Jugar con el hardware de verdad

Ayer mismo estuve toqueteando (quizá por puro fetichismo) uno de mis antiguos ZX Spectrum de “goma”. Un bonito ordenador, sin duda. Incluso hoy día: he hecho la prueba de enseñárselo a chavales que están ya metidos en plena vorágine de la next-gen y no ven en él algo antiguo y horriblemente retro, sino una máquina que (imaginan) ofrecerá algo curioso al conectarla. Desde luego ese “algo” siempre es más arcaico de lo que piensan al principio, pero la estética les gusta.

El caso es que tuve tentaciones de conectarlo a la TV LED de mi cuarto. La última vez que lo hice fue hace un año, por ver cómo se veía: no significativamente peor que una televisión de tubo. Cargué una cinta. La señal de video “reproduce” ciertas interferencias, si recordáis. Al pulsar una tecla, nada más inicial el ordenador, incluso se aprecian cambios sutiles en la señal de video. Se ven aquellas entrañables y ligeras distorsiones en la imagen, que se acentúan cuando sintonizas mal la señal. Eso en un emulador no pasa.

Mi cerebro me indica que no hay variación apreciable entre usar el Spectrum original y un buen emulador de PC, y además te evitas múltiples engorros. Hoy día el mundo no está para emplear 5 minutos en cargar un juego. Ni siquiera usaríamos aquellas televisiones antiguas para conectar el ordenador, sino una moderna, similar o igual al monitos que empleamos con el PC.  Es como los rayos del sol y las sombras. Pon dos palos verticales al sol y mira sus sombras. ¿Las ves paralelas? Pues no lo son. Si trazas una línea recta hasta el sol, podrás calcular que no son exactamente paralelas. Pero a nuestros efectos, simples mortales, lo son, son perfectamente paralelas hasta el último micrómetro.

 

 

Sin embargo hay un factor psicológico en todo esto, y es el hecho de SABER que estás ejecutando el juego en la máquina para el que fue creado y además usando el juego original. Lo importante desde luego es el juego, su código, y tanto daría que fuese un emulador quien interpretara ese código. Completar el ICO en alta definición usando el PC para mí ha sido muy satisfactorio, e idem con el Shadow of the Colossus (emulaciones ambas perfectas), pero existe este factor en los aficionados a los videojuegos de toda la vida que nos provoca un especial placer cuando usamos la consola genuina.

 

Este “efecto revival” es más absurdo cuando tenemos en cuenta la influencia de otro factor esencial: la visualización del videojuego. Un juego no es sólo “en qué máquina jugamos” sino “cómo lo vemos”. La experiencia de usar una SNES original en plenos años 90 dependía del tipo de televisión que usábamos, y no es lo mismo utilizar una a color de 14 pulgadas marca Puturrú que una Trinitron de 32 pulgadas. Y ésta es una clave muy importante: no sólo queremos usar la consola original, queremos reproducir la experiencia jugable que sentimos en su día, y ello implica también el propio televisor. De ahí se derivan determinadas frustraciones o críticas a la manera en que se visualizan las consolas antiguas en los modernos televisores LED, con determinados problemas de interpretación de color o pixels.

Yo soy el primero que afirma que no hay nada como probar los juegos en su soporte original, con un buen televisor. Desde luego, si somos puristas, mejor usar una TV de tubo si la consola fue pensada para ellos. Se disfruta del juego en sus condiciones idóneas e iniciales, y siempre lo recomendaré. Si tenéis una lista de “imprescindibles” para ir jugando a lo largo de vuestra vida, no creo que sea una inversión descabellada adquirir una Dreamcast y un Shenmue por, no sé, 60 euros, a cambio de disfrutarlo como es debido, y más teniendo en cuenta que ése era el precio en su día del juego original. De ahí se podrán pasar a otros juegos de la misma consola pero ya con inversiones mucho menores. Idem para otras muchas consolas, más cuando aparatos como una Gamecube se pueden encontrar por 15 o 20 euros. Desde luego, si os da por completaros el Terranigma en SNES, os recomiendo el uso mucho más económico del emulador por razones obvias, porque todo tiene un límite.

