Momentos inolvidables

Hoy me he puesto especialmente nostálgico y me ha dado por recordar aquellos momentos que todos vivimos frente a un videojuego y que de alguna manera nos marcan. Esos momentos equiparables a ver una película inolvidable, recuerdos que se te quedan grabados y son imborrables. He pretendido seleccionar instantes de todas las épocas: conozco los videojuegos desde el mítico PONG y sólo tuve un momento de desconexión del 88 al 92, en la época de las consolas de 8 bits y los ordenadores de 16 bits (Amiga y compañía).

Mi idea es compartir estos “hitos” con vosotros y que hagáis lo propio. Acompaño estos episodios con algunas fotitos de mis originales.

 

1.- MI PRIMER ORDENADOR.

Es sencillo de recordar: un momento próximo a las Navidades del 84 en un día cualquiera. Llevaba dando la lata a mis padres con el Spectrum ni se sabe, y el día menos pensado mi padre me dijo que fuera a mi habitación a por no se qué. Noté que venía riendo tras de mí pero no entendía por qué. Allí estaba en la mesa, flamante, empaquetado. Más o menos como véis en la foto (ahora tiene unas cuantas décadas más).

 

 

Una media hora después ya estaba conectado e intentábamos cargar su “primer” programa, una cinta que a muchos resultará mítica…

 

 

Esta cinta-tutorial contenía el primer juego de Spectrum,  “EL MURO”, una versión prehistórica del ARKANOID. Estuve horas aprendiendo su uso, unas horas mágicas e irrepetibles, las horas mágicas de nuestra primera “consola”. ¿Cuál fue la tuya y cómo viviste el regalo?

2.- STREET FIGHTER 2. ¿ESTO ES DE VERDAD?

Fue uno d elos juegos más promocionados y esperados para SUPER NINTENDO. Todos a principios de los 90 conocíamos la máquina recreativa, todo un fenómeno. Es la única máquina a la que recuerdo haber jugado con mi hermana en las salas recreativas. De pronto, se anuncia la versión doméstica, la cual compré el día de su salida. Cuando puse el cartucho en la consola, no podía creer lo que veía…

 

Era, sencillamente, el arcade en mi propia casa. Sprites enormes, voces digitalizadas, efectos 3D en los escenarios… ¡TODO ESTABA ALLI! Ese instante fue emocionante e increible: por primera vez tenías la sensación de que al usuario se le daba lo que se anunciaba. Nada de engaños, de pantallas falseadas para aumentar las ventas (cosa frecuente en los 80). Ya no teníamos que conformarnos con versiones cutres de arcades: la tecnología había dado otro paso adelante.

3.- RESIDENT EVIL.

 

Aunque he jugado a la versión de PSX original, nunca lo hice desde el principio, y eso propició que abandonara la saga… hasta el remake de Nintendo.

El día que lo compré me propuse sumergirme en ese mundo de terror que nunca viví, a través de una versión nueva pero no por ello peor: de hecho fue aclamada por la crítica y puedo asegurar ahora que es lo que siempre debió ser RESIDENT EVIL 1. La sensación de verme de pronto inmerso en una casa abandonada y misteriosa construida de la nada era brutal, su diseño inmediatamente te aplasta e intimida. Entramos en un salón abandonado con una mesa recargada y llena de comida a medio devorar. ¿Qué habrá sucedido?… Tu compañero te deja solo y atraviesas una puerta. Ves una sombra a la vuelta de la esquina y te asomas… Ya sabéis lo que aparece.

 

Ese momento supone encontrarte con el horror, con el comienzo de una lucha con esa maldita casa que no podrás dejar. No pude parar hasta cargarme a todo bicho viviente, cada recodo era una amenaza, y una sensación de desasosiego te invadía a cada momento. Y si no, recordad esos zombies que revivían tiempo después aunque les hubieras matado… (toque genial de este remake).

En suma, uno de los grandes momentos gentileza de mi GameCube, y por qué no decirlo, de PSX, ya que ese primer zombie es herencia directa de aquel primer primerísimo Resident Evil.

4.- TOMB RAIDER 1.

Sí, el original, el primero. Cuando en la tercera fase te introduces en un misterioso valle, de pronto, entre las sombras, aparece cierto enemigo reptiliano…

Es un espectáculo que hasta la fecha no habíamos visto nunca en un juego: un gigantesco T-Rex que nos ataca sin piedad. Y os podéis imaginar mi cara cuando de pronto me coge con la boca y me despedaza…
Un momento verdaderamente estelar. Y por cierto, aunque el remake de TR1 es muy muy bueno, esta aparición se malogra con una escena animada en lugar del climax que consigue el juego original al presentarte al enemigo durante el juego, sin ceremonias, en toda su crudeza y por sorpresa. Mítico.

 

5.- ZELDA: OCARINA OF TIME.

¿Qué decir? Desde luego fue uno de los juegos más esperados de la historia, y una vez más me lancé a la tienda a por él. Ni que decir tiene que…ejem… un día antes me había comprado la N64 sólo por este juego.

Estaba en la cocina de mi casa, con un pequeño televisor a color. Enciendo la consola y veo la escena más hermosa que un videojuego me había proporcionado hasta la fecha. La música, el delicado color, el amanecer, la luz, Link cabalgando con su caballo… Toda una promesa de aventuras jamás vista hasta la fecha.

 

Una delicia, ya sabéis que el resto es historia: estamos ante el mejor juego de la historia, al menos para muchos de los medios especializados. Y eso que en España, país denostado, vino sin traducción y con un ridículo libro guía que regalé a mi sobrino para que se entretuviera con los dibujitos.

El otro momento absolutamente épico: esa lucha final con Ganon y su transformación. El contrapunto perfecto, de la belleza y el sosiego a la oscuridad y los relámpagos.

Y como anécdota comentaré que sólo un tiempo después un tipo muy simpático lanzó un emulador de PC que utilizaba la Voodoo 3dfx para poder jugar a este Zelda perfectamente, y con resoluciones más altas. Me hizo muchísima gracia sobre todo por la pasta que me había gastado poco antes. Fue el primer caso de consola emulada en pleno apogeo, mejor emulación que la que tiene hoy día por ejemplo la PS2.

 

6- ICO (PS2)

 

Bajo una carátula inspirada con mucho gusto en las pinturas de Giorgio de Chirico, un maestro italo-griego del siglo XX, nos encontramos con un ejemplo paradigmático de lo que sería “poesía” en el mundo del videojuego. Este es mi original, en este caso la segunda edición del juego (no la bonita edición del coleccionista).

 

Tras una introducción adornada con una inolvidable pieza musical (que tengo de tono en mi móvil), me encontré manejando a esa frágil figura de extraños cuernos. Muy rápido comprendes que no estás ante un juego normal. Un castillo desolado, una ambientación sobrecogedora y una sensación de soledad aplastante justo con la certidumbre de que a nuestro personaje no le aguarda un destino feliz.

Así que tras deambular un rato y subir por unas interminables escaleras, aparece el personaje femenino más adorable de la historia del videojuego, y esto lo digo categóricamente. Tras liberarla de la jaula donde la tienen encerrada, se produce un fenómeno para mí irrepetible de conexión a varios niveles: primero de tu personaje hacia Yorda, y luego, tu propia conexión hacia el futuro de los dos protagonistas. El momento en el que coges de la mano a Yorda y lo sientes a través del propio mando (por la vibración) estableces un vínculo físico que hace imposible dejarla sin protección ante lo que se avecina. Ese momento, el de dar la mano y tirar desesperadamente de esa figura etérea que no habla tu lengua, es un instante mágico que todos deberíais vivir.

 

Sólo añadiré que todo el proceso vivido en el juego hasta que lo terminas (unas 7 horas de juego, no es muy largo ni muy complicado) hace que el final sea particularmente emocionante y bello, adornado por una preciosa canción.

 

7- CALL OF DUTY 4 (PC)

Sí, son muchos los FPS que hay en el mercado, especialmente de guerra. Pero éste me ha proporcionado varios momentos de esos “peliculeros”, de esos que perduran en la memoria. Puedo decir realmente que por unas horas estuve en la guerra. La intro inolvidable es un aviso de lo que vendrá después.

Fase de Chernobyl. Tienes que seguir a tu jefe, camuflado, en una misión de infiltración para asesinar a un delincuente ruso. En este caso es el soberbio apartado técnico el que, quieras o no, te mete en la piel de tu personaje irremediablemente. Es una poderosa sensación de “Joder, me han soltado en medio de Chernobyl y como no haga caso a este fulano, me van a freir”. Sigues a duras penas tus instrucciones. “¡Ahora!”, y sales pitando, y te metes bajo un camión sin saber si te han visto o no, si lo has hecho a tiempo, procurando no meter la pata… Pasas a través de hierba frondosa, arrastrándote, no pierdes de vista a ese tipo que te va a salvar la vida… Y en un golpe genial, maestro, tras el estrés de una inmersión brutal, todo se viene abajo. Te conviertes tú en el salvador, todo recae sobre tus hombros. Pasas a través de apartamentos en ruinas llevando a hombros a su malherido jefe, rozas el surrealismo más terrible al pasar a través de una sombría piscina destrozada hasta llegar a un lúgubre parque de atracciones…

 

No me he dado cuenta de que he jugado toda la fase de un tirón. Toda una inyección de adrenalina.

