N-Gage, el fracaso videojueguil de Nokia

Durante mi último viaje a Madrid, y sabiendo que iba a tener que limitar mi equipaje por culpa del avión, tomé la decisión de recuperar del viejo cajón de los recuerdos mi antigua N-Gage QD. La verdad es que el aparato me trae muy buenos recuerdos, pero he de reconocer que no llegó a gozar de demasiado prestigio.

Veremos a continuación qué fue de este híbrido entre teléfono y consola que nunca llegó a cuajar del todo en el mundillo de los videojuegos.

Corría el año 2003 cuando Nokia sacó su primera edición de la N-Gage. Esta primera versión contaba con algunas características que otras consolas como la Game Boy Advance de Nintendo, su competencia en la época, no tenían. Todos sabemos que Nokia es una marca muy reconocida por sus aparatos de telefonía móvil, así que se intentó aprovechar su posición para preparar una consola. Fruto de ello es que la primera N-Gage, es en esencia un teléfono normal, con un sistema operativo Symbian 6.1 pero con una distribución del teclado similar a una consola portátil. Esto sienta unas bases sobre un terreno en el que Nokia se movía bastante bien, y es en principio una muy buena idea, sobre todo si tenemos en cuenta que si juntamos consola y teléfono en un solo dispositivo, nos ahorramos llevar dos aparatos, que no siempre resulta cómodo, y siendo realistas, ¿quién no tiene un móvil hoy en día y se echa unas partidas a cualquier cosa mientras espera?

Sin embargo el problema viene con la consola en sí misma, y es que Nokia era novata en este terreno.

La N-Gage original tenía sobre el papel una gran cantidad de ventajas sobre la Game Boy Advance. En primer lugar contaba con reproductor de radio y MP3. Disponía de bluetooth para poder interconectar jugadores entre sí sin necesidad de cables, y al utilizar un sistema operativo y poder usar tarjetas de memoria MMC, se podía instalar una variedad de software, como GPS, reproductores de vídeo o diferentes emuladores más o menos logrados de Mega Drive, N.E.S., Game Boy, Master System, Game Gear, Spectrum, MSX, Amstrad… Incluso Super Nintendo, MAME o la propia Game Boy Advance (estos últimos con una velocidad y calidad variable, los 104 MHz. De la máquina no dan para más). Además permitía correr juegos en Java, así como juegos destinados a Symbian 6.1 o los propios originales de la consola en sí.

En un principio esto elevaba el catálogo de la N-Gage a una inmensa cantidad de títulos. El problema es que recibió muy poco apoyo por parte de las compañías y apenas distribuyeron unos 60 títulos en formato MMC para ella, si bien goza de franquicias interesantes como Worms, Tomb Raider, Sonic o King of Fighters…

Pero como ya os anticipaba, la falta de experiencia de Nokia se hizo palpable en una serie de detalles que no pasaron desapercibidos. Para mí, el peor de ellos fue la elección de la pantalla: TFT 176 x 208 píxeles y 4.096 colores. Este formato de pantalla tan extraño con una resolución y tamaño vertical superior al horizontal, hizo que juegos como Sonic o The King of Fighters perdieran muchos enteros con respecto a sus ediciones en Game Boy Advance. No sólo eso, sino que además dificultaba la visualización correcta de los juegos en algunos emuladores como el de Mega Drive, que intenta solventar permitiendo rotar la pantalla para que se ajuste mejor, con la consiguiente incomodidad en el manejo del aparato. Tampoco se tuvo muy en cuenta el hecho de que los a jugadores nos gusta cambiar de juego de vez en cuando, y para poder sacar la MMC tenías que sacar primero la batería… Se podía acceder al contenido de la tarjeta MMC por USB, pero si querías cambiar un juego, o querías poner una MMC propia, tenías que quitar la tapa.

Como teléfono, resultó ser demasiado grande para los terminales que existían en ese momento, y lo peor era la manera más extraña de hablar de lado con el mismo, que tampoco resultaba demasiado cómoda.

Como resultado de todos estos errores, Nokia sacó una segunda revisión de su terminal, llamado N-Gage QD. En esta revisión se subsanaron parte de los problemas encontrados con la versión anterior, pero en cambio se introdujeron otros nuevos.

Esta versión ya no contaba con puerto USB, ya que no hacía falta puesto que la tarjeta era accesible destapando una goma en la parte inferior del aparato. Tampoco se habla de lado, sino que se coge como cualquier teléfono normal. El tamaño también se veía reducido, aunque el peso aumentaba ligeramente. El teclado, así como la pantalla, en teoría mejoran. Aunque para mi gusto los colores utilizados en los menús de la revisión QD son mucho más feos que en la primera N-Gage, y la resolución y orientación sigue siendo la misma. La batería también mejoró su autonomía, y aparece una goma que rodea el teléfono y que sirve para salvaguardar tanto la ranura de la tarjeta de memoria como los conectores, así como el propio terminal de golpes y caídas. A cambio esta goma resulta ser bastante delicada, rompiéndose con el uso si no se tiene cuidado. Esta revisión hubiera sido bastante aceptable si no fuera porqué se suprimieron tanto la radio FM como el reproductor de MP3 por hardware, del mismo modo que se vieron reducidas las capacidades de audio de la consola que ahora no sólo es mono, sino que se oye realmente mal, como si estuviéramos escuchando un sonido de 16 KHz. mono y 8 bits. Otro problema común a ambas versiones era que si la memoria flash interna del terminal se llenaba completamente, era imposible hacer arrancar la consola, teniendo que recurrir al SAT.

La pena es que si realmente Nokia hubiese hecho bien las cosas desde un principio, seguramente hoy en día el panorama de las consolas portátiles sería ligeramente distinto. Con que hubieran sacado en primer lugar la versión QD con el firmware y reproductor de radio y MP3 de la primera versión, una pantalla con una orientación más adecuada y un sistema de protección alternativo a la goma, hubiéramos tenido una gran máquina.

Quizás lo que más me llamó la atención de la N-Gage QD, fue que viniendo de un Nokia 3300, esperaba tener algo similar pero con las ventajas de tener una consola y un sistema operativo sobre el cual expandir sus capacidades. En parte me equivoqué y el hardware de audio me dejó un sabor de boca bastante amargo. Sin embargo, las posibilidades de Symbian son bastante buenas. Principalmente lo que uso son emuladores, pero hay mucho más. Alguna vez he utilizado la consola como navegador, aunque dado el tamaño de la pantalla no es la mejor opción. También he utilizado bastante un programa que añade números de teléfono a una lista negra y así no te molestan más, lo cual resulta útil para añadir los típicos teléfonos de las compañías que intentan venderte sus productos a todo trapo. Estos son sólo algunos ejemplos, pero existe una gran cantidad de software a la disposición del terminal. Por desgracia no es tan grande como la de otras versiones de Symbian, y hace ya bastante tiempo que no tengo constancia de la aparición de ninguna actualización. Y ya se echa en falta que actualicen algún emulador.

Hoy en día encontrar una N-Gage nueva es prácticamente imposible, sin embargo de segunda mano se pueden encontrar muy fácilmente y a precios realmente económicos. Esta es una de las pocas consolas que no han sido emuladas todavía y parece que desgraciadamente por el momento esta situación no va a cambiar. Lo que sí se puede hacer es, sin embargo, ejecutar algunos de los juegos de N-Gage en otros dispositivos como los Nokia 7610, 6600 o 3650, aunque prácticamente sólo los primeros, y además pierdes la comodidad que supone el tener la distribución del teclado de la N-Gage.

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8 respuestas a N-Gage, el fracaso videojueguil de Nokia

  1. Verdad de la buena.

    Yo también tuve la primera N-Gage (y tengo, no sé dónde, pero debe estar flamante). Es una pena, porque realmente no iba por mal camino.

    Yo personalmente aluciné con el Tomb Raider. Por partida doble. Me pareció impresionante para la época, algo impensable en Game Boy Advance. Pero también aluciné con lo de la música, para mí el 20% del juego. Eso me hundió.

  2. A mí la NGage siempre me pareció un engendro, y este artículo lo deja más claro aún, pero admito que ahora mismo no me disgustaría tener una, aunque sólo sea como curiosidad.

  3. Es que una pantalla alargada vertical… como que no la veo para muchos juegos. Tengo entendido que incluso tiene emuladores de otras máquinas como el Spectrum, pero una vez más la pantalla vertical no ayudará me temo.

  4. Yo tengo una N-Gage,no la QD (que me parecio una mierda)si no la original.
    Os puedo asegurar que es consolon como la copa de un pino,ademas de tener juegos estupendo como Warhammer o King of Fighter,Tbrazil no esta equivocado.
    Emular Spectrum?
    Por supuesto!Y megadrive,super nes,game boy,game boy color…
    Tenias un sinfin de emuladores y la verdad es que eran buenisimos.

  5. El de Megadrive funcionaba de perlas y el de Supernes empezaba tambien a ir bastante decente.Ademas tenias visores de divx que eran buenisimos,como Smartmovie,que era de pago.
    Al final sacaba 24 frames por segundo con un sonido muy bueno.
    En fin,una consola enorme (no como telefono)que solo sabemos apreciar los que le sacamos todas las chispas posibles.

  6. Para este sistema hay un titulo exlusivo que sieempre he querido probar: RIFTS Promise of Power, basado en el juego de rol de mesa de Palladium games. Y es una pena, porque RIFTS es un juego que me encanta, me encanta y me encanta.

    Por cierto, que como curiosidad añadida, en el juego de N-gage (un tactic-RPG) se incluyo una OCC (una clase de personaje) que no existia en el manual básico del juego.

    Dicha OCC s eincluyó a posteriori en la Ultimate Edition del manual básico.

    y volviendo al tema en si… pena que no funcionata. porque para el juego en red,siendo Nokia, podria haber sido algo interesante de ver.

  7. Comentar también la genial campaña publicitaria de la QD, con anuncios como el del crio dibujando a su hermano con una oreja ENORME… seguido del texto “HABLA COMO TE ENSEÑO TU MADRE” (en referencia a que el niño pequeño interpretaba la 1ª NGage puesta de lado en la cabeza del hermano como una gran oreja xD)

  8. A mí de la N-gage me hubiese gustado probar el Xanadu Next de Nihon Falcom, por aquello de que es una secuela (o algo) del genial Faxanadu para NES. Eso sí, por lo visto es un poco chusta.

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