habido intentos de renovación del género, algunos muy recientes, que han dado al mundo verdaderas obras maestras del videojuego: Battle Garegga, Eco Fighters, Radiant Silvergun, Do Don Pachi, Giga Wing e Ikaruga, entre otros.

 

Los alérgicos al polen entendemos esta situación

 

No obstante, fuera de los circuitos comerciales, existe, tanto en Oriente como en Occidente, una muy activa escena amateur que produce una cantidad aceptable de juegos, muchos de los cuales son de una gran calidad. Y aunque los hay de todos los géneros imaginables, son muchos los creadores aficionados que se decantan por el género de los shoot’em up, a menudo atreviéndose a seguir los mencionados intentos por darle una nueva vuelta de tuerca a las convenciones de este tipo de juegos, algo especialmente frecuente en el caso de los japoneses, según lo que he visto y jugado hasta ahora.

Y en este marco es donde tenemos el juego que nos ocupa, Trouble Witches.

 

 

Un shooter con un poco de alma

Studio SiestA es un círculo de doujin games que en 2002 alcanzó cierta popularidad gracias a otro peculiar shooter para Windows titulado AirRade, claramente inspirado en la serie de anime Air. En 2007 lanzaron un juego que retomaba algunas de las ideas más basicas de AirRade, pero con unos personajes y un entorno totalmente originales y un sistema de juego y de puntuaciones más complejo. Había nacido Trouble Witches.

Lo que más sorprende de este juego es su brillante puesta en escena, en todos los aspectos. Cierto es que Studio SiestA tiene ya ciertas tablas, pero aún teniendo en cuenta esto resulta muy difícil creer que estemos ante un videojuego hecho por aficionados. Incluso los detalles más aparentemente insignificantes de este juego están realizados con un gusto exquisito: el diseño de los personajes, sus voces, los movimientos y animaciones de los sprites… Todo en Trouble Witches está hecho con un esmero extremo, inusual, a la altura (y en algunos casos muy por encima) de muchos shooters profesionales para salones recreativos.

 

Las gemelas Olsen no levantan cabeza

 

Aunque nunca he oído que haya relación alguna entre la compañía Success y Studio SiestA, a menudo tengo la sensación de que Trouble Witches es la evolución lógica de la injustamente desconocida saga Cotton, no sólo en cuanto a los rudimentos más básicos de su mecánica de juego (brujas en escobas, hechizos, scroll horizontal, enemigos enormes y muy duros), sino en cuanto a su estética, a medio camino entre el anime y las ilustraciones de los libros de cuentos, su sentido del humor, el encanto de sus personajes (al que ayuda no sólo su muy atractivo diseño, sino también un doblaje realmente soberbio); en suma, su afán por crear un entorno amable que te envuelva, con el que te impliques al menos un punto más de lo que te implicarías en un Darius Gaiden o en un R-Type Final, superiores a nivel técnico y también bellísimos a su manera, pero más fríos e impersonales. De alguna forma, Trouble Witches es el Cotton que muchos queríamos ver, sobretodo después del espectacular pero increíblemente torpe Rainbow Cotton para Dreamcast.

 

Un día cualquiera de Diciembre en Buitrago de Lozoya

 

De todo lo viejo y lo nuevo

Retomando la idea de encuadrar Trouble Witches dentro de su género, no inventa nada nuevo, pero recoge algunos elementos significativos de algunos clásicos del mismo y los aúna de una forma bastante inteligente.

Tal es el caso del Círculo Mágico. En este juego, nuestra bruja llevará consigo a un aliado que, además de hacer una función de satélite más o menos ofensivo (similar al concepto de Option de la serie Gradius, pero bastante menos eficiente), podrá lanzar un hechizo en forma de círculo de protección que retendrá los proyectiles enemigos y los transformará en valiosas monedas en caso de que consigamos derribar al enemigo que nos los ha lanzado (en caso contrario, el juego nos penalizará haciendo que esos proyectiles vayan directos a nosotros). En el fondo, el Círculo Mágico no es más que una versión un poco más compleja del escudo reflector de balas de Giga Wing. Al igual que en el juego de Takumi y Capcom, dominar esta técnica, sencilla sólo en apariencia, será clave para el éxito de nuestra misión, ya que conseguir dinero es crucial para avanzar en el juego.

 

Círculo mágico deteniendo balas.

 

Esto nos lleva a otro elemento que Trouble Witches rescata: la tienda de mejoras. Como ya vimos en Fantasy Zone, Forgotten Worlds o en el ya mencionado Xenon 2, derribar enemigos nos proporcionará, además de una puntuación, una recompensa en dinero que nos servirá, en el caso que nos ocupa, para adquirir mejoras permanentes (mientras dure la partida) o temporales. Las mejoras permanentes serán vidas extra o una mayor remanente de puntos de magia para nuestro pequeño aliado, lo que nos permitirá mantener el círculo mágico durante más tiempo. Las mejoras temporales serán las cartas de hechizo, que nos darán durante un espacio de tiempo más o menos corto (entre 30 segundos y un minuto, calculo) una potencia de fuego descomunal, en forma de los más variopintos patrones de ataque (disperso, concentrado, en zig-zag… ). En este estado, cada enemigo que derribemos nos proporcionará Monedas de Estrella, que harán que nuestra bonificación de puntos al final del nivel aumente de forma considerable.

 

La tienda en cuestión. Y no, Tim Burton no tuvo nada que ve

 

Ya sólo con esos dos elementos tenemos suficiente para añadir la justa complejidad juego: un sistema defensivo que, usado de forma valiente e inteligente, nos premiará de forma generosa mediante un sistema de puntuación dual (puntos y dinero). Y es que este parece ser, por fortuna, el signo de los tiempos en los shoot’em up: no basta con disparar a todo lo que se mueva, sino que también hay que hacerlo con estilo.