La realidad más cruda, la experiencia más soberbia que puede ofrecernos un juego moderno, ls sabor del que sabes que será un clásico a recordar, como el Ocarina, como el Goldeneye, como el Super Mario… Mirad parte de la fase y lo entenderéis, aunque os aconsejo directamente jugarla.

 

8- SHADOW OF THE COLOSSUS (PS2).

 

Pues sí, vamos a irnos no muy lejos en el tiempo. Esta es una auténtica obra maestra del “Ico Team”, y aunque tenga una estética similar ya sabemos todos que es un juego muy diferente… Porque si lo habéis jugado es muy difícil olvidar las sensaciones de ese primer coloso, sencillo de matar pero que se convierte en un campo de entrenamiento. Entiendes que estás ante una criatura única, excepcional, y tu trabajo es acabar con ella pese a que no es agresiva, no es mala en sí misma, simplemente la estamos perturbando. De hecho es la forma de provocar a los Colosos: alterando su plácido descanso.

 

 

Los primeros saltos, trepar por su pelo magníficamente recreado, la música vibrante que empieza a sonar… Toda una experiencia coronada por el triunfo amargo, el desplome terrible, espectacular y triste de un ser al que acabamos de arrebatar su vida.

Este patrón, salvo por la novedad, es igual de emocionante en cada una de los Colosos, todos acabaremos escogiendo a nuestro favorito. Cada una de las presentaciones del enemigo, su aspecto, su contexto , te impresionarán casi por igual. A mí permitidme quedarme con el tercero… Por favor, jugadlo.

 

Y si me permitís un inciso y una pequeña trampa, os insertaré otro “colosal” momento, y es la aparición de Cronos en el God of War, quizá uno de los instantes cumbre de este estupendo juego de PS2, y al menos el que más recuerdo yo. Me encantó el comienzo del GOW2, pero ya estaba vacunado después de jugar a la montaña rusa que es la primera parte.

 

 

 

9- SUPER METROID (SNES)

Si éste juego sentó cátedra fue ni más ni menos que por su atmósfera, por esa incertidumbre que te espera tras cada puerta y por esa claustrofobia de sumergirte en un mundo que te absorbe hasta sus más indómitas profundidades. Bajar, bajar, y bajar.

Yo lo compré de segunda mano (el original de la foto) porque había oído tantas maravillas de él que pensé que debía ser forzosamente una obra maestra. Vaya si lo era. Mi momento es el comienzo, claro, los diez primeros minutos. Entras en una estación espacial abandonada: eso es Metroid puro, abandono, soledad. Tras avanzar descubrimos un Metroid que es robado por el odioso Ridley, que escapa de nosotros y se permite incluso desafiarnos pasando por delante de nuestras narices (de las narices físicas) saliendo de la pantalla con un efecto made in Mode 7. En una contrareloj espectacular huimos de la estación antes de que explote, evitando los mareantes giros y los escombros.

Cuando aterrizamos en el planeta encontramos un mundo lluvioso, desolado, y entramos en unas cuevas habitadas sólo por pequeños insectos que huyen de nosotros. Ese tipo de detalles son los que hacen grande un juego, los que nos implican con el entorno que nos rodea. Sólo queda bajar y bajar hacia un destino desconocido, hasta que encontramos uno de nuestros primeros poderes. Entonces se activa un mecanismo que nos enfoca, nos proyecta una luz. Ése es el momento álgido. Sabemos que hemos perturbado el mundo subterráneo, que nos han descubierto y que estamos en las profundidades condenadamente solos.

Ya estamos en situación. Nintendo lo ha vuelto a hacer, y de manera magistral. Eso es Metroid.

10- SILENT HILL 2 (PS2)

Cuando uno intuye que están manipulando tu mente comienza a acrecentarse un malestar notable, una sensación de rechazo constante. Silent Hill 2 es exactamente eso, manipulación continua del jugador, que siente que no está sólo ante un juego. Más allá de los fallos jugables, cada pasillo, escenario, textura, tiene la habilidad de “ponerte mal cuerpo”, y eso por no mencionar los malsanos enemigos finales, que provocan verdadero rechazo más allá de su dificultad.

