La partida más larga: Jurassic Park de SNES

En el artículo anterior comenté un poco uno de mis juegos favoritos: Jurassic Park. En general, es un juego muy bueno para Super Nintendo, y muy largo. Pero ahora toca explicar por qué le guardo “tal cariño” al juego. El juego tiene una única pega: No tiene sistema de password ni forma de salvar la partida. Así que cada vez que juegas empiezas desde cero, algo normal en los juegos de la época por otro lado. Además, estamos hablando del 95 (cuando me lo compré), cuando Internet era para solo para algunos. ¿Os imagináis tener que pasaros un Zelda, Monkey Island, Chrono Trigger… sin guía y del tirón? Mortal, ¿no?

Lo siguiente que cuento fue (más o menos) mi primera partida. El juego entra por los ojos, según metes el cartucho en la consola solo te queda empezar a disfrutarlo. Lo primero que ocurre es que es un mundo bastante abierto, así que empiezas a explorar. Sabes que lo primero que tienes que hacer es encender el generador de energía, pero ¿dónde se encuentra? El edificio más cercano es el de visitantes, después de dar una vuelta por él y disfrutar un rato (entre 15 y 20 minutos) del modo 3D en primera persona, te das cuenta que ahí aparte de recoger unas tarjetas y armas no se puede hacer nada.

 

 

Lo siguiente que se te ocurre es “tirar p’abajo”, ya que no hay muchas más opciones. Ahí ves otra faceta del juego, los enemigos en los exteriores son bastante más difíciles. Los cabrones de dinosaurios se mueven demasiado, y aunque ya has conseguido algunas armas buenas, ves que la estrategia “yo contra el mundo” no siempre surte efecto y puede costarte una vida. Además, empiezas a ver con otros ojos esos “inofensivos” bichos que no paran de aparecer cuando menos te lo esperas. Llegas a otro edificio donde te encuentras igual de perdido, aunque consigues encender el generador. A todo esto posiblemente haya pasado una hora.

 

Lo siguiente es preguntarte: ¿Y ahora qué? Si le echas un ojo al manual, te dice que tienes que reiniciar el sistema y encender los sensores de movimiento… ¡anda!, si está la mar de claro :P. Si te da por investigar los alrededores de ese edificio, encuentras huevos y armas que poco a poco verás que no sirven de mucho. Ahora toca volver al edificio de visitantes, por lo que subes por el camino que parece más corto. Mientras andas, te sale un cartelito diciendo “Cuidado con el triceratops”, y piensas, “Bah, voy sobrado de armas, me lo cargo”. Y es cuando el juego te enseña que hay ciertos tipos de dinosaurios que no mueren, y que su función es simplemente matarte. Por fin llegas al otro edificio  donde te encuentras que te falta la tarjeta de “Dennis Nedry” (amén de muchas otras cosas, como las gafas de visión nocturna, que también aprendí que puede costar otra vida más). Después de dos horas de juego y dar mil vueltas por el mismo, chocando con que siempre me faltaba alguna tarjeta, lo tuve que dejar con la sensación de “haber sido derrotado y hundido en la miseria intelectual”. En serio, fue desesperante acabar la partida sin un Game Over.

Los días sucesivos se repetían más o menos las mismas experiencias. Poco a poco veía que el juego en sí no era difícil. Los dinosaurios de los interiores solo había que matarlos una vez (lo que hacía bastante fácil el desarrollo, aunque a la larga acababas recorriendo edificios vacíos), y los de los exteriores, una vez pillas el truco sabes cómo esquivarlos. Aprendes que al T-Rex se le para con dardos tranquilizantes, que puedes conseguir armas infinitas en los edificios, que los huevos de dinosaurio siguen sin ser de ninguna utilidad más que para ver como disminuye su número… Pero cada vez que apagas la consola después de más de dos horas sin ver un “Game Over” te sientes más hecho mierda.

Aparte, te vas dando cuenta de una cosa: El juego es largo de cojones. Te haces mapas de los edificios, te apuntas donde están las cosas, te quedas con el orden de las acciones… y sigues tardando un huevo en hacerlo todo. La sensación de no poder hacerlo del tirón siempre se apodera de ti, simplemente es un juego imposible. Al final decidí colocarlo en la estantería con un símbolo de “No tocar” y lo abandoné por un tiempo.

