Days of the New: Rock acústico melancólico

Con estas tres palabras podríamos empezar a dar una leve definición del sonido con el que esta banda norteamericana afincada en Kentucky se dio a conocer allá por el año 1.997. Como fiel seguidor en aquella época de las bandas de la llamada movida “grunge” que surgió a finales de los ’80 principios de los ’90 con el empujón comercial que supuso para el rock el éxito de Nirvana “Smell Like Teen Spirit”, como Soundgarden, Alice In Chains, Stone Temple Pilots y en menor grado de popularidad bandas como The Melvins o Mudhoney, la aparición de una formación que sonaba como unos Alice In Chains y Soundgarden en estado más “limpio” y acústico supuso un soplo de aire fresco aunque en el fondo no hubieran inventando nada nuevo.

Aún recuerdo el subidón que supuso escuchar y ver por primera vez su primer éxito llamado “Touch, Peel & Stand”. Un tema totalmente acústico, muy melódico pero con partes que a pesar de tirar de líneas acústicas contaban con una potencia que llenaban de fuerza al tema. Un corte con una afinación y algún que otro riff que recordaban a un tal “Spoonman” incluido en uno de los mejores discos de rock de la historia llamado “Superunknown” de los maestros Soundgarden con Chris Cornell a la cabeza. Temas como “Shelf in the Room” que abría el disco con voces distorsionadas daban lugar a un disco que se disfruta hasta el último segundo, con un primer trabajo que suena a lo que tiene que sonar. Todo muy medido y sin que haya ningún despunte. El disco consiguió colocar millón y medio de copias en todo el mundo.

Video de “Touch, Peel & Stand”

La voz de Travis Meeks (cantante, guitarrista y compositor) llena por encima de todo. Desde la voz más oscura, que no duda en doblar a la perfección en las grabaciones hasta líneas que  consiguen que la instrumentación sea una mera anécdota dentro la composición.

Travis Meeks

Siguiendo con los cortes de este primer disco autodenominado “Days of the New” (aunque luego la tendencia sería llamar a los discos por un color, en concreto, este primer trabajo fue conocido como “Yellow” por el aspecto amarillento de la carátula del mismo) podemos disfrutar desde los oscuros y depresivos “Face of the Earth” o “Solitude” hasta algún que otro tema más comercial como “The Downtown” (éste junto con “Touch, Peel & Stand” acompañaron a un servidor y a su gente en muchísimas noches de borrachera y por qué no decirlo, de incordio a cualquier propietario de las viviendas colindantes donde hacíamos “sonar” estos temas) hasta el impresionante y duro “Freak” el primer disco de la banda es un álbum que se puede considerar un imprescindible, por el buen gusto que se tuvo a la hora de llevarlo a cabo.

Vídeo de “Shelf in the Room”

Incluso los sencillos contaban con cortes que no aparecían en Yellow y que eran todo una gozada: “Independent Slaves” y “Got to be You” del single de “Touch, Peel & Stand” son una buena muestra de ello.

Con los años llegó el segundo disco “Green” y no fueron pocos los cambios. Al parecer Travis Meeks decidió prescindir de todos los músicos que estuvieron tanto en la grabación como en la gira del primer trabajo y a partir de ahí fue donde hubo un punto de inflexión en el sonido de la banda. Hay que comentar que a raíz de esta separación los miembros restantes crearon una banda con un vocalista portugués llamada Tantric que os aconsejo escuchéis, un rock que tira también de mucha guitarra acústica, fácil y agradable de escuchar con un éxito comercial bastante relevante, aunque eso sí, servidor se queda con los trabajos de Travis Meeks, mucho más grandes y con temas que dejan marca en el oyente.

Este segundo trabajo desde el inicio de la primera escucha deja patente la evolución en la composición y en la variedad instrumental del trabajo de Travis.

Green es un disco conceptual que aun estando divido por pistas sigue una delicada línea continua con temas enlazados que nos llevan desde un comienzo bajo la escucha de sonidos como el galopar de un caballo acompañado de guitarristas acústicas bien definidas y con mucha presencia hasta temas como “Enemy” con una base que tira de las lindeces de la programación. Todo es mucho más “bonito” en este trabajo. La melancolía y oscuridad siguen estando presentes pero no constituyen el caballo de batalla de los distintos cortes. Aquí todo suena menos sucio y mucho más limpio. Los temas tienen un tempo más movido y entre los aciertos a destacar se encuentra la inclusión de instrumentos atípicos dentro del género como violines y los duetos con voz femenina. Os aseguro que temas como “Bring Yourself” o “The Real” son pura delicia que no dejaréis de tararear y cantar durante mucho tiempo. Tampoco hay que olvidar el single “Weapons and the Wound” con un estribillo simplemente memorable.

