Laser Squad

Siempre han existido juegos y personas que han intentado diferenciarse del resto. Cuando un género parece dominar por completo el panorama del videojuego, tenemos a alguien que intenta innovar y, para bien o para mal, algunas veces sus méritos no son reconocidos hasta bastante tiempo después.

Bien por ser juegos adelantados a la época o quizás incomprendidos en su tiempo, sea porque la temática de los mismos dista mucho de lo que la gente en masa acostumbraba a jugar en aquel entonces, estos juegos pueden pasar desapercibidos para que años después alguien intente demostrar a los jugadores que hace mucho, mucho tiempo, no todo eran arcades de scroll lateral y fontaneros dando saltos encima de setas. Que no todos los juegos consistían en pegarte de lo lindo con todo lo que se te pusiera por delante y, al fin y al cabo, que en un tiempo en que la gente se empeñaba a limitar ciertos sistemas a unos géneros concretos. Algunos genios se esforzaban en demostrar que se podían hacer grandes cosas con unos sistemas tan cerrados y, a priori, tan limitados.

Ya sea un tristemente desaparecido Paco Menéndez con su Abadía del Crimen, sea Aventuras AD con sus Jabatos, Cozumeles y tantos juegos que nos hicieron despertar el ingenio… O una Gremlin empeñada en plantarnos delante de nuestros ordenadores juegos de tablero estratégico con toques de rol como Hero Quest o Space Crusader. Poco importan unos nombres o datos, lo que importa es que existe gente que intenta desmarcarse del resto y demostrar que no por que la tónica en una máquina sean los arcades, juegos de deportes, naves o rompeladrillos, se tiene que limitar el espectro y que con ingenio se puede sacar de una máquina el 120%.

Os doy la bienvenida a un universo diferente dónde los botones de puño y patada se sustituyen por un puntero y menús desplegables. Os doy la bienvenida a un mundo dónde se quita la rapidez de reflejos y se antepone la estrategia más pura. Os doy la bienvenida al mundo de Laser Squad.

 

 

Estamos en el año 1988 y una compañía, creadora del juego Rebel Star, intenta abrirse un pequeño hueco en el mundo de los juegos estratégicos, intentando un método de juego más fluido que los típicos juegos de estrategia para ordenadores de 8 bits. Esta compañía, llamada Mythos Games, contaba entre sus filas con un programador empeñado en cambiar el género. Éste hombre llamado Julian Gollop, crearía para PCs y Amiga la saga XCom, juego de culto y juego que a día de hoy es considerado el culmen de los videojuegos por turnos.

Julian Gollop no se dejó influenciar por el género que saturaba los escaparates de las tiendas y decidió demostrar que un ordenador de 8 bits, originalmente el Spectrum, podía dar de sí una inteligencia artificial y unas tablas de cálculos lo suficientemente complejas como para que el jugador tuviera que exprimirse el cerebro más allá de calcular saltos imposibles.
Decidió evolucionar su saga de estrategia por turnos, Rebel Star, al juego que hoy trataremos: Laser Squad.

 

Laser Squad nos sumerge argumentalmente en un futuro dónde diferentes tipos de facciones, ya sean los Laser Squad, los cyborgs o los rebeldes, tendrán que enfrentarse por la victoria aniquilando al resto de adversarios en varios escenarios (un total de cinco, luego ampliados con una expansión).

Para ello, después de decidir el número de jugadores entre uno o dos, nos ofrecen seleccionar un nivel de entre los cinco posibles. Estos niveles reciben los nombres de Los Asesinos, Asalto a Moonbase, Rescate de Minas, Las Hordas Cyber y Valle Paraíso. Aunque básicamente todos consisten en aniquilar al adversario, siempre tendremos otras submisiones como rescatar rehenes o destruir ciertos aparatos.

Una vez seleccionada la misión, se puede jugar en cualquier orden. Pasaremos a la compra de material para nuestros soldados. Con un número muy reducido de créditos, tendremos que adquirir armaduras de diferentes tipos de protección y armamento suficiente para poder acabar la misión con éxito. Estas armaduras se representan con diferentes valores numéricos como defensa ante los ataques enemigos, dándonos ciertos puntos de protección tanto al frente, espalda, derecha e izquierda de nuestro soldado. Dependiendo del tipo de armadura podremos resistir un impacto lateral sin inmutarnos, pero podemos morir sin remisión si ese mismo golpe se recibe a nuestra espalda.

