Nights into Dreams (Sega Saturn)

Hay ocasiones en las que un videojuego es capaz de marcar la diferencia entre entretenimiento y arte. Cuando un producto es algo más, que nos llega más allá.

 

Son pocos los títulos y cada uno de nosotros tenemos el nuestro. Hoy quiero hablaros de uno de los míos, de cuando el Sonic Team posiblemente realizó el juego más complejo y bello de toda su historia.

Señores, bajen los sombreros y saluden. Hoy en Fase Bonus, hablamos de Nights into Dreams.

 

 

Sonic Team estaba saturado de desarrollar juegos de su querida mascota. Después de Sonic and Knuckles, Yuji Naka se obsesionó con crear un concepto de juego moderno y original, que se situaría en un mundo de sueños y fantasía y que contaría con un concepto que a diferencia de la competencia (como Nintendo con su Mario 64), se centrara en combinar toda la jugabilidad propia de los juegos de plataformas 2D en un entorno tridimensional.

El desarrollo del concepto para este mundo resultó complejo, y que el equipo de Sonic Team tuvo que estudiar tratados sobre el sueño y mitología antigua para concebir el personaje de Nights: un ser asexual, combinación de personajes tan populares como los duendes o los arlequines, una idea o un espíritu dentro del mundo de los sueños. Como podéis ver, este juego destaca desde su inicio por su originalidad así como por el sumo mimo por parte de sus creadores.

 

El juego fue tan revolucionario que Sega tuvo que crear uno de los primeros mandos analógicos para poder jugar plenamente (y antes que Sony o Nintendo).

 

Al pensar en esta historia debemos unirla a la salida de esa gran olvidada que es Sega Saturn (no sin razón, aunque no puedo evitar tenerle cierto cariño). La Saturn iba a revolucionar el mundo de las consolas si no fuera porque PlayStation la mató con un precio más competitivo, mayor catálogo y una facilidad de programación indiscutible (y es que dos núcleos para programar es más chungo de lo que parece, y si ni la propia Sega cree en la consola y la aparta, mal vamos).

En 1996, con la salida del Crash Bandicoot y posteriormente del Super Mario 64, se ensombreció a esta gran joya, relegándola y siendo olvidada. Pero la chispa de Nights ha seguido viva y los años, más que estropearla, han hecho que al jugarlo brille con una belleza y una jugabilidad que ya les gustaría a muchos juegos de hoy en día ser capaces tan siquiera de igualar.

 

 

Gráficos

Los gráficos de Nights exprimían los dos núcleos de la consola. Aunque en la actualidad pueden chocar al tratarse de los inicios de los juegos en 3D (que los fondos no se vean hasta acercarse, y otras faltas de la época), una vez que te adentras en el juego cualquier incomodidad desaparecer al maravillarte de lo cuidado del diseño de cada fase, tan distintas unas de otras. Tenemos junglas, zonas acuáticas, nieve, zonas montañosas y museos elásticos.

Por otro lado, el juego también está plagado de pequeños detalles, como en el caso del museo que se deforma al chocar con él (al ser de goma) o espejos que nos reflejan. Son pequeñas cositas que hacen que el título sea una pequeña maravilla. Nombrar también el diseño de los enemigos, peculiares, monstruosos en muchos casos y que nos ofrecerán unas batallas épicas y emocionantes en unos decorados increíbles. ¿Quién quiere más?

 

 

Historia

La historia es la siguiente: dos niños llamados Claris y Elliot, al dormir entrane n el mundo de Nightopia, que podemos considerar como el mundo de los sueños. Este mundo está en peligro por la amenaza de un mago llamado Wizeman, y para salvarlo los chicos se alían con Nights, un habitante del lugar que se ha rebelado contra el malvado Wizeman.

 

 

Encontramos un total de siete fases, divididas en cuatro zonas cada una (tres para cada niño y una fase final en común). Empezamos cada pantalla con cinco “Ideyas” (las Ideyas son esferas que representan los distintos valores positivos de los protagonistas). Los esbirros de Wizeman aparecen de repente y nos roban las cuatro dejándonos sólo la esfera del Valor. Entonces tendremos que acercarnos al palacio de Ideya, dónde se encuentra Nights, y fusionarnos con él para poder recuperar nuestras esferas, encerradas en unas celdas que solo podremos destruir al recolectar veinte esferas azules dispersas por el escenario.

 

Si logramos reunir todas las esferas y llegar al palacio, nos transportaremos a un enemigo final que tendremos que vencer. ¿Complicado? Nada más lejos.