 

Entre el alien horrible de Xenon 2 y esta monada, Su Majestad escoja, pero no ciega.

 

En el siguiente vídeo se puede ver cómo es, a grandes rasgos, la mecánica de juego de Trouble Witches. En él trato de mostrar el uso del círculo mágico para evitar una muerte segura y, a la vez, aumentar nuestras ganancias y, ya casi al final, el uso de las cartas de hechizo -aunque admito que ahí no he estado muy fino. Sé que no lo hago muy bien (de hecho, es la primera vez en mucho tiempo que me mata la jefa del primer nivel), pero no se trata de un vídeo para mi lucimiento como járcor-guéimer, sino una pequeña muestra de cómo se ve este juego en movimiento.

 

 

Parches y dificultades

Llegados a este punto, quizá alguno se pregunte si Trouble Witches es un juego difícil. Esta es una pregunta difícil de responder. Como ocurre a veces con los doujin games, la versión final que se distribuye en primera instancia no siempre es la definitiva, y a menudo los autores ponen a disposición de los usuarios parches que mejoran el juego, liman asperezas, reparan errores… De Trouble Witches hay disponibles hasta ahora tres parches. El más reciente de todos (versión 1.13, aunque en la pantalla de título veremos el engañoso subtítulo “Version 2”) introduce cambios que podrían no gustar a todo el mundo, y es que, aunque nos desbloquea un nuevo personaje seleccionable desde el principio (desbloqueable en la versión original si terminamos el juego), hace que la dificultad se dispare, convirtiendo lo que era un juego de disparos algo más convencional (muy en la línea de los Cotton), en casi un danmaku, con enemigos mucho más duros de pelar y con una potencia de fuego mucho mayor. A mí, personalmente, este cambio no me desagrada (a pesar de que soy torpe), pero entiendo que puede haber alguien a quien no le parezca bien este “subidón” en el nivel de exigencia del juego. Máxime, cuando en los juegos de scroll horizontal, enfrentarse a semejantes infiernos de balas a menudo es un engorro, ya que es bastante más difícil prever la trayectoria de los patrones de balas y buscar huecos.

 

A Pucchi le encanta que le toquen… la calabaza.

 

El gran salto a los salones

Trouble Witches es uno de esos juegos de la escena amateur que ha dado el gran salto a la esfera profesional, a través de los salones recreativos, por lo que algunos lo han llegado a comparar en este sentido con Melty Blood: Act Cadenza (aparecido en Naomi y en PlayStation 2). Y es que el público japonés ya puede disfrutar de Trouble Witches AC, la versión traga-monedas de este excelente juego, que al parecer incluye dos nuevos personajes -que se añaden a las tres brujitas que vienen “de serie” en el paquete casero- y gráficos sensiblemente mejorados. La máquina en cuestión está basada en la placa Taito Type X2 (la misma que alberga BlazBlue y Battle Fantasia), lo que debió de facilitar bastante su conversión de ordenador a recreativa, ya que la Type X2 es básicamente un PC con Windows XP listo para meterse dentro de un mueble de salón. Es una pena que todo parece indicar que jamás lo veremos en nuestras salas recreativas, las cuales encima son cada vez más escasas, pero bueno, dejemos esos temas para otro día.

 

Todo lo anteriormente dicho, puesto en corto, significa que estamos ante un juego amateur con un acabado profesional, divertido por su mecánica fácil de comprender pero difícil de dominar y con unos personajes entrañables. Recomendado especialmente a los amantes de los juegos de disparo clásicos, pero al que cualquier aficionado a los videojuegos, independientemente de sus gustos o su experiencia, debería dar una oportunidad. Os dejamos con dos vídeos que exponen el que es, para mí, el gran misterio de este videojuego: la calabaza erógena de Pucchi, la chica de la tienda.





Share
Esta entrada fue publicada en Artículos, Opinión y análisis, Ordenadores. Guarda el enlace permanente.

8 respuestas a Trouble Witches

  1. Se nota que escribí este artículo hace ya un tiempecito, ya que, entre los shooters occidentales que merecen una atención especial, no incluyo ninguno de los dos magníficos Söldner X, especialmente el segundo.

  2. Muy bueno Dani, otro juego que no conocía. La verdad es que sólo con ver los vídeos ya dan ganas de darle un rato y relajarse x)

  3. Muy curioso el juego, le echaré un ojo en cuanto pueda. Mola la estética que tiene, y los gráficos son bastante buenos.

  4. tiene buena pinta, aunque en cuanto a juegos amateur, servidor está más interesado en aventuras, conversacionales, gráficas, y RPG’s, la verdad. ¿Alguien conoce los Laxius Power o los ha jugado?

  5. Me han dado bastantes ganas de probarlo así que esta noche lo buscaré aunque sea alguna demo si la hay. Deka Black de qué va el Laxius Power que mencionas?

  6. Son juegos creados con el RPG Maker, De más calidad de lo habitual. Y más largos tambien. aqui unos videos…

    http://www.youtube.com/results?search_query=laxius+power&page=&utm_source=opensearch

  7. Muy bueno Dani, lo estuve probando un poco y el juego engancha, sobre todo si te mola la estética. Muy suave la animación y la música muy agradable. Aun tengo que probar el juego de las princesas que se dan de leches.

  8. Gran curro Dani. Y qué pintaza que tiene el juego! La estética y el colorido me han encantado. Otro que me apunto para probar.
    Un saludo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *