La saga Koumajou Densetsu (I)

[NOTA: Este artículo y el siguiente fueron originalmente concebidos como un solo texto, pero debido a su extensión he decidido dividirlo en dos partes.]

No me cansaré nunca de decirlo: una de las cosas que más me gusta del fandom de Touhou Project es la enorme creatividad de algunos de sus miembros. El artista conocido como Zun, un empleado de Taito que lleva años, tacita a tacita y en sus ratos libres, desarrollando en solitario, con dos cojones, una de las mejores sagas de juegos de disparos (y de juegos, a secas) que uno puede llevarse a un PC, dejó y sigue dejando deliberadamente muchas puertas abiertas a nuestra imaginación, a nuestra fantasía, a la libre interpretación de lugares, personajes, diálogos, situaciones; espacios en blanco con una invitación amable y silenciosa a ser rellenados, lo que contribuye a conformar un canon no sólo bellísimo y lleno de personajes entrañables, sino también flexible, basado en un universo de ficción a la medida de nuestra imaginación, hecho de ese material noble, maravilloso, del que están hechos los sueños, y por el que cualquiera con un mínimo de sensibilidad y buen gusto debería dejarse atrapar, aunque sólo fuese una vez. ¿El resultado de todo esto? No sólo debates en foros, fanarts y fancomics (o doujinshi, como gustéis) en cantidades industriales y, en algunos casos, de una factura brillante, además de bandas de todo pelaje y género dedicadas por entero a hacer sus propias versiones de los temas musicales de los juegos (Cool & Create, Soundholic, IOSYS, AzureSands… ), sino fan-games o doujin games, a menudo conformando ellos mismos sagas enteras que se desarrollan en universos alternativos al Gensokyo canónico, donde sus personajes y sus historias toman nuevas formas.

Dos de tales doujin games basados en esta saga de doujin games que va camino de convertirse en un fenómeno de masas casi tan grande como muchos juegos comerciales, si no más (esto es rizar el rizo), son los que forman la serie Koumajou Densetsu, de la que hablaré en este artículo.

 

Koumajou Densetsu: Scarlet Symphony

 

Publicado por el círculo Frontier Aja en Agosto de 2009, con motivo de la 76ª edición de Comiket, Koumajou Densetsu: Scarlet Symphony o Legend of Scarlet Devil Castle: Scarlet Symphony (título orginal: ????? ??????, Koumajou Densetsu: Akeiro no Koukyoukyoku) es una propuesta de lo más tentadora, que parece hecha prêt-à-porter para el fasebonusero medio: un juego con los personajes de Touhou metidos en un universo paralelo bastante más hostil y oscuro que el que suelen habitar, y que mezcla la estética de los Castlevania en 2D más recientes (muy especialmente Symphony of the Night y las entregas para Nintendo DS), la mecánica de los juegos más clásicos de la saga de Konami y ciertos elementos estéticos e interactivos, enemigos y patrones de ataque tomados de la saga troncal de Touhou con la debida manita de pintura.

La primera vez que tuve noticias de Koumajou Densetsu, las acogí con un enorme entusiasmo. Que dos de tus sagas de videojuegos favoritas se den la mano en un juego que parece tener todos los elementos de los grandes clásicos de acción y plataformas que tanto nos gustan en Fase Bonus, no es algo que ocurra todos los días; ni siquiera todos los años. Claro, que el problema de crear expectativas tan altas es que colmarlas no es fácil.

Érase una vez, una miko llevándose una paliza. Fin.

El argumento de Komajou Densetsu es una reinterpretación de la historia que servía como excusa a Embodiment of Scarlet Devil, el más aclamado (y difícil) juego canónico de Touhou. De hecho, yo me atrevería a considerarlo un remake libre y plataformero de éste. Una vez más, tenemos a Reimu como protagonista, dispuesta a investigar una misteriosa niebla roja que amenaza con inundar el mundo y que parece tener como origen el suntuoso castillo (esta vez no es una mansión, no) de la refinada vampiresa Remilia Scarlet.

 

Reimu utiliza como arma su gohei de largos flecos de papel, a modo de látigo y, como arma secundaria, las ráfagas de ofuda que tantas veces hemos visto lanzar a su alter ego paralelo en los juegos “oficiales”. Así, nuestra miko se va abriendo camino, derrotando a los enemigos que le salen al paso y recogiendo los preciados potenciadores rojos que le permiten arrojar ofuda y realizar invocaciones, como luego veremos. Hasta aquí todo pinta bien, pero pronto la cosa se complica.

 

Es duro empezar a analizar un juego hablando de sus defectos; os aseguro que no me gusta nada hacerlo, pero me gustaría que, a diferencia de lo que yo hice, probéis Komajou Densetsu con los pies en la tierra, sin haceros pajas mentales, para que así podáis apreciarlo como merece. No, Koumajou Densetsu no es un juego malo, ni mucho menos. Es bueno, muy bueno, y más teniendo en cuenta que es obra de un grupo de aficionados con más entusiasmo y talento que medios. El problema de este juego es que, por buscar un símil más o menos afortunado, es como los ligues de Ally McBeal: sería el juego perfecto si no fuese porque tiene un único defecto, muy tonto, pero a la vez muy, muy molesto. Nuestra abogada televisiva tuvo un ligue que hacía ruidos extraños al comer, otro que le hacía preguntas incómodas sobre su menstruación… Koumajou Densetsu tiene ciertos detalles que le dan, en determinados momentos, una dificultad totalmente abusiva, que destrozan sin piedad el necesario equilibrio de fuerzas en un videojuego (en perjuicio del jugador, claro), y que hace que su curva de dificultad alcance picos demenciales. He conocido juegos frustrantes, pero este lo es mucho y demasiado a menudo.