 

 

Toda esta filosofía encuentra sus puntos conflictivos en determinados aspectos. Por ejemplo, ¿se está sugiriendo comprar una recreativa original para disfrutar del Space Harrier o el Out Run? ¿Necesito una nave industrial para poder meter todas las recreativas que me gustan en lugar de usar el Mame? Bien, lo que sí puedo seguir afirmando es que no disfrutaréis del After Burner al 100% hasta que no lo juguéis en una cabina de las originales, pero por motivos obvios lo haremos finalmente con el MAME y seremos capaces de pasarlo bien de un modo muy razonable. Y también se puede decir que si queremos disfrutar plenamente de las recreativas nada como un armario original o reconstruido, con su pantalla de tubo y hardware original o vía emulación, pero en todo caso con esa reproducción de la máquina original, mandos, palanca, botones… ¿Inviable? Pues depende del espacio, del dinero que tengamos para hacernos un armario,… No es inviable y si podéis, no dejaremos de recomendarlo. Yo personalmente tengo algo intermedio: un buen mando para el PC imitando a las recreativas clásicas, un buen monitor y un potente PC. Eso será sin duda mejor que usar un 486 y jugar con el teclado.

¿Y el PC? ¿Debemos sacar un 486 del armario para jugar al Monkey Island o al Alone in The Dark? ¿Qué diferencia hay respecto a usar el DOSBOX o directamente un PC actual que sea compatible? Pues en este caso particular ninguna, aunque sigue teniendo su encanto desenterrar una máquina antigua y volver a darle uso. En el caso de ordenadores antiguos, hay modelos “carismáticos”, de marca, como los Atari ST o los Amiga, o los PC 1512, que son más que PC genéricos, son aparatos con entidad y no clónicos que pasan a mejor vida en unos años. Sin duda rescatar estos aparatos y utilizarlos forma parte del encanto de rejugar antiguos títulos y todo depende de disponibilidad de espacio y tiempo.

 

 

En todo caso, los que valoramos los videojuegos debemos posicionarnos también en situaciones equilibradas: lo importante es saber degustar un juego en condiciones apropiadas, por encima de la máquina que usemos o su soporte de visualización. “Condiciones apropiadas” son un televisor de cierta calidad, si es a través de emulador un PC razonablemente potente o un buen emulador sin errores. No me identifico demasiado con posturas radicales que tienden a defenestrar por ejemplo televisores modernos por no disimular píxeles: ahora que podemos ver las consolas en toda su gloria nos empeñamos en ver las cosas “mal” por factores nostálgicos. Todo tiene un equilibrio. El purismo tiene el límite que marca el sentido común y el no llevarnos a hacer dispendios económicos o actuaciones disparatadas no acordes con nuestra disponibilidad de tiempo y espacio. Sin embargo, sin ese amor por el hardware antiguo estaríamos condenados a que las máquinas originales se perdieran y los juegos originales acabaran extinguidos (cosa que sucederá por imperativos de la industria).

Lo que lamento profundamente es el que hayan surgido grupos organizados de auténticos especuladores que impiden el acceso sencillo a estas máquinas, y por otro lado la emulación en PC ha llegado a unos límites de virtuosismo tan exagerados que cuestionan la necesidad de utilizar máquinas genuinas . Con un PC de gama media podemos acceder a una emulación casi perfecta de todos los sistemas conocidos con excepción de la PS3 y la XBOX 360 (innecesario ya que muchos de sus juegos son multiplataforma). La compatibilidad en todos ellos es casi total salvo quizá en PS2 (muy alta en todo caso) o ciertas imperfecciones en Dreamcast.

 

 

Y aun así, pese a ello, recomiendo a todos los que leen este portal que hagan su pequeña contribución al mundo del videojuego disfrutando de sus juegos favoritos en las consolas originarias para que al menos ese pasado no se pierda físicamente. Llegará un día en que todos los Spectrums del mundo dejen de funcionar, y quizá cuando nuestra generación no esté, a nadie le importe esta antigua máquina maravillosa, pero cuanto más tarde ocurra esto, mejor.

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15 respuestas a Jugar con el hardware de verdad

  1. Yo muchas maquinas originales (antiguas) no tengo. Pero la verdad es que lo entiendo. Hay bastante gente que me mira raro cuando explico que a emuladores como el mame les suelo añadir filtros que emulan el “grano” de la tele.

    Mi explicación es que cuando las teles tenian pixeles en los que practicamente veias los colores (Las CRT), no apreciabas tanto grafico cuadriculado, sino que todo parecia bastante mas organico.

    Aunque siempre puede ser alguna paranoia mia.