 

 

Al cabo de un año decidí darle otra oportunidad, y lo cierto es que conseguí avanzar un poco. Por fin, una mañana me levanté decidido a hacer lo imposible. Lo primero que pensé fue “Hoy es el día: HOY ME LO PASO”. Lo tenía todo planeado, mapas, objetos tarjetas… todo estaba a punto. Los últimos días conseguí grandes avances, a base de explorar por mi cuenta sin hacer todos los pasos había conseguido encontrar varias tarjetas, y haber identificado algunos terminales, como el que debería de hacer la llamada a tierra. También averigüé donde estaba el helipuerto, que aunque parezca mentira, el juego tenía la habilidad de hacerte dudar si se podía llegar a él con un salto o no.

Eran las 11 de la mañana, un día cualquiera (qué coño, era el día D), me hice con un par de bolsas de patatas fritas y latas de Coca-cola (sabía que sería un viaje difícil), avisé a mis padres de que si no respondía después de tres horas vinieran a buscar mis restos, y me metí en mi habitación con más confianza que valor.

Empezó la partida como siempre, con el logo de Jurassic Park, seguido de un grito por mi parte de “hoy se acaba”. Empiezo como siempre, encendiendo el generador, recogiendo la tarjeta de Nedry (si os digo cuanto tiempo estuve para encontrarla por primera vez…), vuelvo a iniciar el ordenador, inicio los sensores de movimiento, pongo seguro el centro de visitantes (otra igual, ¿sabéis cuanto tiempo me llevo averiguar cómo se hace?), voy al barco a matar a todos los dinosaurios, ahí me piden acreditación de nivel 1, vuelvo a otro de los edificios a por la tarjeta del Dr. Wu, voy al centro de visitantes a por la acreditación de nivel 1, voy a otro edificio a por la acreditación de nivel 2, voy otra vez al barco a seguir matando bichos (ahora con acreditación de nivel 2), acabo con todos los bichos… y abre la puerta mi padre diciendo que ya era la hora de comer.

Mi cara de desaliento se cruzó con la de asombro de mi padre. Eran las 14:30, había pasado más de tres horas jugando al puñetero juego y aun así habría hecho como mucho la mitad. Pero aun estaba calmado, me guardaba un as en la manga: No apagar la consola. Era simplemente un receso en la partida. Un descanso para tomar fuerzas, comer algo, relajarme, comentar mis experiencias con la familia (já!), y seguir más adelante después de comer.

¿Habéis tenido miedo alguna vez de una pantalla en negro? Yo sí. Cuando volví a la habitación donde dejé la consola encendida, me surgió una duda. ¿Y si al encender la tele otra vez algo hubiera ocurrido? ¿Y si alguien hubiera tropezado con la consola, el enchufe, si se hubiera quedado colgado el juego…? Habían pasado casi un par de horas desde que lo dejé, y lo cierto es que de haberme encontrado que tenía que empezar otra vez me lo habría pensado muy y mucho. Me sentía como Schrödinger intentando averiguar si el gato estaría vivo o muerto, y si no sería mejor quedarme en la duda. Por suerte, ahí estaba el juego, pausado y sin mayor problema. La consola solamente lucía una luz roja, por lo que no había sufrido de recalentamiento.

Volví a la carga, aunque esta vez no estuve solo, durante la primera hora me acompaño mi padre. Continuó la partida, conseguí matar a todos los dinosaurios del barco, volver a la otra punta de la isla dar mil vueltas, dar vueltas por pasillos vacíos, pasillos vacíos, pasillos vacíos… hasta encontrar el bote de gas nervioso, abrir las puertas, más pasillos vacíos, ir hasta las cuevas donde crían los raptors, colocar la bomba, salir, esquivar un cartel de “Cuidado con el T-Rex”…. Oh, mierda, el T-Rex. Algo que nunca había ocurrido en toda la partida, me mató. Por suerte, el cabreo solo duró unos segundos, aunque te maten en este juego, casi todo sigue igual. A esto que miro el reloj. Habrían pasado casi dos horas desde que volví de comer, mi padre hacía rato que se había largado soltando un “Vaya rollo, me voy a echar la siesta”, y yo veía que el fin se acercaba.

Ya solo quedaba volver al barco, navegar por millones de pasillos vacíos, y llamar a tierra. Y por fin me sale el mensaje que llevaba mucho tiempo esperando, ya puedo ir al helipuerto. Con una sonrisa de oreja a oreja deshago el recorrido del barco, llego hasta el helipuerto y…. ¡¡¡¡ME FALTAN HUEVOS!!!!