 

 

 

Tratemos de definir esta dificultad abusiva: este gran defecto es, a su vez, consecuencia de algunos pequeños fallos. Uno es los patrones de movimiento y ataque de algunos enemigos, quizá demasiado agresivos y resistentes ya desde el principio del primer nivel. Otro es la escasa resistencia de Reimu a sus ataques, o la descomunal fuerza de los enemigos, según se mire; incluso en el nivel de dificultad más bajo recibir un golpe se penaliza con una pérdida de energía demasiado alta para un juego que está claro que no está -o no debería estar- diseñado para ser tan letal. El propio sistema de juego adolece de vicios que no ayudan: por ejemplo, Reimu puede volar si pulsamos la tecla de salto dos veces seguidas, y aunque podemos controlar el vuelo en todas direcciones, su implementación es tan torpe y su control se vuelve tan duro que resulta irritante, más teniendo en cuenta que el único ataque posible es la ráfaga de ofuda, un tipo de ataque cuya escasa efectividad, especialmente contra las jefas de nivel, no justifica en absoluto su enorme consumo de poder mágico (que debemos rellenar con los potenciadores rojos de los que hablaba antes).

 

 

 

Los combates contra las jefas de nivel son muy desiguales, especialmente por el hecho de que, si vas a implementar batallas de danmaku (cortinas de balas) en un juego de plataformas, o tienes muy presente que el jugador no va a tener la misma libertad de movimientos que en un shooter, o corres el riesgo de hacer que tu juego resulte demasiado difícil. Cierto es que es un elemento tomado de los juegos de Touhou oficiales, pero, tal y como lo introduce Koumajou Densetsu, incluso los que conocemos la saga original tenemos la sensación de que está metido con cucharón.

 

 

 

El miedo a ser tú mismo

Koumajou Densetsu, no obstante, funciona más o menos bien como juego de plataformas al viejo estilo. Su control es suave y responde a la perfección (siempre y cuando no volemos, insisto). Su sistema de juego tiene el punto justo de complejidad para resultar divertido y razonablemente flexible, sin complicaciones innecesarias, aún a pesar de la torpeza de las invocaciones y las armas secundarias. Lo mismo se puede decir de la estructura de los distintos niveles, sencillos pero con algunos pequeños secretos para recompensar a quienes muestren algo de curiosidad. Su estética, a medio camino entre los Castlevania de 16 bits y los “metroidvania” de los últimos años, es deliciosa, aderezada con un diseño de personajes sorprendentemente refinado. Su banda sonora está compuesta por melodías llenas de vida, de personalidad, reconocibles, tarareables, memorables… tan lejos de las abrumadoras pero impersonales fanfarrias orquestales de muchos juegos actuales, que a pesar de su exhuberancia pasan por nuestro cerebro sin pena ni gloria. Koumajou Densetsu es -insisto- un buen juego, pero precisamente sus virtudes, que no son pocas, nos hacen vislumbrar un enorme potencial que sus creadores aprovecharon sólo en parte. La contumacia de Frontier Aja por introducir elementos de danmaku en un juego de plataformas, y de hacerlo totalmente en crudo para no traicionar a los Touhou canónicos le han hecho, paradójicamente, traicionarse a sí mismo. La intención era buena, los ingredientes también, pero la fórmula Koumajou Densetsu funciona a medio gas por miedo a ser lo que tendría que haber sido.

Pero, como veremos, Frontier Aja no tardó mucho en redimirse.

(Continuará)

 

 

 

Safe Creative #1101128248417

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11 respuestas a La saga Koumajou Densetsu (I)

  1. Estos son esos que llaman Tohouvania, ¿no? Yo es que… me da miedo probarlos, la verdad. los de Touhou,, digo. Y pereza.

  2. Dales una oportunidad, en serio. ¿Qué es lo peor que te puede pasar, que no te gusten?

    Por cierto, Koumajou Densetsu II salió el pasado 30 de diciembre. La review, muy pronto 😛

  3. Tengo el nabo como el cerrojo de un penal….

  4. @Crono
    Pues cuando veas la review del segundo vas a necesitar calzoncillos limpios y una ducha fría.

  5. Bueno, en mi caso el miedo es por pereza. Tengo ya muchas cosas y si añado otra… vamos, que quien mucho abarca…

  6. Sparky dan ganas de probarlos la verdad

  7. Muy buena entrada Dani. Pero por tu culpa se me van acumulando los juegos que tengo pendientes de probar…

  8. Men_drugo dijo:
    Muy buena entrada Dani. Pero por tu culpa se me van acumulando los juegos que tengo pendientes de probar…

    Prioriza este y el siguiente que voy a comentar, aunque sólo sea para echarles un rato. En serio, son deliciosos. Más aún que Gears of War, que ya es decir 😛

  9. Que chulada!!
    Realmente tienen buena pinta!Las fotos son una chulada!
    Me ha picado el gusanillo Dani !!!

    Un saludo chumachos!!!

  10. Grata sorpresa no solo para seguidores de la saga de Konami. Esperando la segunda parte con ganas.

  11. A mí si me has vendido la moto ja ja. Ahora mismo los busco.

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