Visita Grecia en 8 bits

Era 1.984, realmente el inicio de la producción masiva de software para ZX Spectrum. Estamos en UK y aún no han aparecido los grandes clásicos del ordenador. Un grupo de programadores y grafistas trabajan en IMAGINE, una de las compañías punteras pero que por una mala gestión va a quebrar para convertirse en una “filial” de la todopoderosa OCEAN. Este grupo de profesionales fundarán uno de mis grupos de programación preferidos, DENTON DESIGN, autores de maravillas como THE GREAT ESCAPE (si no lo habéis jugado, hacedlo con un emulador, por favor), WHERE TIME STOOD STILL o el poco conocido y originalísimo DOUBLE TAKE.

Este precioso original que podéis ver bajo estas líneas es el del juego GIFT FROM THE GODS, el primer proyecto largo del grupo. Ha venido a mi mente tras echarle un vistazo a un juego actual basado en la mitología griega, Jasón y los Argonautas (por no mencionar los God of War, claro).

 

 

Como veis, preciosa caja con espectacular portada de Wakelin y un bonito folleto de instrucciones con aires clásicos y estilo “minoico”.

¿En qué medida puede un juego introducirnos en el mundo de la cultura, basarse en algún aspecto de la mitología de manera inteligente y hacer que nos interesemos por ella?

 

Pensad en sólo 48 K. Denton Design tomó una historia digna de la mejor tragedia griega, la historia de Orestes. Mientras él estaba fuera de Grecia, su padre (el rey Agamenón) regresó a Micenas y fue asesinado por el amante de su mujer, Clitemnestra. Orestes, al regresar, se encontró a su hermana Elektra llorando la muerte de su padre frente a su tumba. Los dos se vengaron asesinando al amante de su madre. Es lo que tiene ser griego en aquella época, solucionabas los conflictos por la vía directa porque total, la justicia debía funcionar más o menos como ahora, fatal.

Esta historia, más amplia y compleja, fue sintetizada de manera genial en un juego de 48 K con preciosos gráficos obra de Ally Noble (la de los pelos de punta). En la foto veis a todo el grupo al lado de un televisor con una pantalla del juego.

 

 

El juego era fantástico: debías retornar una serie de figuras geométricas ocultas en 16 habitaciones. El escenario, un palacio griego laberíntico por el que podías desplazarte incluso en varios pisos con ayuda de unas alas en los pies de Orestes. Su animación es extraordinaria para la época. Los caminos se entorpecían por enemigos que a veces ocupaban una gran porción de la pantalla: montañas de calaveras, dragones, cabezas grotescas… Contabas con las lágrimas de Apolo (7) para dejarlas en las habitaciones y orientarte. De vez en cuando tu hermana Elektra deja una estela de estrellas para orientarte en el laberinto, pero si coincidía con tu madre (que también pulula por el palacio) tendríamos que recibir la desagradable noticia de que nuestra querida Elektra ha sido asesinada.

Desde entonces me interesé por la mitología griega y leí lo que buenamente pude. Siempre me interesó la arquitectura y el arte griego (por mi profesión de arquitecto). Lo verdaderamente curioso del asunto es que el destino quiso que hace unos años viajara a Grecia y llegara hasta el Palacio de Micenas, en uno de los “dedos-península” del país. Allí fue donde se encontró la famosa Máscara de Agamenón (de oro puro) que veis en la foto y que luego pude ver en vivo en Creta, en el museo de su capital (Heraklion).

 

Sí, el mismo Agamenón que conocí de niño en aquel mágico juego que me fascinó. El que vivió en el Palacio de Micenas que veis abajo, antaño grandioso y ahora unas solitarias ruinas al pie de una impresionante colina. El mismo Palacio que ninguno de nosotros ha podido ver en pie y que acaso fuera en realidad como imaginó un grupo británico de jóvenes programadores hace 30 años. ¿Quién sabe? Sé que no fue así, que no hubo dragones ni calaveras gigantes, pero miles de niños en los 80 lo vivieron así, de una manera tan fantástica.

 

 

Es un espectáculo digno de verse, porque fue una construcción imponente y sus restos están así de solitarios, al natural, con la Puerta de los Leones en pie y sin parafernalia turística alrededor.

Así es como gracias a los videojuegos os habéis introducido sin quererlo en un mundo real, fascinante. Quizá la prueba de que el poder de los videojuegos va más allá del ocio y nos marca, nos sugiere incluso el estudio de mundos desconocidos y nos alimenta la imaginación.

¿Son tan malos los videojuegos, señores conservadores de EEUU? ¿Quizá no tienen ustedes templos griegos?

Share
Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

6 respuestas a Visita Grecia en 8 bits

  1. cuanta razon tienes jmv

  2. no me dejaba poner nada con mi nick

  3. Yo es que soy mucho más atlántico que mediterráneo. pero la intencion la capto, vaya. ¿para cuando algo de celtas, hombres del norte o similar?

  4. Jesús, con tanto jaleo todavía no había podido comentar que me había molado tu artículo.

    Ha sido un placer poder verte hoy, y te agradezco mucho que trajeras al stand tus trabajos. A la próxima si te parece bien sacamos copias y las ponemos en grande en la pared, por nuestra puta vida 🙂

  5. El placer ha sido mío!!! Y lo de los dibujos ahí los tenéis siempre a vuestra disposición.

    Todo el equipo de Fasebonus es un grupo de gente genial, la verdad es que da gusto!!!! La amabilidad personificada.

  6. Muy buen artículo JMV y cuanta razón tienes, pero seguirá habiendo gente que por intereses o ignorancia hable mal de los videojuegos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *