Aquello que coleccionamos

He hablado en ocasiones de las razones que motivan coleccionar cosas en general y juegos en particular. Detrás de la afición a recolectar juegos y consolas está el hecho de poder disfrutar de los juegos en sus formatos originales. Sí, esto es cierto, pero también hay un componente nostálgico fundamental, y otro que consiste en completar. Completar lo que sea: ese resquicio anímico, esa frustración de lo que no tuvimos por falta de dinero, o completar una estantería demasiado vacía. Si cogemos esos factores y los combinamos sabiamente, todo ello dará lugar a una determinada colección.

 

Lo más importante, desde luego, es ser conscientes de lo que nos gusta y por qué, qué tipo de colección vamos a construir. A la hora de evaluar de una manera sencilla qué tipo de juegos pueden poblar nuestras estanterías, estableceríamos tres factores para clasificarlos:

– Aquellos títulos “imprescindibles”, que deben ser jugados por todo amante de la plataforma en cuestión. Normalmente encontraremos títulos de esos denominados hoy AAA, muy vendidos y por tanto fáciles de encontrar aunque no por ello necesariamente baratos.

– Títulos “de culto”: junto con los anteriores, hay juegos de esos “que deben jugarse” pero de naturaleza escasa. Puede ser el caso de un Ico en su primera edición o de un Shenmue II, títulos no muy complicados de ver pero no tan frecuentes y desde luego caros en buen estado.

 

 

Juegos “raros”: entramos en el terreno del completismo. Raro no quiere decir necesariamente “bueno”, sino que son ejemplares realmente escasos, complicados de ver y objetos de caza mayor, a veces muy caros. Alguien que esté sólo interesado en la calidad difícilmente buscará estos títulos, reservados a aquellos que quieren tener todos los juegos de un determinado género, o todas las ediciones PAL, o piezas dignas de museos. “Air Raid” es un mal juego, feo, con un cartucho extraño, pero es cotizadísimo por ser muy raro y existir apenas un puñado de ejemplares.

 

Ediciones foráneas de importación: ediciones que no aparecieron en el país de origen del coleccionista y vetadas a una región. Es la razón por la cual por ejemplo un Terranigma de SNES en versión PAL es tan cara, o un Rodland,  o por lo que un inglés puede pagar una cantidad elevada por una “Abadía del Crimen”, juego que no apareció fuera de nuestras fronteras. No sólo importamos aquello que aquí no existe, sino también ediciones que en otros países fueron mucho más cuidadas que aquí: por ejemplo, el reciente pack de Team ICO para PS3 es incomparablemente más atractivo en Japón que en la anodina versión europea.

 

 

La “joya de la corona”: aquel juego o edición especial por su belleza o rareza, considerado como el summun para cualquier coleccionista específico de esa plataforma. El “Ultimate Collected Works” o el “Yenght” para un aficionado español de Spectrum, o la Edición Especial japonesa del Majora´s Mask para un loco de la Nintendo 64 (maletín incluido). Normalmente es un juego muy complejo de encontrar a la vez que caro.

Prácticamente cualquier juego tiene cabida en estas categorías, pero a partir de aquí se desarrollan variantes sobre las cuales cimentar nuestra colección:

Géneros concretos: shoot´em up espaciales tales como Ikaruga o Radiant Silvergun, género muy fecundo y muchas veces plagado de joyas que quedaron en tierras japonesas. O el recurrente RPG, cuna de multitud de clásicos que llevan a muchos a hacerse con todas las ediciones existentes de Final Fantasy o a pagar cantidades desorbitadas por juegos de SNES como Illusion of Time o Secret of Evermore.

 

 

Compañías concretas: la categorización de productos puede ser también por desarrolladoras. Tener todas las consolas de Sega en todas sus variantes, poseer todas las aventuras de Lucas Arts (un Monkey Island editado por Erbe para PC puede llegar a los 250 euros), o los juegos clásicos de Dinamic, o los juegos de Square, ¡o todas las Game Watch fabricadas por Nintendo!

Estados de conservación de los juegos: ¿quieres juegos precintados? ¿Completos con caja? ¿Sólo cartuchos? ¿Sólo te importa tener el CD y pasas de la caja? ¿Te gusta sólo el merchandising extraño? Las variantes se multiplican y sólo encuentran su límite en la extravagancia o el fetichismo. Quizá alguien en este planeta ha llegado a tener una relación íntima con un cartucho de N64: bien, no quiero saberlo, en serio.

 

La clasificación de nuestra colección para compartir recuerdos con nuestros amigos es una actividad muy entretenida. Webs como Picasa o la propia Facebook nos facilitan la creación de archivos fotográficos, muy útiles para Internet. Catalogar todo en un archivo de texto o mediante un programa como Game Collector Pro nos facilita igualmente poder transmitir a otros una relación de nuestras posesiones para poder cambiar objetos o simplemente para provocar envidia sonrojante. Un listado de cosas que buscamos también es útil para facilitar el poder llegar a completar nuestra propia colección de manera más directa.

 

 

Es fundamental tener en cuenta una serie de recomendaciones útiles si vas a coleccionar juegos:

– Necesitas espacio: estanterías, trastero. Es conveniente saber que las cosas ocupan volumen, y que la cantidad de espacio que puedes comprar también es limitado.

– Puedes pagar menos por tus objetivos teniendo paciencia, escrutando el mercado en la segunda mano, rastros o a través de amigos que quieran desprenderse de sus cosas.

– Es feo rebuscar en la basura, pero ¿quién no metería la mano en un contenedor para rescatar un Spectrum abandonado? Es triste, pero sólo nosotros lo entendemos. Te recomiendo en todo caso que no vayas por ahí mirando: hay formas más bonitas de conseguir las cosas y podría verte un vecino.

– Técnicas avanzadas como esperar en la puerta de un Cash Converters requiere tiempo: ¿lo tienes?

– Pagar directamente un pastizal por algo es a veces inevitable si quieres ciertas cosas, pero alimentas una especulación que se está convirtiendo en odiosa. Para pagar mucha pasta hace falta… mucha pasta. Evita vender tus órganos. Te recordamos que es feo usar a tu familia como intercambio.

 

 

Yo no tengo una gran colección (al menos comparada con ciertas cosas) pero mis criterios personales es tener cosas bien cuidadas y seleccionadas. Odio la morralla por muy rara que sea. Y me gusta tener cosas para jugarlas, que quizá tuve y perdí o que jugué en su momento y ahora he recuperado. La nostalgia juega un factor que no se puede negar, pero mi cariño por el videojuego trasciende eso para fijarme muchas veces tan sólo en la calidad del juego (más allá del tiempo o el espacio) o en la calidad de la edición. Me encantan las ediciones bonitas. Os dejo el link a mi álbum de foto para que comentéis vuestros propios recuerdos incluso con comentarios en las mismas fotos.

 

Y por supuesto, dejad links a las vuestras, porque lo importante (al fin y al cabo) es compartir experiencias entre todos. Antes se coleccionaban sellos. Ahora se llevan los juegos de curso legal (o no tanto…).

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13 respuestas a Aquello que coleccionamos

  1. Digo yo que podrías haber subido las fotos aquí para no tener que estar entrando a picassas ni picassos man 🙄

  2. A veces es difícil darse cuenta de como pasas a considerarte coleccionista. Por ejemplo yo más que coleccionar me limito a guardar los juegos, nunca vendo ni cambio ninguno. Creo que la mayoría que hagan esto durante un tiempo se hacen con una buena colección facilmente y pasamos a ser considerados coleccionistas por el ersto.

  3. ¿Coleccionista yo? Noenrealidad.No soy muy mitómano, o eso me gusta pensar. pero esosi. Si tuviera el dinero elespacio y ele quipo para disfrutarlos… las aventuras conversacionales de Infocom y las de Legend caian.

  4. No me suelo considerar coleccionista, pero lo cierto es que últimamente estoy intentando recuperar aquellas consolas y juegos que tenía de mas joven, y en el mejor estado posible. Hasta ahora he conseguido recuperar una pequeña parte, por que ni la economía, ni el espacio dan para mucho mas, pero poco a poco recuperaré mis recuerdos de la infancia 😀

  5. Idem que Neura_Sideral. Yo nunca he vendido nada… a lo mucho tirar alguna cinta de Spectrum porque sabía que jamás la volvería a poner de juegos de dudosa calidad.
    De hecho, para hacer hueco suelo tirar las cajas de plástico estilo DVD y meterlos los juegos en sobres top-manta. El ratio de compresión ya lo quisiera el zip 🙂

  6. NekOkapi me gustaría hacer amistad contigo para que me avisaras cuando tires juegos :forever:

  7. Yo soy otro caso de sujeto que ha ido acumulando juegos y más juegos a medida que pasaban los años y al que ahora llaman coleccionista.

  8. Yo colecciono principalmente juegos de MSX, pero los precios estan por las nubes, si encuentro alguna ganga de otros sistemas los compro.
    Mi coleccion (no toda) aqui: http://locomosxca-world.blogspot.com/search/label/Locomosxca-Collection

  9. Dejad de actualizar tanto cabrones que me paso el día aquí enganchado y por vuestra culpa no rindo en el trabajo.

  10. Quizás el paso a “coleccionista” se de cuando uno se empieza a gastar el dinero en eBay buscando material. Llegados a ese punto la transformación ha sido completada.

  11. Ese momento en el que miras la estantería con los juegos que has ido acumulando en los últimos años y te diecs: QUIERO MÁSSSSSSS. Ahí es cuando te conviertes en coleccionista.

  12. buenas colecciones pongan más
    envidia sana 😮

  13. Hola, yo soy helbooy y estoy enfermo, lo reconozco… Aquí mi colección compartida con mi hermano, @rackproject: https://www.facebook.com/Retromuseum

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