Prisoner of Ice

“No está muerto lo que yace eternamente,
y en extraños eones, incluso la muerte puede morir”

Infogrames ya nos había sorprendido en 1993 con Shadow of the Comet, y tan sólo tendrían que pasar 2 años para que la compañía gala lanzase una nueva aventura gráfica basada en los relatos de Lovecraft bajo el nombre de Prisoner of Ice. En esta ocasión se adaptaba muy libremente la novela “En las montañas de la locura” aunque hay constantes referencias a los mitos de Cthulhu y bastantes elementos de ciencia ficción. Incluso nos encontraremos con algún personaje del Shadow of the Comet.

En esta ocasión la acción transcurre en la segunda guerra mundial y el protagonista será el teniente Ryan, que a bordo del submarino británico H.M.S Victoria deberá participar en la misión Polaris, consistente en rescatar a un investigador noruego capturado por los nazis en el polo sur, pero este investigador trae consigo dos cajas que ocultan un terrible secreto.

La aventura comienza a bordo del submarino tras la operación de rescate, cuando inesperadamente es atacado por un barco alemán que le causa daños críticos. Por si fuera poco, las cajas se abren y su contenido comienza a atacar a la tripulación. Si conseguimos salir con vida de tan angustiosa situación, llegaremos a una base británica en las Malvinas donde deberemos desenmascarar a un traidor. Nuestras pesquisas nos llevarán hasta Buenos Aires, y a partir de aquí la historia da un par de giros, sólo os diré que seremos encarcelados en una base alemana y que visitaremos de nuevo Illsmouth, el pueblo del Shadow of the Comet.

Nos encontramos ante un producto de una calidad sobresaliente. El aspecto gráfico está cuidado de forma exquisita, tanto en los decorados, digitalizados a partir de láminas pintadas a mano, como en el diseño de los personajes. Pero lo que realmente se lleva un 10 en este juego es la animación de los personajes, que se realizó por captura de movimientos (algo que pocos juegos habían hecho hasta entonces y desde luego ninguna aventura gráfica) con unos resultados soberbios, es una delicia ver como los personajes se mueven y realizan todo tipo de acciones (agacharse, saltar, abrir una puerta, ponerse unas botas…) con una cantidad de frames enfermizamente elevada. Los efectos de humo, agua y fuego están especialmente bien tratados, notándose el trabajo artesanal que contraste con la época de filtros y texturas en la que vivimos. Durante el desarrollo se intercalan numerosas cinemáticas para acompañar la narración que, si bien suelen ser bastante estáticas (excepto la presentación), no desentonan en absoluto. El juego contaba con la opción de jugar con gráficos en VGA y SVGA, por lo que incluso en los ordenadores más humildes nunca veríamos sacrificado el framerate.

La música está impregnada de marchas militares y tonos orquestados, y no me gustó tanto como la del Shadow of the Comet, no obstante, cumple su cometido. En el apartado sonoro encontraremos un repertorio variado de explosiones, rugidos, ruidos de máquinas, pasos… todos ellos muy logrados. Mención aparte merece el hecho de que se encuentre doblado íntegramente al español, vale que la calidad del doblaje pueda ser discutible, pero como estaremos rodeados de alemanes y argentinos, se puede perdonar algunas actuaciones. Hasta entonces solo había visto doblados al español el DarkSeed y el Amazon, así que nunca pude quejarme del doblaje de este juego, me parecía una bendición.