 

 

Acto seguido, compraríamos el armamento, siendo éste bastante variado: desde cuchillos a rifles, pasando por lanzacohetes, armas láser o granadas de mano. Pero siempre teniendo en cuenta que nuestra munición no es ilimitada y que tendremos que adquirir los cargadores para nuestro armamento. Además, recordad que cada arma tiene su propio tipo de munición. Tomando estas elecciones vamos viendo la magnitud de decisiones para un juego de 1988 en Spectrum. ¿Qué hacer? ¿Comprar una armadura resistente para nuestros soldados, pero con el consiguiente recorte presupuestario en armamento? O quizás, ¿no comprar armaduras y armar a nuestros soldados hasta los dientes? Además cada soldado es independiente, pues no compramos armas para todo el grupo, si no que a cada uno le equipamos como consideremos. El armamento también es importante por su peso: cuánto más tengamos, más lentos seremos y menos puntos de acción tendremos.

 

 

Una vez seleccionado nuestro equipamiento tendremos que desplegar a nuestros soldados en el campo de batalla. Aquí se destacan dos puntos. El primero que nuestros soldados no se desplegarán en cualquier punto que nosotros elijamos, si no que en el mapa tendremos unas casillas marcadas por todo el terreno dónde nos indicarán dónde tenemos que repartirnos. Y el segundo punto, el apartado gráfico… ¿Qué se puede decir? Gráficamente el juego no es ninguna maravilla, eso es innegable, pero todo está perfectamente definido. No tenemos que usar nuestra imaginación para nada, pues a pesar de ser simples representan bajo una vista aérea todos los elementos con mucho mimo y cuidado, siendo todo reconocible a primera vista (mesas, sillas, ordenadores, baños…). Además tiene una gran variedad para cada escenario y todo es destructible. Desplegadas nuestras tropas veremos que la pantalla del juego se divide en dos partes: en una la representación gráfica del mapa con nuestros soldados y enemigos y la otra reservada para los menús.

 

 

Todo el juego es dirigido por un cursor que manejaremos con teclado o joystick en las versiones de 8 bits o bien con ratón en las de 16 bits. Así pues, seleccionaremos un soldado y un menú se nos desplegará, en el cual podremos seleccionar el armamento, disparar, recargar, coger cosas del suelo y mover a nuestro personaje. Quizás esta última opción sea la más complicada, pues moveremos a nuestro soldado con el teclado girándolo sobre su eje, algo así como un Resident Evil, adelante siempre es adelante y con la izquierda y derecha giraremos al personaje pero no lo moveremos.

Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que tenemos unos puntos de acción que repartir para todas las acciones. Movernos consume puntos, al igual que disparar, recargar, etc. Una vez terminados estos puntos nuestro soldado se quedará inmóvil y no podrá llevar a cabo ninguna acción. Como he comentado antes, estos puntos dependen del peso que tenga nuestro soldado, pero en las misiones de rescate es necesario tener más armas de las necesarias para poder dárselas a nuestros compañeros secuestrados y para que así puedan defenderse.

Estos puntos también se pueden reservar no moviendo a nuestro soldado del sitio y cuando pase el turno y empiece el del rival, si el personaje ve a un enemigo tendrá la posibilidad de dispararle primero.

Tenemos tres clases de disparos:

– Apuntando: Un disparo que puede ser certero pero que consume gran cantidad de puntos.

– Ráfaga: Podemos decidir cuántos disparos realizamos, no son muy precisos, pero si el contrincante está cerca de nosotros podremos descargarle todo el cargador.

– Estallido: El que menos consumo de puntos de acción tiene, pero sin duda es poco efectivo, pues puede ir a cualquier lado.

 

 

Tenemos que tener cuidado con dónde disparamos, pues todo es destruible y podemos provocar una reacción en cadena que acabe con nuestros propios hombres. Tenemos lo que hoy llamaríamos fuego amigo. Además también debemos tener en cuenta que en el caso de las granadas, hay que ser muy previsores, pues entrar en el inventario, seleccionar la granada, definir el tiempo hasta que explote y lanzarla, puede consumir todos nuestros puntos de acción, haciendo que tengamos una granada en nuestras manos apunto de explotar y que no podemos lanzar.

Otro punto a tener en cuenta es que todos los cadáveres conservan su inventario, así que si vemos un cuerpo en el suelo, no tendremos que dudar, pues su inventario puede contener granadas o armamento más interesante que el nuestro. Básicamente el juego consiste en eso: tú mueves tus soldados, pasas el turno y es momento de que el ordenador haga su jugada, siendo éste bastante letal (dependiendo del nivel de dificultad que varía entre 1 y 8). A todo esto se suma que nuestro personaje tendrá más porcentajes, cansancio (si movemos todos los puntos siempre nuestro personaje se cansará y no podrá andar) o moral (si vamos en clara desventaja, nuestro soldado moverá menos y fallará más el tiro). Aún a día de hoy, tenemos un juego profundo en todos los aspectos.

