Juégalo otra vez, Sam

Estos meses anteriores me he dedicado a trastear fundamentalmente con cablecitos. Cablecitos RGB que he conseguido para mi vieja SNES y la Gamecube. Al conectar de este modo la SNES, he podido descubrir en mi pantalla LCD una nueva consola… Pensé inmediatamente que era una pena que no hubiera tenido una imagen así hace quince años, cuando le dediqué tantas horas a pasarme decenas de juegos. Tenía una televisión a color de 15” y de una calidad normalita. Ahora, jugar con el Axelay con una tele de 22 “ y con máxima calidad me abre una nueva frontera, todo ello con el mando clásico de SNES y con las sensaciones de antaño. ¿Debería probar de nuevo todos aquellos juegos que ya disfruté y volver a experimentarlos con unas condiciones audiovisuales mucho mejores?

 

Ello me ha llevado a pensar en cómo hemos disfrutado los videojuegos a lo largo de los años. Mi Spectrum lo tenía conectado al principio en una televisión  en blanco y negro, y unos años después pude disponer de una pantalla a color que me hizo replantearme si debería rejugar algunos programas para valorar de verdad todo lo que ofrecían. Este fenómeno se repite a lo largo del tiempo. El Link´s Awakening, maravilloso juego que terminé en una GameBoy clásica, resultaba mucho más cómodo y llamativo en la nueva GameBoy Pocket que salió un tiempo después.

 

 

En el caso del PC el asunto es mucho más sangrante. Me acabé el primer Tomb Raider, que en mi Pentium 166 sólo llegaba a 640X480 sin ningún tipo de filtro o efecto (no existía el soporte “hardware”), y algo similar me ocurrió con el Quake. La compra de una aceleradora 3dfx realmente hizo de estos juegos una nueva experiencia que merecía a todas luces repetirse, lo cual no deja por un lado de ser doble diversión pero por otro lado una “pérdida de tiempo”, ya que puede ser mejor idea emplear el tiempo en probar más juegos que no repetirse con el mismo, aun con condiciones distintas. En el caso de los dos juegos mencionados, la re-experiencia fue de lo más satisfactoria.

Me ha pasado también un fenómeno diferente: hay juegos que con el hardware de aquella época no podía jugarlos plenamente a gusto y preferí esperar a tener otra tarjeta gráfica u otro ordenador. El Morrowind no lo he completado hasta hace relativamente poco, y con una velocidad y suavidad evidentemente perfectas, pero a costa en este caso de perder el factor sorpresa de la tecnología, de lo que ofrecen juegos actuales (yo al menos no le concedo tanta importancia a esto, pero tampoco lo desprecio, todo suma puntos al final). Pero curiosamente existe en la actualidad el llamado Morrowind Overhaul que lo hace parecer un Oblivion, o incluso superándolo en determinados aspectos. ¿Debería rejugarlo otra vez con condiciones tecnológicas nuevas?

 

 

Ahora mismo el debate está muy abierto dado lo frecuente de los llamados “remakes HD”. Es decir, hablamos del mismo juego (en ocasiones incluso con los mismos bugs) pero con gráficos actualizados de mayor resolución. Esto no quiere decir siempre “mejores” ya que las texturas pueden no ser adecuadas a la nueva resolución, lo que redundará en pérdida de ambientación o en sensaciones de “vacío” en determinadas ubicaciones (como puede ser el caso de los God of War de PSP vistos en su hermana mayor la PS3). Fondos que funcionaban bien con poca resolución (aquellos árboles del Zelda 64) pueden empezar a verse espantosamente mal rebajando el nivel de inmersión del jugador. Pero en ocasiones esta evolución tecnológica tiene repercusión francamente positiva en la jugabilidad: el incremento de frames le viene por ejemplo estupendamente bien al Shadow of the Colossus.

 

 

¿En qué condiciones disfrutamos los juegos? ¿Hasta qué punto merece la pena no esperar a tener un monitor mejor o una nueva tarjeta gráfica con determinados juegos? ¿Merece la pena repetir la experiencia de juegos a veces muy largos a cambio de disfrutarlos en unas condiciones manifiestamente mejores que antaño? ¿Con qué juego quedaste frustrado por no poder verlo u oírlo como se merecía?

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13 respuestas a Juégalo otra vez, Sam

  1. Totalmente de acuerdo.

    Yo siempre he estado obsesionado con el tema de la calidad de imagen y sonido.

