Al estilo Pingüino #2: Entrando en faena

Me ha costado decidirme. No quería que estos artículos pretendieran ser ninguna introducción al uso y disfrute de Linux. Mi idea era centrarme exclusivamente en el tema de los emuladores y en la mejor manera de hacerlos rular en este S.O.

 

Como ya dije en la presentación existen infinidad de páginas a todo lo largo de internet  para aquel que quiera iniciarse en este maravilloso y variado mundo, sin embargo, algunos de los comentarios del artículo anterior, amén de  ciertos temas que se han hablado en el foro últimamente me han llevado a iniciar la serie con un F.A.Q en el que aclarar una serie de conceptos para todo aquel que quiera seguir los artículos pero que no le apetezca marearse demasiado buscando información añadida.

Así pues, y sin más dilación, ¡empieza la ronda de preguntas!

 

¿Qué es Linux?

Pregunta obligada y respuesta compleja. Si nos ceñimos a la definición “canónica” Linux es el núcleo de un sistema operativo tipo UNIX. Desarrollado en su origen por Linus Torvalds, un estudiante finlandés y mantenido, en la actualidad, por miles de programadores a lo largo y ancho del globo.

Pero también solemos referirnos por ese nombre a GNU/Linux, que es un sistema operativo con núcleo Linux y herramientas propias del proyecto GNU.

Y, ya puestos, Linux es, también, una marca de detergente bastante conocida en Alemania.

 

¡Más blanco que con Colón, oigan!

 

 

El caso es que, cuando un usuario de a pie dice “Linux” se estará refiriendo (y así haremos nosotros en estos artículos) a cualquiera de las muchas distribuciones del sistema operativo GNU/Linux disponibles hoy en día gratuitamente en Internet. Es más, casi seguro que se estará refiriendo a Ubuntu. Pese a quien pese.

Si algún linuxero de pro, se siente mal cada vez que lea “Linux” en vez de “GNU/Linux” no tiene más que descargar el artículo y, con su editor de texto favorito, realizar un “Buscar y Reemplazar” y aquí todos tan amigos ¿ok?

 

Has dicho “Distribución GNU/Linux”, ¿y eso qué es?

Veréis, el código del núcleo Linux o las herramientas propia del proyecto GNU nos servirían de muy poco a cualquiera de nosotros. Nosotros lo que necesitamos es un CD que meter en nuestra unidad, instalar en nuestro equipo y que nos permita usar nuestro querido PC con todas esas aplicaciones que tanto nos gustan. Ese CD puede ser la última versión, pirateada o no, de Windows o puede ser una distribución Linux.

Una distribución es cuando una serie de señores que saben mucho de esto de los ordenadores cogen un núcleo, le añaden una serie de programas necesarios para que un ordenador arranque y otros muchos que ellos consideran que son útiles para los usuarios a los que esa distribución va dirigida. A eso le suman una serie de herramientas propias que harán más cómoda la experiencia de uso de su distribución. Eligen su entorno de escritorio favorito y lo “tunean” para darle un aspecto propio. O eligen no proveer entorno de escritorio en absoluto, que también puede ser. Se curran unos repositorios de aplicaciones y facilitan los medios necesarios para que los usuarios las instalen. Lo empaquetan todo juntito en un flamante CD y ¡listo! Ya tenemos una distribución más en el panorama Linux.

Ejemplos conocidos de distribuciones pueden ser: Ubuntu, Debian, Gentoo, Mandriva, Red Hat, Suse,  Fedora, Arch, Mint, etc, etc, etc, etc, etc, etc.

 

¿A que es acojonante?

 

Sí, parecen demasiadas y lo cierto es que SON demasiadas. Sin embargo no hay que asustarse, apenas profundizamos un poquito nos damos cuenta de que las diferencias se suelen reducir a entorno de escritorio, gestor de paquetes, aplicaciones por defecto y ubicación de los archivos de configuración.

 

Y eso de “Entorno de Escritorio”, ¿qué es?

Ni más ni menos que lo que vemos cuando movemos nuestro ratón por la pantallita de nuestro querido PC. El conjunto de iconos, barras de tareas, gestor de aplicaciones, fondo de escritorio…Todos esos elementos juntos conforman lo que conocemos como “Entorno de Escritorio”.

En Windows la cosa no reviste complicación alguna. Solo hay uno y es el que viene por defecto. En Linux, como siempre, nos gusta tener donde elegir. Los más conocidos son KDE y GNOME y, si echáis un vistazo a estas imágenes veréis que se parecen como un gato a una castaña.

