Skool Daze

El SKOOL DAZE no solo es un juego que por su diseño y carisma podría ser perfectamente el programa favorito de cualquiera de nosotros, sino que además despierta una simpatía especial, única.

 

 

Fue editado en 1985 por Microsphere, el sello del programador David Reidy y su esposa Helen, una empresa familiar como muchas otras en aquella época. De hecho lo llevaban de una manera tan plácida y privada que renunciaron a cualquier tipo de crecimiento empresarial con tal de vivir tranquilos haciendo lo que les gustaba. Ni siquiera licenciaron sus juegos salvo para crear alguna versión para otros ordenadores como puede ser el caso de Skool Daze con el Commodore 64.

 

Helen era profesora y le dio ideas a David de cómo desarrollar el juego, sobre todo en lo relativo a tipos de clases, actividades especiales, etc… La acción se desarrolla en un colegio, que podría ser el de cualquiera de nosotros (y ahí radica su encanto) con profesores estereotipados que reflejan perfectamente la realidad (el severo director, el profesor del mostacho, el geniecillo científico, el carcamal…) y compañeros que responden también a los típicos que todos conocemos (el empollón, el matón, el capullo adicto al tirachinas, además de una legión de compañeros más carentes de protagonismo). El escenario refleja con gran acierto la sección de un colegio con sus aulas, laboratorio, biblioteca, pasillos, escaleras, y será un placer volver a revivir tiempos de instituto, aunque cuando lo jugábamos en los 80 ¡estábamos metidos en él!. Además el juego nos deja la opción de cambiar nombres de los personajes principales, por lo que la sensación de familiaridad podía ser total.

 

Nuestro objetivo es golpear con el tirachinas todos los escudos del escenario, conseguir una clave y abrir la caja fuerte del director para recuperar nuestras nefastas notas. Todo ello se verá aderezado con una rutina que cumplir (en el más puro estilo Great Escape) de asistencia a clases, recreos, clase de gimnasia, y un largo etcétera. Existen infinidad de detalles como el uso de bocadillos para hablar, clases en las que los profesores preguntan y los alumnos responden (bueno, sólo el empollón, y será clave atender a ciertas fechas de batallas), o los famosos castigos. Podremos incluso escribir en las pizarras. Durante las clases, debemos tener la precaución de sentarnos y que no nos tiren al suelo o seremos castigados. Los profesores, en función de las trastadas que hagamos, nos impondrán líneas de castigo (ya sabéis, lo de escribir mil veces “No haré eso nunca más”), y si superamos las 10.000 seremos expulsados del colegio. Así que si un profesor es derribado por un chinazo y estamos cerca, nos caerá una buena.

 

De vez en cuando tendremos que salvar determinados eventos. Por ejemplo, un compañero nos informará de que otro tiene paperas, y si nos cruzamos con él, el director correrá hacia nosotros y nos mandará a casa, acabando el juego. En otros casos, el empollón irá a chivarse al director y tendremos que evitar que llegue a su destino (mediante puñetazos o el tirachinas) o nos pondrán un duro castigo. Todos estos detalles son los que convierten al juego en una experiencia realmente amena y mucho más cercana a la realidad de lo que ya de por sí consigue la propia ambientación. Será curiosísimo seguir la rutina del colegio porque acabaremos preocupados por asistir a los eventos y a la vez no desatender el objetivo del juego. El recreo, la hora de la comida, visitar la biblioteca, clase de gimnasia… Estas aglomeraciones serán foco divertido de continuos puñetazos y lanzamientos de tirachinas, y seguro que acabaremos cargándonos unos cuantos cientos de líneas de castigo.

 

Todo raya a grandísima altura: diseño, gráficos, el simpático sonido (con la inolvidable y estridente musiquilla inicial) y el carisma de los personajes, con Eric en el Olimpo de personajes eternos del ZX Spectrum. Un juego irrepetible que nos trasladará de un plumazo a aquellos inolvidables años. Por cierto, no olvidéis probar el remake “Klass of 99”, uno de los mejores que se han diseñado en torno al ordenador de Sinclair.

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6 respuestas a Skool Daze

  1. El juego favorito de mi chica para Spectrum. No pregunteis porque 😉 Tambien le dediqué una entrada en mi blog, por cierto. Y he de decir que el juego es mas jodidillo de lo que parece.

  2. Ya le tenía ganas a este juego, pero después de este artículo creo que lo voy a necesitar en vena. Creo que esta saga “Skolar” merece ser resucitada en forma de sandbox o de RPG; casi me reconciliaría con esta generación.

  3. el_vampiro_bronceado

    Todo un clásico imperecedero. Pero para saborearlo bien hay que acompañarlo de una buena sesión de capítulos de Parker Lewis y un pase con palomitas de Todo en un Día.

  4. Totalmente de acuerdo con el_vampiro_bronceado. Lo peor de todo eso, es que se haya perdido esa manera tan casera de hacer juegos, como el que se monta en casa su negocio de pasteles. Una pena, la verdad.

  5. este juego no es tipo el bully de playstation 2?? salvando distancias y generaciones claro

  6. Por si a alguien le interesa, en el recopilatorio de Spectrum para iPhone/iPad actualizaron el otro día con otra tanda de juegos. Basta con actualizar la aplicación desde la App Store y podremos descargar, entre otros, el Skool Daze 🙂

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