  2. Buen artículo, lleno de hilos de los que tirar para sacar reflexiones…A los emuladores les falta algo de alma…Por ejemplo, uno bueno de Spectrum sería aquel que de vez en cuando, al intentar cargar una rom, te pusiera “Tape Loading error” o uno de PC 5 1/4 te hiciera insertar 27 discos para instalar un juego y quedarse colgado en el último. Tal vez el de PS2 debería incluir un generador de blasfemias para cuando te falla la lente…Sin estas mejoras, jugar es como ligar siendo Cristiano Ronaldo,no tiene mérito. Yo sigo usando mi spectrum con cierta regularidad, me hace sentir bien el oir los pitidos de la cinta, el tacto del teclado, el pensar en las musarañas mientras carga. Eso si, ahora uso pantalla plana y un +2, por comodidad con el cassette, en lugar de mi gomas.
    Y lleva razón JMV, en el precio de la Gamecube. Yo jugaba en la wii, pero me pareció que tenia que pillarme la consola original. Con tres juegos, me ha salido en 18 eu mas 12 de gastos de envío. Voy a “estrenarla” con el Metroid Prime en cuanto acabe de comer…
    Y ya que ha salido el tema, ¿sabe alguien de alguna máquina original de After burner con cabina?¿A cómo se cotizan?
    Saludos a todos

  3. La verdad es que está muy bien este artículo. Hace reflexionar.Enhorabuena JMV.

    La necesidad de tener físicamente el ordenador o consola, para poder probar los juegos en su versión original, y además con una televisión de tubo, tiene que ser una experiencia nostálgica increible. Pero el problema es el espacio. ¿Quién tiene la suerte de tener el espacio suficiente para albergar todos los cacharros? Yo no. A mi nada más que me queda el consuelo de la emulación, con sus ventajas, que las tiene.

    A día de hoy, no tengo esa necesidad de pura nostalgia de tener un Spectrum o un Amstrad. Como dice JMV, no están los tiempos como para perder 5 minutos en una carga. Hace tiempo tuve la intención de pillarme un commodore Amiga 500, pero finalmente desistí. Es un ordenador muy grande, tienes que hacer muchas historias para grabar los discos desde un ADF, no puedes grabar la partida cuando quieres, no tengo espacio casi ni donde guardarlo. En fin, que lo descarté.

    Envidio a la gente que tiene una habitación exclusiva para albergar todos los cacharros, y sobre todo tiempo para dedicarle a todo ello.

    Yo hace tiempo que dejé de tenerlo.

  4. Tras leer tu artículo, creo que casi todos los que coleccionamos por placer tenemos esos mismo valores que comentas. Hay un límite práctico y económico que para algunos es la NeoGeo y para otros un Tetris para Megadrive firmado por Alekséi Pázhitnov.

    En mi caso yo tengo la suerte de compartir esta afición con mi hermano que, no solo sirve para compartir buenos momentos, sino que también para sufragar gastos y dividir espacio.

    Y por el tiempo, a mi este foro y los Podcast en el trayecto al trabajo o mientras estoy en el gimnasio, son los momentos de contacto con el mundillo. De vez en cuanto selecciono algún jueguecillo (sobre todo cuando se habla de él en el programa :-P) pero a mi personalmente me gusta jugarlo en su consola/ordenador original… siempre que puedo, claro.

    Fantástica reflexión en cualquier caso JMV!

  5. 100% de acuerdo.
    De hecho esta tarde estaba jugando al Sega Rally en mi Sega Saturn JAP y luego un rato al Fighters Megamix

    Yo no suelo usar casi nunca emuladores, excepto para jugar en el metro con la Dingoo 😛

  6. En primer lugar, me ha gustado mucho este artículo de opinión por parte de JMV, así que felicitarle personalmente por su escrito 🙂

    Por otra parte, yo soy partidario de darle uso a los sistemas clásicos siempre y cuando nos sea posible, y aunque respeto muchísimo la emulación y ha llegado a niveles muy altos y cuenta con MUCHÍSIMAS VENTAJAS, le falta un “algo”. Por ejemplo, tocar y jugar con los teclados / joysticks / pads originales, escuchar los sonidos por la misma televisión, observar los colores tal como los mostraban (en mi TFT se ven muy fieles)… y un largo etcétera de pequeñas cosas que te pueden hacer tomar el juego “un poco más en serio”. Y es que no sé decir el porqué exactamente, estoy intentando buscar las palabras adecuadas pero no las encuentro, quizás porque es algo mucho más profundo que todo eso.

    Yo, como usuario y aficionado entre otros muchos sistemas de Atari 2600, no es lo mismo jugar por ejemplo al genial y adictivo H.E.R.O. o al Pitfall en la consola real que hacerlo en un emulador, siendo exactamente el mismo programa. Aparte (y esto quizás sólo me pasa a mi, no lo sé) me voy a implicar más en esa misma partida”, como he dicho antes, en el hardware original.