    Siempre he pensado que si me estaba dejando una pasta en una SNES con 5 procesadores, dos de ellos para vídeo y otros dos para audio, de alguna forma tenía que sacarle todo el partido a eso.
    Al poco de comprar la SNES (bueno, de que me la regalasen), empecé a buscarme la vida para ahorrar las 2500 pesetas que costaba el cable A/V (el de antena era la GRAN MIERDA). Por aquel entonces, tenía la suerte de tener una TV con euroconector en el salón de mi casa, aunque no siempre podía jugar en esa TV, quedando relegado al monitor de mi Amstrad con el teleconvertidor original y el jodido cable de antena. Un drama, vamos.
    Esto me llevo a devanarme los sesos (os recuerdo que de quella NO teníamos internet) y a buscarme la vida para usar el cable de A/V de SNES directamente con la entrada RGB del monitor del Amstrad.
    De una manera que hoy en día sería incapaz de reproducir (vídeo compuesto a través de RGB…. buf…), conseguí que mi flamante SNES se viera a través del monitor del Amstrad, directamente y sin pasar por el teleconvertidor y el cable RF. Una jodida bendición! Pero me faltaba el audio….
    Solución: destripar mi modesta mini-cadena y empalmar los cables de audio a la salida del CD de la mini-cadena (no, no tenía entrada AUX).
    Era el amo. Tenía una calidad de imagen de la hostia y sonido stereo.

    Pero mi verdadera obsesión por el RGB me vino con la primera PlayStation. Tuve que comprar un cable RGB por cojones al llegarme una copia del Resident Evil americano (sin el cable RGB, los juegos NTSC se veían en blanco y negro).
    De aquella ya había jubilado el Amstrad y tenía una TV de 14″ en mi cuarto, que por supuesto soportaba RGB.
    – “¡Gloria bendita! ¡Que calidad de imagen señores!”
    Eso es lo que les decía a todos mis amigos, mientras ellos insistían en decirme que se veía exactamente igual que con el cable A/V…. ¡Estaban todos ciegos!

    Desde ese momento, todas las consolas que fueron entrando en casa, venían con el cable RGB. Y, además, me buscaba la vida para hacerme con este mismo tipo de conexión para mis consolas antiguas.
    Actualmente tengo TODAS mis consolas retro con cable RGB, salvo la NES y la MasterSystem (estamos trabajando en ello) y las nuevas generaciones, claro (PS2 y XBOX ya soportaban conexión por componentes… Dreamcast tenía VGA… etc…).

    Mención especial al cable RGB de SNES, que resultó ser un completo cabrón (si usas el oficial de GC, toca hacer modificaciones que dan mucha pereza!).

    Ale! Ahí queda eso!

  2. Sorry… comentario duplicado!

    EDITO: Otro día os contaré cuando me hice con mi primer PC, que venía con una Voodoo Banshee, y de como se me saltaban las lágrimas cada vez que un juego era compatible con GLIDE, y al arrancarlo aparecía el logo de 3Dfx en la pantalla dando vueltas en 3D.

    Esto explica muchas cosas…. xDDD :forever:

  3. Así me siento yo, Crono. El cable de SNES RGB que he conseguido me da una calidad impensable hace años, aunque he comprobado que algunos procesadores de teles TFT no la interpretan bien y hacen cosas raras con los colores. La Dreamcast, por ejemplo, me ha dejado flipado de la calidad que proporciona, para mí por delante de una PS2 o una GC.

    Y respecto al PC, qué decir… Es que una de mis mejores experiencias es rejugar el mencionado Quake o Tomb Raider. En su tiempo, efectivamente, era para llorar del gusto. Un salto cualitativo brutal, casi el mayor que he podido vivir nunca. Fue pasar del pixelote a la textura filtrada, en alta resolución, etc etc. La pera.

  4. Un juego con el que yo me tuve que joder mucho tiempo por falta de equipo fue el Doom 3, que lo tuve que jugar en muy malas condiciones y volver a jugar meses después con suficiente memoria y tarjeta de vídeo…

  5. Esa experiencia que comentas JMV, yo la he vivido muchísimas veces. He rejugado un montón de juegos cada vez que he ampliado significatívamente los componentes del ordenador. Es un grandísimo placer volver a jugar aquellas novedades que te iban muy justitas con el hardware que tenías, y ver por fin el juego en todo su esplendor.

    Tomb Raider fue en efecto uno de ellos. La llegada de las tarjetas aceleradoras fue una revolución en los PC. Doom 3, Oblivion, Quake 1-2-3-4, Far Cry, Neverwinter Nights, Fear…son muchos los juegos que he disfrutado a tope un par de años después de su salida al cambiar de hardware.