 

 

El sonido está ausente durante todo el juego en las versiones de 8 bits, limitándose a pitidos y poco más. En las versiones de 16 bits acompañará una música sin pena ni gloria.

Las diferencias entre las versiones de 8 bits son mínimas.

La versión de Spectrum, tiene más resolución gráfica y colorido, es rápida y el control es bastante preciso. Para la versión de Amstrad y Commodore pueden valer las mismas características, pero siendo la versión de Amstrad la que menos resolución tiene y si un buen colorido, y siendo la de Commodore la más parecida a Spectrum.

En las versiones de 16 bits la cosa cambia. La versión Atari ST (la preferida del que escribe) está a medio camino entre las de 8 bits y las de Amiga y PC. Los gráficos tienen una gran resolución y muchísimo detalle, y el control es genial (aunque en las versiones de sus hermanos menores estaba resuelto con gran maestría).

Las versiones de Amiga y PC son básicamente parecidas. La de Amiga usa la paleta de 32 colores con mucha clase y apenas se notan diferencias respecto a la de PC, que usa gráficos en VGA de 256 colores y sonido Adlib de mayor calidad. La curiosidad la tenemos en las versiones de 16 bits, pues tenemos una representación gráfica de la cara de nuestros soldados, teniendo un parecido más que sospechoso con gente real de películas de todo tipo y algún director famoso de cine, así como unas pantallas estáticas entre turno y turno que recuerdan a la película Aliens: El Regreso. Sin duda supone un reto encontrar todas las referencias que tiene este juego en 16 bits con el mundo del celuloide.

Pensemos un momento en que estamos en el año 1988, que el mercado del videojuego en 8 bits se duerme en los laureles de los arcades de scroll lateral y juegos deportivos, y que una persona se arriesgó para ofrecer algo muy diferente a lo habitual en esos tiempos. Pensad que luego este juego evolucionó a XCom, una saga que también se abrió paso entre clónicos de Dune 2 y Warcraft.

Sin duda Julian Gollop demostró que con mucho arte y diseño artístico se podía dar a esos ordenadores juegos para los más dignos estrategas, y aunque el juego no recibió grandes puntuaciones, abrió el camino para el género más duro en la estrategia, nada de hacer mil soldados y mandarlos a morir para crear otros mil… No, aquí cada soldado es oro y no nos gusta perder oro, ¿verdad?

Recuerdo la pésima puntuación que recibió este juego en Microhobby, una de las mejores revistas del sector en los 80, y pensé que la gente quizás estaba demasiado aturdida con arcades como para entender un juego de la complejidad y magnitud que nos ofreció Julian Gollop con este Laser Squad. Un servidor siempre recordará la dura pelea de contar cada paso, cada gramo, para poder defender a mi soldado cuando el enemigo se avecinara encima de mi pobre marine.

Ya vienen… Los oigo… En la lejanía.

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Acerca de gatts

Presentador y co-creador de Fasebonus.
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7 respuestas a Laser Squad

  1. Este artículo me trae bastantes recuerdos. Si no me falla la memoria, creo que fue el primero que escribiste en la anterior web hace la vida Ignacio.

    Has hecho bien rescatándolo. Un saludo 😉

  2. me has convencido, Voy a probar este juego ^^ Estrategia tactica por turnos. eso MOLA

  3. Recuerdo jugar a este juego de pequeño en casa de mi tío en su versión Atari ST. En aquellos tiempos resultaba muy innovador y ahora me arrepiento de no saber apreciar mucho estos títulos en mi niñez. Pero nunca es tarde!

  4. En ZX los juegos estaban mopolizados por SSI y Lothlorien principalmente. Pero éste juego cambió las reglas. Para mi es un juego muy complicado en el que no recuerdo haber ganado nunca. Hace unos años jugué con un remake de PC y o yo me he vuelto más listo, o el remake no era todo lo bueno que debiera. 🙂

  5. No has podido evitarlo!!! XDDD Que gran juego.
    Por cierto,he conseguido una primera edición de Spectrum, esa editada por Target con una portada espantosa.

  6. @JMV hablando contigo el otro dia recorde que el primer articulo que escribi para Sakura fue este y en vista que puede ser interesante para los oyentes,lo hemos recuperado.
    Que suerte tener el juego orginal,es muy complicado y caro!!!

    Un saludo chumachos

  7. Lo que era todo un logro es sacar un juego de esta envergadura y género para sistemas de aquella época, sinceramente. Y encima acertar!

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