 

KDE 4.7

 

GNOME 3.2

 

Por si fuera poco, siempre existe la posibilidad de modificarlo hasta convertir nuestro escritorio en una peli de Michael Bay, ¿qué no? Echad un vistazo:

 

<http://www.youtube.com/watch?v=VvfRpmqKRbs>

 

De todos modos, no hay que agobiarse. Las distribuciones suelen tener un entorno de escritorio por defecto y la integración de elementos suele ser notable. Cuando uno empieza con Linux no es momento de complicarse la vida. Se elige la distro mas sencilla y ¡a volar! Si, más adelante, queremos toquetear siempre estaremos a tiempo. Al fin y al cabo, si el entorno por defecto no nos gusta, estaremos a un par de clicks de cambiarlo gracias a los gestores de paquetes y a los repositorios.

 

¡Y más cosas! ¿Qué es eso de un “Gestor de Paquetes”? ¿Qué cojones es un Repositorio?

Esto es fácil. Un “Repositorio” viene a ser la “App Store” de tu distribución Linux favorita, y un “Gestor de Paquetes” es el programa que se encarga de ayudarte a encontrar programas en los repositorios, a instalarlos, a actualizarlos y, llegado el momento, a borrarlos.

Los mismos señores que empaquetan nuestra distro suelen mantener esos repositorios con miles de aplicaciones. Hayáis oído lo que hayáis  oído, instalar aplicaciones en Linux suele ser tan fácil como elegir la que queremos y darle a “Instalar”.

 

Entonces en Linux ¿No se hace todo escribiendo comandos?

¡En absoluto! De hecho, hoy en día, no hay que tocar el Shell para nada si no se quiere. Yo mismo he instalado Linux a gente que no tiene ni idea de informática y están felices de lo fácil que les resulta todo, sobre todo de lo fácil que les resulta añadir aplicaciones. “Es como en el móvil”.

Eso no quiere decir que no vayamos a tocarlo, claro.

El Shell es una herramienta poderosa, tanto que sería una lástima desaprovecharla. Hacer las cosas “al estilo del pingüino” implica mancharse las manos de vez en cuando para facilitarnos la vida en el futuro. Amén de que hay cosas que son totalmente imposibles de realizar sin esta herramienta, claro.

Algunos de los emuladores que trataremos aquí son de máquinas relativamente recientes y partimos de la base de que nuestros equipos nunca serán tan potentes como nos gustaría. La única manera de optimizar al máximo el uso de esos emuladores pasa por parchear y compilar nosotros mismos esos emuladores para que se adapten al máximo al equipo disponible. Eso solo se puede hacer mediante línea de comandos. Este es el caso extremo claro. También descubriremos lo increíblemente rápido que podemos organizar, renombrar, mover… nuestras roms haciendo uso de un par de instrucciones.

 

¡Qué bonito! Pero si tiene colorines

 

Todo esto está muy bien pero ¿Por dónde empiezo?

Instalándote Linux, claro. Hace unos meses os hubiera recomendado Ubuntu sin dudarlo. Es una distro sencilla, amigable, con un soporte de hardware excepcional y una comunidad impresionante. Cualquier duda que os surja es casi seguro que podrá ser resuelta al instante en alguno de los blogs o foros dedicados a esta distribución pero… ¡llego Unity!

Unity es la nueva interface de escritorio que esta distribución se ha sacado de la manga para sus últimas versiones y, a pesar de estar repleta de posibilidades, no me termina de gustar. Además, no me parece oportuno que una persona que se enfrenta a un nuevo sistema operativo tenga que afrontar, simultáneamente, un cambio de paradigma tan grande con un escritorio que abandona muchas de las convecciones clásicas.

Así que mi recomendación pasa a ser Linux Mint. Una distribución derivada de Ubuntu que atesora todas sus virtudes a la vez que mantiene un escritorio más “convencional”.

Se escapa de las intenciones de estos artículos el explicar pormenorizadamente como instalar ni esta, ni cualquier otra distribución. Aún así solo os diré que os resultara extremadamente sencillo. No tenéis más que descargar la imagen del CD desde aquí, insertarla en vuestra unidad y reiniciar el equipo. Veréis que los mensajes son altamente descriptivos.

 

Ya tengo Linux instalado, ¿y ahora qué?

Pues juega un poco. Prueba los programas, acostúmbrate al gestor de paquetes de tu distribución. Para seguir estos artículos necesitaras manejar con cierta soltura tu explorador de archivos y, por lo menos, saber iniciar la terminal.

En el caso de que estés con GNOME tu explorador de archivos será NAUTILUS (aunque tienes un montón para elegir) y te vendría bien instalar nautilus-terminal, un plugin que inserta una consola de comandos en la ventana de navegación de Nautilus.

Si estas con KDE, DOLPHIN (el explorador de este entorno) ya incorpora la vista de terminal en la ventana de navegación. Si no está visible puedes activarla desde el menú “Ver/Paneles” o bien pulsando F4.