    Para los microordenadores sí que reconozco que el cargar un juego en cinta, a pesar de ser bonito y entrañable, nos lleva a enfrentarnos a algún Tape Loading Error o bien al inevitable tiempo de carga. No hace relativamente mucho y gracias a los compañeros del foro de FaseBonus me aclararon que existían dispositivos que permiten jugar en la máquina real mediante tarjetas SD (ZxDivide p.e. para ZX Spectrum; también los hay para Amstrad y para casi todas las consolas). Por tanto, es una opción a tener en cuenta esta interesante unión de tecnologías de los 80 con las del nuevo milenio y poder seguir usando la máquina real. Además, nos permite probar las novedades home-brew en la máquina real 🙂

  7. (continuación/2da parte de mi comentario anterior)

    Luego también hay pasos intermedios y asociaciones perfectas entre emulación+máquina real:
    De hecho, fijáos como en cuanto cambiamos e intentamos reproducir las condiciones óptimas, todo cambia a mejor: jugar a un juego de MAME en un Pc no tiene comparación con jugar a ese mismo juego en un mueble arcade con controles y botones auténticos, cristal tintado entre jugador y monitor… es un emulador tan perfecto que unido a meterlo dentro de un mueble reproduce una sensación arcade total. Nadie que no entienda esa asociación diría nunca que hay un PC dentro, y, en cambio , si acto seguido juegan a ese mismo juego en un monitor de PC, con teclado o pad, echarán en falta algo que hacía 5 minutos habían sentido.

    Luego está el caso de los sistemas de los cuales disponemos pero que no se usamos apenas, en mi caso por falta de tiempo más que nada xD (y por espacio ya que no puedo tener todo conectado a la vez). O en querer probar un juego que no tenemos en formato físico. O en tener que hacer de beta-tester de un juego (y de esto imagino que sabrá mucho Tbrazil jeje). En estos casos, quizás, es donde tiremos más de emulación. Y no digamos ya el querer programar algo para , por ejemplo, Spectrum… dudo que alguien no vea las ventajas y beneficios aquí de la emulación 😉

    Todo esto no es más que mi humilde opinión y por supuesto que cada uno puede tener su punto de vista válido; la conclusión final y lo importante al fin y al cabo es que todos disfrutemos de nuestra afición por los inmortales sistemas de toda la vida, sea via emulación o vía hardware real 🙂

    (y perdonad por el tochazoooo!!!)
    Salu2

  8. Muy buen artículo de opinión JMV. Sobre el problema que comentas de la gente que emula sistemas como la Dreamcast o incluso la Wii que está viva comercialmente, sin ni siquiera tener las consolas originales, el problema es que un equipo no muy potente parece poder ofrecer mejores resultados que las propias máquinas. Supongo que resulta muy tentador.

    Yo personalmente quiero probar a tirarle a juegos de Dreamcast a mayor resolución, que me han comentado que es la polla y tengo el tema aparcado desde hace mucho.

  9. Por mi parte, y como no juego demasiado, cuando lo hago suelo hacerlo en la máquina original, simplemente porque me gusta enchufarla y mantenerla.

    Pero desde mi punto de vista jugar en un buen emulador está muy bien también, el tema de cargas a día de hoy no hay muchos problemas con cahcarros como DIVIDE o HxC para otros sistemas.

    A mi personalmente me gusta más el tema de hacer correr un juego en el cacharro original, porque le has metido mano anteriormente para arreglarlo o modificarlo, y pues digámos… te sientes orgulloso en cierta medida de que en un ordenador que no iba demasiado fino, le estas haciendo funcionar un programa complejo.

    A mi todo esto de que el monitor sea perfecto, o comprar una grafica especial ATI, para crear una MACA, creo que ya es algo demasiado exigente.

  10. Buen artículo, para reflexionar y exponer opiniones que en muchos casos tendrán matices diferenciadores que las hagan ser encontradas.

    Personalmente yo no le hago asco alguno a los emuladores, siempre y cuando sean capaces de reproducir fielmente los juegos. Si además cuentan con alguna mejora (por ejemplo evitar las cargas de cinta o poner los gráficos en HD) pues tampoco les hago ascos. Pero eso sí, lo que me parece INDISPENSABLE es que el emulador sea fiel al original. Por ejemplo, para mí el framerate es indispensable que sea exacto (nada de frameskip) y la experiencia de juego se tiene que sentir igual (que la IA se comporte igual, que no haya bugs de emulación apreciables, etc.).