Bueno, yo los tenía bien puestos. Pero esa cosa tan inútil que en la mayoría de los juegos no son más que para pasar el rato, eso que cuando lo ves en un juego piensas que no sirve más que para ganar puntos, eso que cuando lo recoges piensas “Es tan inútil como las monedas del Super Mario”, eso que en los juegos de ahora es solo para desbloquear un logro… En definitiva, recoger todos los ítems de un tipo que haya en el juego, aquí en Jurassic Park es obligatorio para pasártelo.

Ahí fue donde empecé a perder los estribos. Ya eran muchas horas de juego, como para fijarme en donde estaban cada uno de los huevos. Por suerte, el mensaje me decía que solo me faltaba uno. ¿Dónde puñetas estará? Otra vez sentí esa sensación de tener que apagar la consola sin ver el mensaje de Game Over, de que el juego había ganado, de hundirme en la miseria… pero no. Llevaba demasiados litros de Coca-cola bebidos como para echarme para atrás ante semejante minucia. ¿Qué el mapa parece kilométrico y el personaje se mueve a escala de hormiga? No es problema.

Empecé a dar vueltas, y vueltas y vueltas… y nada, no había manera. Una cosa que no había comentado es que hay un radar que nos indica que en las proximidades hay un ítem. Lo malo es que no te dice de qué tipo es, pero algo es algo. Empecé a fijarme en lo que aparecía en el radar, hasta que encontré algo extraño. Parecía que había un objeto al otro lado de un muro de árboles, pero cada vez que intentaba acercarme no había hueco por donde pasar. Por fin, me da por intentar encontrar un agujero oculto entre los árboles, y así era, ahí estaba el huevo que faltaba. No me lo podía creer, los canallas (no tienen otro nombre) de programadores habían escondido el huevo únicamente por placer. Es que me los imagino pensando: “El juego aun no es lo suficientemente largo y difícil, vamos a putear un poco más al jugador”.

Por fin vuelvo ilusionado al helipuerto, pensando en el pedazo de final que me encontraría, con alguna felicitación por parte de los programadores, fiesta, confeti… [¬_¬] una mierda pa mi.  Es uno de los peores finales que me haya echado a la cara. Simplemente hay un fundido en negro, y en modo 7 se ve el dibujo de la isla alejándose. Lo siguiente que me vino a la cabeza fue la misma reunión con los programadores diciendo: “Y ahora, solo por joder más, un final de mierda”.

Pero aun así eso no me amargó la fiesta. Miré el reloj, serían las 6 de la tarde. Había estado unas 5 horas y media jugando a lo mismo, había matado a miles de dinosaurios,  y por fin me quité la sensación de destrozo mental que tenía. Ese día había ganado yo, ese día subí de nivel 🙂 .

Hubo un segundo intento de pasármelo, esta vez más fructífero ya que tardé unas 4 horas en hacerlo, pero ahí se quedó. Ya no volví a intentarlo más. Sentí que mi misión con ese juego había acabado, ahora solo me esperaban mayores retos.

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13 respuestas a La partida más larga: Jurassic Park de SNES

  1. Jaja, menudo articulazo, me he partido leyéndolo.

    Yo el Jurassic Park no lo caté, pero la lectura del artículo me recuerda mucho a mi experiencia con otro juego de SNES, también sin passwords ni guardado: El Super Ghouls & Ghosts. Había que acabárselo de una sentada y encima 2 veces para poder ver el final, siendo la segunda vuelta necesario hacerla con un arma concreta, un brazalete que te daban tras completar la primera vuelta y que era una P. mierda de arma por el cortísimo alcance que tenía (al menos era potente, algo es algo).

    El juego probablemente sabiendo jugar bien se podía acabar en 1 ó 2 horas, pero es jodido de cojones, y si te toca como yo tirar de las continuaciones infinitas que tiene durante horas hasta acabarlo… la de veces que podía llegar a repetir determinados cachos de fase es realmente desquiciante.

    Al menos el final aquí era ligeramente más elaborado: un repaso a los enemigos del juego, un paseo en burro con de Arthur con la princesa, y una instantánea de ambos con las letras “The End…?”.

  2. ¡Muy bueno Marcos! Como dice Doragasu refleja lo que muchos vivimos con diferentes juegos de la época, que tenías que pasarte del tirón.