Vídeo de “Enemy” (versión con mezcla diferente a la del álbum Green)

Un gran trabajo, que huyó del estilo del primer disco. Musicalmente más completo pero sin llegar a superar en mi opinión a los oscuros acordes de Yellow.

Y llegamos hasta el que es el último trabajo de estudio de Travis Meeks y que aun siendo un gran álbum consiguió colocar apenas unas 100.000 copias en el mercado. “Red”, es un buen disco, las cosas claras. “Hang on to This”, corte que da comienzo al disco, ya nos muestra otra vuelta de tuerca más al estilo de “Los Days”. Empezamos a escuchar guitarras eléctricas, suaves pero que suponen un soplo de aire fresco al estilo de la banda.

La voz del “yo lo hago todo”  (los músicos iban y venían sin parar tanto para las grabaciones como para las giras) iba ganando en presencia, incluso te daba la sensación al escucharlo de que estaba haciendo lo que le venía en gana con su voz, llevándote desde las partes más melódicas y bonitas hasta las partes más potentes y desgarradoras.

Mención especial para un tema precioso, bien realizado y de los que por sí sólo ya te venden un disco. “Dirty Road” es una preciosidad, con unos armónicos exquisitos y con un estribillo que no se olvida nunca.

“Dirty Road” (sin comentarios)

Y ya nos vamos acercando al final de este texto que pretende dar a conocer la corta pero intensa carrera de Travis Meeks con Days of the New. Una banda que no inventó nada nuevo, pero que sí supo tener su propia personalidad. Como reclamo principal, lo dicho anteriormente, rock acústico con un vocalista como pocos. Oscura, pesimista, emotiva y desgarradora, esa es la voz de un personaje que como viene siendo norma desde que la música es música, sufre de adicción a las drogas. De hecho, en cierto reality americano, sus propios padres intentaron ayudar a su hijo a vencer su adicción. Un compositor y vocalista que nos ha brindado un buen corte en la banda sonora de la película de Godzilla, nos brindó dos temas en un tributo a “The Doors” como “The End” y “L.A. Woman” y tres trabajos que son dignos de elogio.

Supuestamente un nuevo trabajo estaría preparado para ver la luz en 2.011 y que llevará por título “Days of the New Presents Tree Colors” del que no se conocen muchos detalles. Una pena el fallecimiento de Mike Starr ya que se conocía que el primer bajista de Alice in Chains estaba en contacto directo con Travis Meeks y que andaban con algo entre manos.

Quién sabe si volveremos a escuchar algún trabajo más de este compositor que eligió como manera de expresión una guitarra acústica  y que hizo que ésta tuviera todo el peso en las composiciones. Algo que aunque no sea nada nuevo, si suena a algo diferente y Days of the New es una banda que cualquier amante del rock americano debería escuchar y dejarse llevar a ese mundo de soledad del que en cierto modo no somos extraños.

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Acerca de David Murcia

https://soundcloud.com/david-alt-sanchez
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9 respuestas a Days of the New: Rock acústico melancólico

  1. Gracias por la recomendación y por el punto musical que tanta falta nos hace por aquí a menudo. Aquí un ignorante que va a darle una escucha a los discos mientras hago cosillas por aquí.

  2. BNunca antes habia oido hablar de este grupo. Y cuando digo nunca es literal. Y tengo que decir que no son de mi estilo, lo siento.

  3. Más que interesante perla de esas buenas epocas del grunge, muchas gracias che!! 🙂

    Seguro que conoceras a la mitica “Temple of the Dog”, duro poco y nada, pero vale una atenta escucha.

    Otros que me gustaban mucho era los “Screaming Trees”, más experimental. Rebusquen y veran que los ’90 tuvieron sus “cositas”…saludos!! 😉

  4. Una buena recomendación, se agradece encontrar una pequeña entrada dedicada a la buena música por estos lares. A propósito el menú de la página os ha quedado muy bien era muy necesario para poder encontrar artículos sin el buscador.

  5. Pues este grupo me lo recomendó mi primo hermano junto a algunos otros y como de costumbre pasé. A veces hace falta que te diga algo un fase bonusero para hacer caso, la verdad es que he estado escuchando los videoclips y no está nada mal. Y lo del menú es cierto, era necesario!

  6. Sí que hacía falta el tema de ordenar un poco las entradas. Aunque todavía queda mucho, pero en los próximos días lo hacemos. Gracias a todos por vuestras sugerencias.

  7. Son muy grandes, pero siempre me causa sorpresa que pese a la cantidad de discos y la calidad no los conoce tanta gente como cabría pensar.
    Sobre los menús coincido con los compañeros.

  8. Joder,no lo conocia y la verdad es que suena de puta madre.
    Estas cosas siempre es mejor escucharlas,Dirty Road cojonuda tio!!!

  9. Da gusto pasar por aquí y encontrarse perlas de tan buen nivel. Teneis que escuchar ‘Shelf in the room’ y ‘Presents three colors’ sí o sí.

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