Si no te gusta el terminal integrado siempre puedes usar el específico de cada entorno: Konsole en KDE o gnome-terminal en GNOME, así como instalar una infinidad de terminales distintos en cualquiera de los dos entornos de escritorio, cada uno de los cuales tendrá características propias.

Todos estos que hemos mencionados son de los llamados “terminales virtuales”, ya que no son sino emuladores que imitan un terminal en un entorno gráfico. Siempre podréis pulsar Ctrl+Alt+Una tecla de función (normalmente de F1 a F7) con lo que accederéis a un terminal “real” en el que tendréis que loguearos para empezar a trabajar.

Otra herramienta imprescindible será un editor de texto plano. Es decir, de texto sin formato. El equivalente al “Bloc de notas” de Windows.

Las fuentes de los programas, los archivos de configuración, los logs del sistema, los dispositivos de hardware…En Linux, casi cualquier cosa es un archivo de texto plano o bien se representa mediante un archivo de texto plano. Las configuraciones de nuestros emuladores favoritos se almacenaran, seguro, de esta manera. Es cierto que las interfaces gráficas de estos emuladores nos permitirán, casi siempre, modificar todas las opciones que deseemos pero, no siempre será así. En algunas ocasiones, ciertas modificaciones, solo se podrán hacer modificando directamente el archivo de texto.

Una vez más las posibilidades son inmensas. Para GNOME, Gedit será la opción que os encontrareis por defecto. En KDE será Kate. Ambos con funciones muy similares. Si os metéis en el mundo de los editores de texto para consola, nano será el que, seguro, hallareis instalado en vuestra distribución favorita. Vi y EMACS son las opciones más clásicas, aunque estos dos os aconsejo, por el momento, no tocarlos ni con un palo.

Y poco más, con esto será más que suficiente para empezar a guarrear un poco con el tema de los emuladores. Los detalles más específicos sobre instalación y uso los iré tocando según vaya siendo necesario.

 

De puta madre, pero, ¿no íbamos a jugar al Spectrum?

Cierto. Y el rollo es que con este tan FAQ tan largo que me ha quedado apenas si vamos a poder entrar hoy en el tema, sin embargo, un hombre es esclavo de su palabra así que, seguid, por favor estas simples instrucciones:

1º Instalad FUSE.

Probablemente uno de los mejores emuladores disponibles para Linux.

Si estáis con Mint, Ubuntu o Debian no tendréis mas que teclear:

“sudo apt-get install fuse-emulator”

e introducir vuestra clave. Suele estar disponible en los repositorios, asi que bajará y se descargará solo.

Si estáis con Suse:

“su;Yast -i fuse-emulator”

Si estais en Fedora:

“su;yum install fuse-emulator”

Si estais en ArchLinux:

“yaourt -S fuse-emulator”

Por supuesto esto todo esto son instrucciones generales. En cada caso particular hay que tener en cuenta ciertos aspectos que trataremos en próximos capítulos. De cualquier forma, si tenéis algún problema no dudéis en preguntar en el foro ¿ok?

Por supuesto, casi todas las distribuciones mencionadas (excepto Arch) disponen de su instalador gráfico, con lo que la cosa os será, aún, más sencilla.

2º ¡Jugad!

Ah, claro. ¡necesitamos juegos! Pues bien, aquí es donde la cosa empieza a ponerse interesante. Situaros en el directorio donde queráis descargar los juegos y escribid en consola:

“curl http://www.tzxvault.org/v120.htm http://www.tzxvault.org/num.htm http://www.tzxvault.org/[a-z].htm| egrep -o http:.*zip | wget -i -”

En una única línea y respetando los espacios. Dejadlo trabajar un rato porque vais a descargar de una tacada toda la colección de juegos de la página www.tzxvault.org. 7800 archivos según el último recuento, je je. ¿A que mola?

 

En fin, os dejo echando unas partidillas. Nos leemos en el próximo articulo donde seguiremos haciendo las cosas “al estilo pingüino”.

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Acerca de logaran

Aficionado a todo menos al fútbol y a los toros. Friki convencido y a mucha honra. Estoy más que preparado para un apocalipsis zombi... Web | Twitter | Facebook | Google+
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16 respuestas a Al estilo Pingüino #2: Entrando en faena

  1. Esto va tomando forma, ojalá alguien se anime al leer las entradas a meterse en faena y darle una oportunidad a alguna distribución.