    En parte tenía cierto encanto, pero normalmente acababas hasta los mismísimos de las primeras pantallas que tenías que comerte una y otra vez…

    Eso sí, cuando lograbas terminar un juego así, te quedabas como Dios. No me digas que no te hubiese dado gustirrinín tener un logro con esa hazaña, para la posteridad xD

  3. jajajaja me he reído bastante con el artículo 😆

    Mi hermano y yo también nos hicimos con este juego en su día y los recuerdos que tengo son muy parecidos… cuadernos con mapas, localización de objetos,empezar el juego desde el principio una y otra vez, puffff…. aunque entre los 2 la desesperación se hacía algo más llevadera 😉

  4. JAJAJAJA!
    Marcos eres el UNO,apagar la consola sin el GAME OVER es frustante de cojones!
    Lo malo es que yo ahora sin savestates no se jugar tio!
    Madre mia,pegarme 5 horas del tiron para ver una isla en MODO 7!!!
    JAJAJAJA
    Genail Marcos,de verdad!La sensacion de no saber si esta todo igual cuando dejas el juego en pausa y vas a encender la tele…no se la recomiendo a nadie!!!

  5. Muy buen artículo!, ese espíritu aventurero de querer pasarte un juego porque lo tomás como un desafío, es algo que creo que se está perdiendo hoy en día.

    Fe felicito!

  6. Gracias a todos por los comentarios :).El juego este fue una auténtica pesadilla, y creo que todos con los que lo he comentado han dicho lo mismo: Tuvieron que pasarselo dejando la consola encendida durante un puñetero dia. Que os cuente Icrono su experiencia, que además tenía guía con errores.

    Por cierto, una cosa que se me olvido comentar es que el juego tiene bugs, en algunas cuevas podias atravesar paredes. Muy divertido al principio, hasta que te das cuenta que no puedes volver y te toca resetear la consola :P.

    @doragasu El Ghost and goblins era otra tortura psicologica, aunque al menos sabias que con paciencia y saliva acababas pasándotelo.

    @Men_drugo Joder, yo quiero mi medallita de haberme pasado el juego, sin guia ni nada XD.

    @rackproject Al menos tenías a tu hermano para relevarte, lo de los mapas era un clasico de los juegos de antes, todo eso ya no hace falta en los de ahora :P.

    @Gatts JAJA, gracias tio, lo de los savestates es el descubrimiento del siglo. Pasarte este juego con savestates lo convierte en un juego normal de 5-6 horas de duracion XD.

  7. Esas insensateces solo se hacen de jovenzuelo. Ahora mandas el cartucho a la m. y escribes un mail a los programadores cagandote en toda su parentela. Tamos criando casuals xD

  8. Buen artículo Marcos… !

    Este juego lo sufrí en mis carnes durante un fin de semana , pues lo alquilé durante un par de días festivos y, por supuesto, no lo finalicé; ya se aventuraba toca-webos el condenado ! poco más puedo decir, tampoco pude profundizarlo mucho.

    Eso sí, suena al típico juego que una vez lo finalizas no quieres echar otra partida nunca más en la vida de lo quemado que acabas. Con passwords hubiera sido más ameno y agradecido.

    Y di que sí, que hay finales que se las traen y sientes que se han reído de ti…

    Salu2

  9. Vaya risas me he echado y cuanta verdad. A los que jugaban con hermanos, solo puedo envidiarles, que para estas cosas sí que va muy bien tener un hermano jaja. Los hijos únicos sufrimos al tener que hacer todo el tarbajo uno mismo. Lo dicho muy buen artículo.

  10. Madre mía que tesón!!! Ojala los estudios, idiomas, etc nos hubieran provocado el mismo nivel de compromiso jajaja ahora seríamos todos científicos 🙂

    Como dice mi hermano @rackproject, lo de jugar en pareja molaba bastante y hacía las cosas mucho más llevaderas… y lo de los mapas, eso era una maravilla. Nosotros hace poco estuvimos buscando por casa de mis padres “la carpeta de los mapas” y se ve que se tiró a la basura 🙁

    Gran artículo que describe a la perfección las vivencias de aquellos años 🙂

  11. Sí que tiene algunos bugs el juego, porque estaba jugando estos días con la PSP a raíz de leer el artículo y pensaba que se emulaba mal y todo XD

  12. que bueno marcos, espero mas textos de este estilo porque me he reido bastante

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