 

 

Nuestro personaje tendrá dos formas: una cuando somos niños, con unos movimientos tridimensionales por todo el escenario y con la única opción de saltar, y otra cuando nos fusionamos con Nights, en donde nos moveremos en 2D (un camino ya marcado) sobrevolando los decorados, recolectando las esferas y llevando a cabo acrobacias, pasando por aros y haciendo combos. Esta es la vértebra principal del juego, ya que deberemos conseguir las mayores puntuaciones para desbloquear las últimas fases y llegar al final de las distintas etapas, destruyendo las celdas y llegando al palacio antes de que el contador llegue a cero y nos separemos de Nights, volviendo a ser niños. En esta forma tendremos que tener especial cuidado, ya que tendremos que llegar al palacio antes de que un reloj con forma de huevo que nos persigue logre atraparnos, pues de hacerlo nos despertará y el sueño terminará… Y cuando digo sueño, me refiero a la partida. ¿Os habéis perdido? Entonces comprenderéis mi cara de desconcierto al leer el manual de Nights into the Dreams antes de meterlo en mi consola.

Es un juego del que es mejor no informarse, y vivirlo para comprenderlo.

 

 

Jugabilidad

Nights es jugabilidad en estado puro, con grandes reminiscencias de anteriores juegos de Sonic (¿qué es Nights deslizándose en el cielo sino las fases bonus de Sonic 2 de Mega Drive?). Volar con Nights es lo más divertido que un jugador puede experimentar. La sensación de libertad, las piruetas y combos que realizas, disfrutando al volar por el paisaje o simplemente rebotar de un lado a otro en el museo o mojarte en las fuentes y las cascadas, es diversión pura y dura.

 

 

Música

La banda sonora es una pequeña pieza maestra. La canción principal es un clásico instantáneo (viejos recuerdos de quién escuchaba Game 40 por aquella época) y las melodías son diferentes en cada fase, acompañando de maravilla. Alegres, épicas y vitales. Una delicia, como nos tenía acostumbrados el Sonic Team por aquel entonces. Simplemente se quedan grabadas en la mente.

 

En conclusión, Nights es un MUST HAVE si tenéis una Saturn o pensáis comprárosla. No os arrepentiréis. Y si sois de los pringadetes que se compraron la PlayStation, se siente.

Espero haberos traído a la mente a todos aquellos que lo tuvisteis buenos recuerdos, y que lo desempolvéis, y para los que no, haberos dado ganas de descubrir este gran juego.

Aquí me despido, hasta otra.

Un momento… ¿No existió algo llamado Christmas Nights? Sí… Es raro que no haya hablado de él, ¿no? Bueno, eso tiene un motivo y es que tendrá que esperar hasta las siguientes fechas festivas para que hablemos de ello en un buen artículo sobre juegos navideños.

Os veo allí. O sea, en el futuro.

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Acerca de salariasa

Jugador de los 90, coleccionista sobretodo de juegos de Game Boy, conocedor del secreto detras de diferenciar que es la mantequilla y lo que parece mantequilla, profesión posproductor y compositor audiovisual. cinefilo, cinefalo y descontructor universal
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12 respuestas a Nights into Dreams (Sega Saturn)

  1. Completamente de acuerdo con la afirmación de que Nights es puro arte, y si no es eso lo que habías dicho no te preocupes que ya lo digo yo.
    Reconozco que lo jugué en su momento sin el mando analógico, lo que me supuso grandes cebaduras en la yema del pulgar además de ser incapaz de derrotar al malo final AKA “tras la derrota deje reposar el dedo sobre un cubito de hielo hasta que éste se derrita”. Los ratones de la fase de la nieve eran otra jodienda del copón con la cruceta digital, pero persistiendo me los liquidaba en uno de cada diez intentos o así.
    Paserse por las fases efectivamente resultaba una verdadera delicia.
    Tiro de memoria con lo cual seguramente peque de impreciso, pero el sistema A-Life (su evolución fueron los chaos de Sonic Adventure), que quizá pudiera pasar desapercibido en una primera instancia, le aportaba un plus al encanto ya de por sí prácticamente mágico que poseía el juego. Básicamente consistía en que aleatoriamente y de manera progresiva aperecían huevos en el escenario. Esos huevos eran producidos por parejas de duendecillos (ahora no caigo en el nombre y tampoco en su momento me preocuparon mucho sus intríngulis reproductivas) Una pareja de duendecillos de aquellos próximos, en un momento dado producían un huevo que quedaba en el escenario. La manera de hacerlos eclosionar era tocándolos, ya fuera con Nights o con los niños (más convenientes porque se podían mover libremente).
    Era algo totalmente complementario pero incitaba a rejugar las fases, querías verlas más llenas de vida, con más bichillos alados aquellos. Te daba la sensación de ser responsable de la prosperidad de las fases. Y si no recuerdo mal, que aumentase el número de estos animalejos repercutía en una mejora progresiva de la banda sonora. Nada más empezar la partida siempre me dedicaba a recoger a pie 20 esferas y a tocar los huevos.

