Alex Kidd in the Enchanted Castle

Ya hace más de 20 años que la primera “mascota” de SEGA, Alex Kidd, protagonizó sus últimos juegos. Y es que, el fulgurante éxito de su sucesor, Sonic, lo catapultó al más absoluto de los olvidos.

En esta ocasión, y siguiendo la estela dejada por Altamair en su genial reseña del Alex Kidd in Shinobi World, quería hablaros del juego de la saga al que más horas le dediqué: Alex Kidd in the Enchanted Castle, de Mega Drive.

Ya que, aunque conocía el genial Miracle World nunca llegué a tener en su día la consola de 8 bits de SEGA (lo solía jugar en una extrañísima recreativa, en la que además de este primer Alex Kidd, podías seleccionar muchos otros juegos como el Super Mario Bros… la máquina funcionaba por tiempo y tenía infinidad de bugs…).

Antes de nada, comentar que haré constantes comparaciones con el ya mencionado Alex Kidd in Miracle World. Y es que el juego que nos ocupa es el único título de la saga que se muestra completamente continuista en su desarrollo con respecto al original.

 

 

Alex Kidd in the Enchanted Castle fue lanzado al mercado nipón a principios de 1989, aunque no llegaría a nuestras tierras hasta finales de 1990. Destacar además que fue el único juego de la saga que apareció para la 16 bits de SEGA.

La historia narra que Alex, que vive apaciblemente en el planeta Aries junto a su hermano y rey Igul, escucha el rumor de que su padre, el rey Thor, al que dan por desaparecido, se encuentra vivo en algún lugar del planeta Paperrock, mundo que recibe este nombre debido a que sus habitantes son auténticos expertos en el juego piedra, papel o tijera. Por este motivo, nuestro protagonista emprenderá un peligroso viaje para conocer la verdad.

 

 

Lo primero que llama la atención del cartucho, es la lógica evolución gráfica respecto a Master System. El juego muestra una mayor variedad de escenarios, más coloristas y con unos sprites mucho mayores. Cierto es que el título se queda atrás respecto a posteriores juegos de Mega Drive (como el virtuoso Sonic the Hedgehog), algo completamente comprensible, ya que fue uno de los primeros que corrió sobre los circuitos de la nueva consola de SEGA.

En el apartado sonoro, nos encontramos con multitud de pegadizas melodías que se repetirán en algunos niveles, destacando sobre todo la de la primera fase y la de los combates, que son las mismas que las míticas composiciones del Miracle World. También destacar que el juego se permite el lujo de reproducir voces digitalizadas con bastante calidad durante los combates, toda una asignatura pendiente en los primeros títulos de esta consola.

Como ocurría con su antecesor, Alex utilizará su puño para deshacerse de los enemigos. Además, como novedad, también podremos lanzar patadas voladoras, algo realmente útil.

 

 

El objetivo del juego, además de llegar al final de los niveles, será el de recolectar dinero para así poder comprar un amplio abanico de ítems, que serán de gran ayuda para completar las fases. Estos son el anillo (con el que podremos disparar), la motocicleta Sukopako, el pedicóptero (un helicóptero a pedales…), el canguro (una especie de saltapic…), el bastón (que te permite levitar), la capa blanca (que nos hará invulnerables) y el collar necklace (que te permitirá ver lo que piensan los oponentes en los combates de piedra, papel o tijera). En esta ocasión estos combates se celebrarán siempre en la llamada casa del Janken, con un mono como animadora y ante la antenta mirada del público (osos panda, zorros, vacas y conejos… un pelín surrealista, ¿no creéis).