  2. Buena iniciativa, comentar que yo estos días estoy haciendo mis pinitos con Mint…

  3. Pregunta: ¿Hay distribuciones específicas para portátiles, o eso da un poco igual?

  4. mermeladasalada, no creo que te decepcione, Mint es una distro realmente estupenda. El trabajo que han hecho en su última versión (la numero 12) incorporando Gnome 3.2 pero manteniendo el estilo de Gnome 2 a base de extensiones ha sido cojonudo 😉

    Mister X, da un poco igual. Hay distribuciones especificas para equipos con pocos recursos, las cuales se hicieron bastante populares a raiz de la “moda” de los netbooks. De hecho salieron algunas especificas para los eeePc de Asus que aun estan siendo mantenidas pero, en la practica, en un portatil puedes instalar lo mismo que en un sobremesa.

  5. Pues me ha quitado el miedo a Linux este articulo. Cuando lea algun otro que me quite la pereza lo instalo. Gracias por la informacion.
    Muy util

  6. Ami por lo menos me ha aclarado muchas cosas. Y ahora entoendo unas cusntas. Pero sorry. No voy a usar Linux. Para lo que hago y uso, con Windows me va feten.

  7. @logaran

    Tan solo quiero mencionar que la primera distro que permite tener un aspecto clásico a base de extensiones es Guadalinex v8, lo único es que se han dormido un poco es los laureles y todavía no han sacado la versión estable.

  8. A mí también me ha aclarado algunas cosillas. Buen artículo Logaran. No me pierdo tu próxima entrega.

  9. Buen artículo, a ver si consigue que los lectores anclados en Windows/MacOS le pierdan el miedo al simpático Tux (el pingüino).

    Puede que al principio haya quien le cueste un poco, pero merece la pena el esfuerzo, GNU/Linux es un SO muy agradecido, cuanto más tiempo le dedicas, más te va gustando. La enorme cantidad de distros garantiza que siempre vas a encontrar una a tu medida, y las opciones de personalización dejan totalmente en evidencia a los SS.OO. que mencioné antes.

    La posibilidad de toquetearlo todo, lo convierte por ejemplo en el SO ideal para meterlo en una maca (y en general en cualquier sistema empotrado), porque permite tocar cosas como las “modelines” de la gráfica, para adaptar la salida de video a los monitores arcade de 32 kHz.

    Luego están también temas importantes aunque muchos usuarios no los valoren, como el concepto de la libertad que te concede el software libre…

  10. Si alguien tiene un netbook que se arrastra con el Windows lo mejor que puede hacer es meterle linux, un Gnome Shell y tu netbook ira como un tiro !

  11. muy buen articulo.
    Linux es un buen sistema operativo, sobretodo por el precio (gratuito).
    Yo tengo ubuntu 9.10 junto XP, y he decir que me gusta bastante. Aconsejo los tutoriales de juanetebitel en youtube, para los novatos como yo.
    Un saludo desde el extranjero.

  12. No vais a lograr que cambie. 😉 pero es agradable ver tanta gente asi.

    Una duda: ¿hay alguna “encarnacion”, por asi decirlo de linux que haya sido abandonada por inestable, farragosa, dificil de usar, poco carismática o snecillamente mala?

  13. Deka Black dijo:
    No vais a lograr que cambie. 😉 pero es agradable ver tanta gente asi.

    Una duda: ¿hay alguna “encarnacion”, por asi decirlo de linux que haya sido abandonada por inestable, farragosa, dificil de usar, poco carismática o snecillamente mala?

    A lo largo de la historia de Linux han habido “cienes y cienes” de distribuciones “abandonadas”, por los motivos que tu expones y por otros muchos, claro. De hecho, lo de farragosas y dificiles de usar era el standar linuxero hasta hace, relativamente, poco tiempo.
    Por otro lado, creeme, no trato de convencer a nadie 😉 Simplemente creo que hay que tomar la decisión de usar un sistema u otro desde el conocimiento. Es una pena que aún haya gente alejada de Linux por seguir anclados en los tópicos de dificil y “solo para hackers” que arrastra este S.O.
    Si Windows satisface todas tus necesidades y te sientes comodo usandolo yo sería el último que trataría de hacerte cambiar 😉

  14. @Deka Black: Claro que sí. si te funciona bien el Twitter y Pornhub poro más necesitas. Supongo que el Windows lo tendrás con licencia original, ¿no? :trollface:

    Yo recuerdo una distribución que creo que estaba basada también en Debian, la de Corel. La probé hará unos 10 años y en su momento me gustó bastante, pero creo que se fue a la mierda o no he vuelto a escuchar nada…

  15. Logaran: ya he dicho que al menos algo me entero. Vete a saber si en el futuro me cambio o no.

    Men_drugo: Serás.. Para empezar. Pornhub no. Xvideos XDDD

    Para seguir: Tambien hago otras cosas,destinadas al dominio de toda la galaxia. Y para eso hay que ser malvado. ¿Que sistema operativo voy a usar si no, hombre?

  16. Buena entrada y curioso lo del detergente nazi.

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