Ya sabéis qué momento voy a citar: la maldita cinta de video. Todo gira en torno a ella, y en el momento que hemos entendido lo que hemos visto, no podemos evitar sentir un rechazo hacia el que ha sido nuestro “personaje” a lo largo del juego. Las repercusiones son enormes porque todo lo que hemos vivido puede ser inmediatamente interpretado como una proyección de una mente enferma, de alguien que no asume lo sucedido y que además nos perturba doblemente al no llegar a comprender todos los matices de la situación. Mi nivel de “rayado mental” recuerdo que se multiplicó inmediatamente por infinito tras aquel instante.

 

No es sólo ese momento sino por ejemplo el “descenso a los infiernos”: no se limita la cosa a bajar, sino que se nos hace descender por un pasillo interminable de varios minutos de longitud, con unos redobles de tambor que van in crescendo y con un tramo final que se tiñe súbitamente de sangre. O esas prisiones abandonadas y sus quejidos insistentes o la estremecedora sala que parece no tener fin con el altar para los sellos y el grito desgarrador tras colocarlos todos. ¡O tener que bajar a cierto escenario a través de una tumba!

No estamos en un mundo de terror sino en un cerebro desquiciado repleto de demonios interiores. Quizá el verdadero James es aquel que al final de la aventura decide, lejos de arrepentirse, volver a matar a su mujer e irse con la María que nunca tuvo, que no se sabe si es real, ni más ni menos lo mismo que sucede con lo que tenemos cada uno de nosotros en la cabeza. Una realidad que es nuestra pero que fuera de nosotros ni tiene sentido ni quizá existe.

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12 respuestas a Momentos inolvidables

  1. ¿Y el Chrono Trigger? ¿Dónde está? ¿Y el FF 6? ¿Y el 7? Cagüeeeennnn….. 😀

  2. Ni yo mismo habría descrito mejor lo que fue Silent Hill 2 para mí. El mejor de la saga y, posiblemente, el survival horror definitivo, al que ningún otro ha conseguido superar aún.

  3. Muy buena entrada Jesús. Molaría que cada uno de nosotros a quién le apetezca se currara una así con nuestros mejores recuerdos. A mí al menos me han dado ganas x)

  4. La fase de Prypiat en el Modern Warfare es algo que sobrepasa el hecho de “jugar”, el subidón que te da al acabar esa fase es indescriptible. Solo por esa sensación merece la pena tener esta afición. Alucinante.

  5. Totalmente deacuerdo JMV, los juegos que has citado han despertado en todos sensaciones que nunca olvidaremos. Lo que no tengo tantos recuerdos es de las consolas y ordenadores, de cuando entraron en mi vida. Solo recuerdo el Spectrum. la Play2 y el pimer PC.

  6. Coincido en varios… pero el momento “Shadow of the Colossus” es tal cual lo vivimos mi novia y yo la primera vez que jugamos. En mucho tiempo un juego no me había “IMPRESIONADO” así… 😀

  7. DIOS MIO ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ LO HAS CLAVADO ¡¡¡¡¡¡¡¡

    Has descrito … PASO POR PASO …. los mejores momentos de mi vida en el mundo de los videojuegos, desde abrir el regalo de reyes … con 8 años … UN SPECTRUM ¡¡¡¡¡ … pasando por SF2 …. Ico … Silent Hill 2 …. o … JODER … SUPER METROID ¡¡¡¡¡¡ …. la OSTIA …. X-D

  8. ¿Pues sabeis que recuerdo yo? Cuando jugué la Aventura original en mi +2. Joder, que recuerdos :___)

  9. Yo recuerdos tengo muchos,las horas con Laser Squad o Space Crusader,poner los nos nombres de mis compañeros de clase en Skool Daze,la imagen de James mirandose en el espejo y pasandose la mano por la cara en los baños de Silent Hill 2.Tambien lo contento que estaba con mi Microhobby recien comprada…serian tantos y tantos…
    Os dais cuenta los buenos momentos que hemos pasado jugando?Y de los sentimientos que tenemos ahora sobre esos momentos?

    Un saludo chumachos

  10. Sin duda me quedo con el ICO, no he visto ningún juego que sea capaz de transmitir las mismas sensaciones.

    Y por supuesto también con OoT, pero es que este es más obvio ^^

  11. Holas. JMV, a mí me pasa con Final Fantasy VII lo mismito que a ti con el Zelda. Las primeras 2 o 3 horas seguidas que le tiré se me quedaron grabadas.

  12. Doom en cuaquiera de sus habitaciones oscuras y en falsa paz, cuando de repente suena:

    http://www.youtube.com/watch?v=145ZXNCBf1E (solo el audio)

    Grabado a fuego en mi subconsciente oiga.

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