La jugabilidad es de lo más simple: ratón con dos botones, uno para actuar y otro para examinar (igual que las aventuras gráficas de ahora, pero hace 15 años). Nos encontraremos siempre encerrados en un número muy reducido de pantallas y con muy pocos puntos de interacción, por lo que será bastante fácil probar todo hasta dar con la solución, mención especial merece la parte que transcurre en una biblioteca en la que habrá un descarado “pixel-hunting” pero insultantemente fácil, que culmina con una pequeña broma para conseguir alcanzar nuestro objetivo. Podremos probar de todo sin miedo, ya que en caso de morir la partida se salva automáticamente a un estado anterior (bajo el nombre de JOKER.savegame) sin que hagamos nada, por lo que no hay más que cargar esa partida para continuar donde lo dejamos, sin dead-ends ni nada por el estilo. Existen 2 puzles de combinatoria pero son bastante sencillos, y es que la dificultad del juego es muy baja, por lo que cualquiera será capaz de terminarla, además tampoco es muy larga y en 2 o 3 “sentadas” nos la habremos acabado. Existen 2 finales distintos (no depende de lo que hagamos en el juego, simplemente sale un pantalla para escoger que final queremos visualizar) uno más happy-ending y otro un poco más lovecraftiano.

Pero no todo son cosas buenas: el argumento, aunque comienza de forma prometedora, termina liándose en una historia de viajes temporales y ciencia ficción que no me acaba de convencer. Los puzles no están nada elaborados, sobre todo hacia el final de la aventura, que casi termina convirtiéndose en una cuestión de hacer click en el lugar correcto. Los personajes secundarios están muy desaprovechados y podían haber dado mucho más de sí, incluyendo alguna escena cooperativa o algo del estilo. Para mí la mejor parte es la del submarino, ya que cuenta con los puzles más variados y la parte de la historia más opresiva. En resumen, que en la parte técnica e interfaz supera ampliamente al Shadow of the Comet, pero no ocurre lo mismo en historia y ambientación.

Este juego apareció en 1995 para PC CD-ROM bajo MS-DOS, aunque años más tarde lanzaron una adaptación para Windows. En el año 1997 vieron la luz versiones para Saturn y PS1 pero solo en Japón. La versión de PC incluía un poster con la portada del juego y una cita de H.P Lovecraft.

En resumen una aventura totalmente recomendable, especialmente para los fans de Lovecraft, de modo que nadie tiene excusa para no echar mano del D-Fend o gr-lida y probarla. Así como el Shadow of the Comet me parece para jugadores experimentados, esta me parece ideal para cualquiera, ya que es muy sencilla y todos sabréis apreciar sus virtudes.

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8 respuestas a Prisoner of Ice

  1. Yo es que si la historia al final me acaba gustando se lo perdono todo o casi todo, me tempo. Soy debil.

    Digamos que para mi las aventuras son como un perruco: Me encariño con facilidad. demasiada quizas, pero que bien me lo paso.

  2. Grandísima aventura gráfica, si estuviera en STEAM la compraria otra vez

  3. Prueba a buscarla en Good Old Games.

  4. Los repasos que da Altamair a algunas aventuras gráficas como esta realmente casi te obligan a probarlas 🙂

  5. Aunque no me parecio tan rico como el Shadow Of The Comet ni de coña,si que mola!En su momento se dijo que los gradicos eran de los mas bonitos que se podian ver.A nivel personal los prerenderizados pocas veces me han gustado.

    Un saludo chumachos.

  6. Este juego tampoco hizo demasiado ruido en su momento, cualquier aventura de Lucas o Sierra lo eclipsaría, pero merece la pena ser rescatado del olvido. Y fue el juego que me hizo emepzar a leel a Lovecraft, concretamente En las Montañas de la Locura.

  7. Deberían rescatar todas estas aventuras gráficas para iPad. Son el mejor género para jugar en cualquier tableta y yo me perdí un montón. Y para DS, si me apuras… Buen artículo Altamair.

  8. A mi este juego me encantó. Fue uno de los que pude probar por que lo distribuía Dinamic y la verdad, me gustó sobre todo el que quitasen las fases medioarcade que tenia el Shadow of the Commet y en las que me mataban siempre.

    Quizas no es tan, tan lovecraftiano como el otro titulo, pero no por eso yo le quitaria calidad. ¡De hecho la historia estaba muy bien! Es una lastima que no hubiesen mas juegos de este estilo a manos de infogrames.

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