El punto negativo del juego, radica sin duda en la excesiva simplicidad y linealidad de los niveles, los cuales son los siguientes:

1. Rookietown: El primer nivel, dónde nos encontraremos con algunas zonas ocultas y unos enemigos un tanto ridículos, como coches o aviones de juguete.
2. Prairie: Un nivel de campo, en el que nos enfrentaremos a erizos (no a Sonic, precisamente…), escarabajos peloteros o águilas.
3. Splashy Sea: El típico nivel de agua. Podremos utilizar el pedicóptero para así evitar a peces globo, tortugas o los clásicos pulpos.
4. Scorpion Desert: Un desierto ambientado en Egipto. Ojo con los escorpiones.
5. Pyramid: En la pirámide nos encontraremos con momias y nos enfrentaremos a la Boss Queen of Oasis.
6. Hido Forest: Un frondoso bosque lleno de abetos. Nos las veremos con leñadores enmascarados, que bien podrían ser una parodia de Jason o del mismísimo protagonista del juego Splatterhouse. Al final del nivel nos enfrentaremos a un oso con bermudas amarillas.
7. Tropicstown: Un nivel bastante similar al primero.
8. Rock Mountain 1: Nivel de montaña con puentes que se derrumbarán a nuestro paso. Al final del nivel nos enfrentaremos al Boss Wizard.
9. Rock Mountain 2: Similar al anterior nivel pero con un avance vertical.
10. To the Sky: Surcaremos los cielos con la ayuda del pedicóptero mientras esquivamos zeppelines y aviones.
11. Sky Castle: El castillo sobre las nubes. Recuerda al último nivel del Miracle World, con multitud de habitaciones llenas de trampas y pinchos, antes de enfrentarnos a Ashra, el enemigo final del juego.

 

 

El título fue reeditado en Mega Drive en el cartucho “Classic Collection” (este fue el cartucho dónde yo lo disfruté) junto al grandioso Gunstar Heroes, el arcade Altered Beast y el más que regular Flicky. Recientemente también se ha reeditado en el “Mega Drive Ultimate Collection” para PlayStation 3 y Xbox 360, recopilación que recomiendo totalmente ya que incluye más de 40 juegos clásicos de la 16 bits de SEGA, además de algunos de la Master System y algún que otro arcade de SEGA a modo de extra.

En definitiva, un divertido y jugable cartucho, cuyo resultado queda empañado por su excesiva simpleza e irrisoria dificultad (sobre todo teniendo en cuenta el reto que suponía superar todos los niveles de su antecesor, Alex Kidd in Miracle World). Ahora sólo queda esperar que SEGA se decida a resucitar la franquicia en esta nueva generación (¿os imagináis jugar al piedra, papel o tijera con el Kinect?).

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6 respuestas a Alex Kidd in the Enchanted Castle

  1. Yo lo jugué en emulador. Y me-en-can-tó. pero esas orejas, esas patillas. ¡que alguien haga algocon su look, por el amor de Gunpei Yokoi!

  2. Gran título, aunque para mi gusto no llegó a divertirme tanto como el Miracle World, no sé porqué. Tal vez esperaba demasiado.

    Eso sí, cuando sonaban las musiquillas del anterior me embrutecía.

    Y sobre el look, sí, sobre todo el de la portada recordaba más a Chucky el muñeco diabólico que a otra cosa.

  3. este alex kidd in enchanted castle fue una continuacion muy digna del de mastersystem en todos los sentidos
    me han dado ganas de buscar el cartucho y jugar otra vez

  4. Kinect no “afina” como para detectar dedos, según tengo entendido, así que nos va a tocar jodernos, por el momento 🙁

    Dejando a un lado eso, buen análisis, aunque discrepo un poco con él y estoy con Albert: este Alex Kidd para Mega Drive se me antoja un poco flojo en todos los sentidos, comparado con el Miracle World. La patadita voladora me parece muy poco controlable y nada efectiva, aparte de que los “patinazos” que pega Alex a veces en el juego me resultan un poco molestos. Tengo la sensación de que los juegos de Master System tenían un control más fino.

    He tenido la oportunidad de volver a jugar a este juego en el Mega Drive Collection de PSP y, si la primera impresión, hace ya unos años, no fue muy buena, la última ha sido más bien decepcionante.

  5. Sparky dijo:
    Kinect no “afina” como para detectar dedos, según tengo entendido, así que nos va a tocar jodernos, por el momento.

    seguraemnte tengas razon… pero molaria mazo la idea no? 😆

    esta claro que no llega al nivel del Miracle World… pero tengo que reconocer que me e divertido bastante rejugandolo! 😉

  6. Yo también me divertí más con el Miracle pero reconozco que este todavía resultaba bastante divertido.

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