    Con lo que sí que soy un poco purista es con el tema de la visualización. El querer ver los juegos en un monitor CRT con soporte de 15 kHz (cosa que casi ningún monitor de PC soporta), no es capricho, es que SE VE MUCHO MEJOR. Las pantallas planas de Plasma/LCD/LED tienen una resolución fija y muy elevada, que hace que para adaptarla a la resolución baja de los juegos antiguos, emplee un algoritmo de escalado que no suele quedar nada parecido al original, y que suele verse bastante peor. Incluso los monitores de PC que no soportan modos de 15 kHz (generalmente casi ninguno soporta modos por debajo de los 31 kHz) producen una pixelación adicional en los modos inferiores a 640×480 (es decir en los modos de la mayoría de los juegos retro).

    Lo ideal en estos casos es tener un monitor que soporte modos con sincronismo de 15 kHz (o una TV de tubo, que también los soportan sin problemas) y un PC Linux, que permite jugar con los “modelines” del monitor creando modos gráficos a medida, idénticos a los usados en los soportes originales. De este modo se utilizan las líneas exactas tal y como se reproducían en los originales, y se aprecian esas scanlines que tanto ayudaban a mejorar los gráficos en resoluciones bajas.

  11. Muchos emuladores permiten aplicar filtros para emular las scanlines, pero el resultado no es el mismo ni de lejos.

    Si tenéis un monitor de 15 kHz (o una TV de tubo) y no queréis jugar con Linux y los modelines del monitor, siempre se puede optar también por la opción un poco más cara, de comprar una “ArcadeVGA”, una tarjeta gráfica con la BIOS y los drivers específicamente modificados para permitir a Windows mostrar esos esquivos modos de 15 kHz.

    Por cierto, comentar también que los monitores LCD y demás familiares a menudo también muestran artefactos con estos modos de baja resolución, con movimientos un poco bruscos, artefactos de desentrelazado, etc.

  12. Muy buena reflexión JMV.

    Poder disfrutar de un juego en su sistema original, siempre es una experiencia muy positiva, pero claro, siempre dentro de unos límites (espacio, tiempo, dinero…) y que es distinto para cada uno.
    Yo tengo unos cuantos sistemas originales, y siempre que puedo, tanto por tiempo, como por espacio (no puedo tenerlos todos a la vez conectados y los voy rotando) disfruto de ellos. Pero igualmente, aunque tenga el sistema original, en ocasiones no le hago ascos a utilizar un emulador de ese mismo sistema, siempre y cuando sea prácticamente idéntica la experiencia jugable. Los emuladores en mi caso tienen una ventaja, que es la opción de los savestates, que cuando no dispones de mucho tiempo para jugar, sobretodo para jugar a juegos que tienes que hacerlo del “tirón”, como el Jurassic Park que comentaba Marcos en su artículo, a veces es la única forma de poder empezar y acabar un juego, aunque sea con la trampa de los savestates.
    Eso sí, a mi no me gusta por lo general como se ven los emuladores de sistemas más o menos clásicos en los monitores de PC actuales. Aunque le ponga filtros y scanlines y demás, para mi no se ve igual una Megadrive, Snes, Amiga y demás sistemas, que en una TV de tubo de toda la vida.

    Por cierto JMV, una pregunta, comentas que has jugado al ICO y al Shadow of the Colossus en emulador, su funcionamiento es tan bueno? Nunca he probado el emulador de PS2 pensando que iban bastante mal, pero ahora tengo curiosidad por probarlo…

  13. El ICO, con PCSX2 y en directx11 es un espectáculo, y va muy muy fluido. Sólo añadiré que la resolución nativa de PS2 le da un encanto especial, ya que sus texturas y diseños pierden profundidad y sugerencia en HD, en mi opinión. El PCSX2 admite el uso de esta resolución nativa.

    El Shadow of the Colossus requiere más equipo y que se use alguno de los hacks de velocidad para verlo en gloriosa HD. Si tuneas el emulador con habilidad, nada complicado, conseguiréis fluidez total aunque con algún coloso puede aparecer alguna ralentización puntual.

    Y no, en absoluto van mal, todo lo contrario, son dos juegos plenamente funcionales.

  14. Aunque los compañeors ya han comentado todo lo que se podía comentar, decir que a mí también me ha gustado mucho el artículo y estoy de acuerdo al 100% con lo que dices.

  15. Muy buen artículo. Lo cierto es que los que preferimos el hardware original muchas veces lo hacemos por ese feeling y esas sensaciones que sentíamos hace años usando esos juegos. Dicho esto, es posible que una persona que no ha vivido esas experiencias prefiera por motivos de comodidad precio, y muchas veces de calidad de imagen, un emulador.

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