  2. De lo mejor de Saturn y de lo mejor del Sonic Team (cuando era realmente el Sonic Team). Y la banda sonora mágica, qué recuerdos.

  3. Quizás la última GRAN OBRA DE ARTE que nos dejó el Sonic Team para el recuerdo. A ver cuando podemos leer ese especial de juegos navideños que solo con hablar del Christmas Nights ya será interesante.

    Cada día mejores tus entradas salariasa 😉

  4. Un pedazo de juego que por sí solo justifica el tener una Saturn. Es un juego que desprende una magia que hoy en día cuesta encontrar. La de veces que me lo he llegado a pasar.
    Hablando del Christmas Nights, es una pasada la cantidad de extras que podías llegar a sacar completando el juego, para ser un regalo que venía como promoción en algunos juegos, estaba pero que muy muy bien.
    Hace unos años, sacaron una reedición para PS2. Sólo salió para Japón, y si no recuerdo mal, podías jugar a la versión original de Saturn, y a una versión con un suavizado en las texturas.
    En cambio el Nights de Wii, aunque es un juego muy correcto, para mí no llega a tener el carisma del original. Al menos podrían haber incluido el original como un extra. Parece como si Sega lo hubiera dejado caer en el olvido. Es una lástima.

    Enhorabuena por el comentario!

  5. MetalSonic dijo:
    Un pedazo de juego que por sí solo justifica el tener una Saturn. Es un juego que desprende una magia que hoy en día cuesta encontrar. La de veces que me lo he llegado a pasar.
    Hablando del Christmas Nights, es una pasada la cantidad de extras que podías llegar a sacar completando el juego, para ser un regalo que venía como promoción en algunos juegos, estaba pero que muy muy bien.
    Hace unos años, sacaron una reedición para PS2. Sólo salió para Japón, y si no recuerdo mal, podías jugar a la versión original de Saturn, y a una versión con un suavizado en las texturas.
    En cambio el Nights de Wii, aunque es un juego muy correcto, para mí no llega a tener el carisma del original. Al menos podrían haber incluido el original como un extra. Parece como si Sega lo hubiera dejado caer en el olvido. Es una lástima.

    Enhorabuena por el comentario!

    En primer lugar, gracias por las palabras amables de todos, da gusto escribir en esta pagina 🙂

    Segundo, Nights Es un juego que si empiezas ha hablar de el, es dificil parar. la A-Life, las diferentes fases, el remake de PS2 o los distintos cameos que realizo el personaje en juegos del sonic Team (como Sonic Adventure y su maravilloso Pinball), solamente para que os hagais una idea tuve que reducir el articulo a casi la mitad para que no se hiciera muy pesado de leer.

    De verdad que deseo que la gente se informe del juego, que busque, y si puede que lo encuentre y compre, por que francamente, es una maravilla. Justifica totalmente la adquisicion de una saturn (aparte de otras joyas que tiene en su catalogo) y no se habla lo suficiente de él.

  6. me has quitado el analisis de la boca !!! 😀
    menudos recuerdos! este fue el juego con el que estrene la Saturn! y con el pad tradicional! 😀 una obra maestra en toda regla, gran reseña Salariasa!!! :adorar:

  7. Yo solo conozco la banda sonora… ¿soy un criminal?

  8. ¿Alguien ha probado el Nights que sacaron para Wii? ¿Merece la pena o es basura?

  9. Has hablado de la version de Saturn del juego, la original, pero has puesto capturas de la version de PS2, con ese filtro bilinear y mejor definicion, eres un pillin jajaja

    Al final se puede disfrutar mejor del juego en una PS2 porque la version que sacaron esta mucho mejor 🙂

  10. Ostras, fijo que lo de las capturas ha sido culpa mía. Lo corregimos 🙂

  11. Este juego tiene el mérito de haber sido capaz de que mi hermano y yo juntaramos los ahorros en su día paar comprar la SegaSaturn, y sin arrepentimientos 😛

  12. A mi este juego nunca me gustó,pero puntualizo,sólo probé la demo en su día y me parecia bastante confuso todo,y eso de volar en 2D me acabo de matar.Seguramente no le diera la oportunidad que merecía,tuve una Saturn y la disfruté hasta la llegada de los MGS,SoTN y FF7,títulos que me hicieron sentir que me había equivocado de consola,aunque a día de hoy este muy arrepentido de haberme desprendido de ella.

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