Mortal Kombat II (Game Boy)

El título que hoy nos ocupa, Mortal Kombat II, obra de la compañía Midway y portado a la portátil  de Nintendo por Probe Software, es todo un ejemplo del buen hacer de la compañía por intentar ofrecer a los usuarios de Game Boy una experiencia divertida, salvando las abismales diferencias entre arcade y consola doméstica.

Hubo una época en la que cualquier usuario de consola doméstica ansiaba poder disfrutar de los grandes arcades que colmaban los salones recreativos de jugones. Normalmente, las conversiones de grandes títulos no se hacían esperar, ya que las compañías exprimían al máximo sus licencias, buscando rentabilizar el máximo posible su producto.

En algunas ocasiones, con mayor o menor éxito y siempre teniendo como hándicap las limitaciones propias de cada sistema, éstas conversiones intentaban explotar al máximo las capacidades de los sistemas domésticos para ofrecer una reproducción lo más fiel posible aal original. Pero al no llegar nunca a alcanzarse la copia exacta, había un apartado que cobraba especial protagonismo: la jugabilidad.

Y es que fuera de discusiones en las que los usuarios utilizábamos como reclamo para defender a nuestra consola o compañía (eran otros tiempos, una época en la que ser multiplataforma no estaba muy bien visto), tales como si una consola mostraba mayor colorido en pantalla, o si otra ofrecía el mismo juego de manera más fluida, etc. Realmente, lo que hacía inclinar la balanza hacia un lado o hacia otro era si al jugar a una conversión concreta, estábamos experimentando una sensación similar a la que nos venían ofreciendo los salones recreativos.

Y toda esta introducción, ¿para qué? ¿Cuál es su finalidad? Pues aclarar que el título que nos ocupa, al margen de las lógicas limitaciones técnicas, brilla en el aspecto más interesante que podamos tener en cuenta en este tipo de juegos: su jugabilidad.

 

Pasamos pues a comentar las bondades de este cartucho y de cómo es capaz de conseguir enganchar al jugador hasta límites insospechados.

Bien, una vez hemos aceptado el hecho de que la portátil de Nintendo no es en realidad ninguna maravilla técnica (independientemente de que posea un catálogo con infinidad de títulos verdaderamente exquisitos) y teniendo como precedente que la primera entrega que vimos de esta saga de lucha en esta misma consola pasó sin pena ni gloria, dejando bastante que desear en muchos aspectos, ahora nos encontramos con una versión que aún contando con bastantes recortes, resulta adictiva a más no poder.

El primero de los recortes lo encontraremos nada más seleccionar nuestro luchador. En el mismo menú comprobaremos la disminución de personajes disponibles, pasando de los doce del juego original a los ocho en esta versión portátil. Una lástima, ya que ciertos personajes sí que se acaban echando en falta. Tal es el caso de Lord Rayden o el chulesco Johnny Cage. Aún así es un mal menor que no nos impedirá disfrutar del juego.

Una vez escogido nuestro personaje nos tocará liarlos a mamporros  con nuestros contrincantes para poder luchar con Shao Khan.

Lo primero que nos va a sorprender en cuanto al apartado gráfico es que los personajes gozan de un tamaño más que aceptable y se mueven por la pantalla con unas animaciones más que decentes, a una velocidad muy apropiada, que logran que el control resulte preciso.

Sin embargo, y una vez más hablando de recortes, los escenarios se han visto reducidos a tan sólo dos y otro oculto (el escenario dónde nos veíamos las caras con Goro en el primer Kombate Mortal), pero sigo insistiendo que se trata de recortes más que lógicos, ya que sería difícil disponer en un solo cartucho de 2 megas tal cantidad de personajes, animaciones y escenarios.

Eso sí, estarán presentes los famosos “fatalities” (tras vencer a tu oponente por segunda vez, podremos “acabar con él” mediante combinaciones de botones, de una manera brutal). También tendremos disponibles los singulares “babalities” con los que convertiremos a nuestro oponente en un lindo y frágil bebé.

Otro aspecto que personalmente pienso que cumple con su cometido es el apartado sonoro. Pocas melodías, pero todas totalmente reconocibles. Y unos efectos sonoros que sin ser variados complementan la oferta acústica del cartucho de Probe, dándole un acabado más que decente en este aspecto.

Un detalle a destacar es la presencia del mítico “Toasty”. Eso sí, sólo disfrutaremos de la cara de Dan Forden, compositor de sonido del original, sin ninguna voz digitalizada de por medio.

Y ahora vamos con el apartado que más interesa y que hace de este Mortal Kombat de Game Boy un juego totalmente recomendable. Como habíamos dicho, la jugabilidad del título es sin lugar a dudas su mejor exponente. El control es preciso y la falta de botones está suplida con maestría. Tenemos por un lado el botón A que utilizaremos para las patadas y el botón B, para los puñetazos. El botón de Start de la consola es el elegido para cubrirnos.

Si bien en las primeras partidas nos costará un poco acostumbrarnos a la posición de este botón, una vez habituados a su localización nos haremos con el control del personaje y disfrutaremos de una versión reducida del arcade en cualquier lugar, y es que el sistema de juego que ofrece Mortal Kombat queda perfectamente reflejado y patente en esta conversión.

El juego dispone de tres niveles de dificultad. El nivel fácil no supone ningún reto, pero tanto el nivel normal como el difícil sí que nos pondrán las cosas un tanto más complicadas. Además, el número de créditos puede ser modificado escogiendo entre tres y seis, por lo que podremos ir ajustando la dificultad según nuestra propia habilidad en el juego.

Poco más que decir, simplemente recalcar el hecho de que el paso de los años le termine sentando tan bien a ciertos títulos. Y es que, después de haberlo jugado en su momento y haberlo vuelto a rejugar estos días, con el paso de los años, este Mortal Kombat II deja patente que hubo una época en la que los juegos, y sobre todo en consolas no muy potentes, conseguían que el jugador pasara momentos inolvidables.

Diversión directa, sin complicaciones. Algo que en la actualidad parece que a muchas desarrolladoras  se les ha olvidado imprimir a sus títulos, centrándose en ciertos aspectos que en el fondo puede que no sean tan importantes.

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Acerca de David Murcia

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6 respuestas a Mortal Kombat II (Game Boy)

  1. Me encanta Mortal Kombat. O al menos me encantaban los primeros juegos. Eso si, yo les metí más caña a los de Master System y Mega Drive.

  2. Yo es que si no está Rayden…. Soy muy maniatico para eso, la verdad.

  3. Coincido con esta opinión.

    Este juego lo tengo en un carticho de esos piratillas con varios programas juntos y me gustó bastante cuando lo probé.
    Quizás el jefe final sea un pelín demasiado dificil pero el juego, como bien dices, captura perfectamente la esencia de la máquina … que no es poco, portar eso a 8 bits tiene su mérito.

  4. Yo probé solo el primero que junto al Killer Instinct fueron los únicos juegos de lucha que me molesté en probar en Gameboy.

  5. Nunca probé el 2 para GameBoy, pero como ya dijiste en el programa, merecerá la pena echarle un vistazo.

  6. Con el artículo y con el programa me han dado ganas de jugar. De los mejores juegos de lucha de Game Boy, y mira que cuesta que un juego de este tipo destaque en aquella portátil.

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