    En mi caso, no me importa que el nivel tecnológico esté desfasado. De hecho, suelo jugar mucho a juegos clásicos del MAME, el Speccy, Megadrive, etc y la verdad, cuando me da por poner algún juego más avanzado como por ejemplo el Doom 3,sigo flipando en colores.

    Cuando ves por primera vez juegos como Skyrim alucinas. Pero tus sentidos poco a poco van adaptándose a ese nivel de experiencia. Está bien de vez en cuando volver atrás para apreciar el cambio tecnológico.

    El Morrowind es otro ejemplo de aquellos juegos que me iban muy justitos y ahora podré disfrutar a tope. Por cierto ¿Donde está ese parche para actualizar sus gráficos?

    Un saludo!

    Hoz3

  6. Muchas veces hay que dar gracias a los parches no oficiales que se curra la gente por amor al propio juego, y que permiten ajustarlo un poco técnicamente o incluso jugarlo en sistemas operativos más actuales cuando las propias compañías ya ni se acuerdan de su juego.

  7. Yo es que siempre he jugado juegos con requisitos bajos. Asi que siempre los he podido disfrutar a tope 🙂

  8. Yo estoy a favor de seguir esta practica.
    Hoy en dia esta la fiebre del nuevo juego que sale al mercado. Ese Hype que nos invade con los comentarios de revistas, TV, vecinos que parecen poseidos dandote detalles del juego para justificar el dinero que han invertido en ese juego. Todo al final se reduce en una pequeña moda videojueguil.
    Para mi es un placer poder rejugar o descubrir esas joyas de juegos que quedan en el tintero esperando pacientemente que nuestra curiosidad nos pique el gusanillo.
    En mi lista de Juegos a jugar siempre hay mas retro que juegos actuales. Si que es verdad que suelo darles una oportunidad a estos ultimos, pero sino me enganchan suelo dejarlos apartados.
    Por eso me dejo aconsejar por otros con mas experiencia si realmente el juego merece la pena.
    No me arrepiento de volver a rejugar a esos clasicos en diferentes formatos o consolas, pues es como si revivieras esos momentos.
    Pasamos de cable RF, a videocompuesto. Despues a RGB u Euroconector y ahora HD.
    Creo que nuestras queridas consolas se merecen una nueva oportunidad ya sea mejorando la calidad o rejugandolo en otro formato.
    Bueno un gran saludo y espero que paseis buenas fiestas. Un fuerte abrazo desde el extranjero. hasta el proximo articulo.

  9. Yo también he sido siempre un puto obseso de la calidad de imagen, siempre intentando usar el cable RGB en todos los sistemas en los que se podía.

    @Crono: Es curioso el caso que comentas del monitor de CPC, porque yo también aproveché que mi CPC6128 acepta señal RGB directamente para conectar todos mis cacharros en él. Me fabriqué de hecho un cable adaptador que por un lado salía en formato DIN del CPC6128 y por el otro tenía una entrada hembra de Euroconector (como los de las TV) de manera que podía enchufar los cables RGB de cualquier consola directamente (en incluso a día de hoy le tengo conectado un sintonizador de TDT y va perfecto). Esto presentaba 2 problemas. El primero que dado el overscan de este monitor, si no se ajustaba podían aparecer bandas negras en los laterales. Esto se podía arreglar toqueteando en los potenciómetros internos del monitor. El otro problema era que algunos sistemas sacaban la señal RGB con mucha más fuerza que otros, de modo que con el cable la Megadrive por ejemplo se veía muy fuerte y la SNES muy débil. Lo solucioné cambiando el potenciómetro de ajuste de brillo del monitor por uno de más recorrido (más resistencia) y toqueteando otro par de potenciómetros de ajuste de brillo que tiene internamente.

    En cuanto a las tarjetas 3DFX, yo me compré una de las primeras que salieron al mercado, con el chipset Voodoo (el primero de todos). Era una Monster 3D de Diamond Multimedia, y creo recordar que me costó unas 50.000 pelas de la época. Esta tarjeta no soportaba 2D, y por tanto no funcionaba durante el trabajo normal (que usaba mi vieja tarjeta S3), y sólo entraba a funcionar cuando ejecutabas un juego con aceleración 3D (momento en el que aparecía el logo de 3DFX dando vueltas que ha comentado Crono). Es curioso que este hecho de que no soportase 2D hacía que tuvieses que tener un cable “puente” por fuera del PC conectando la salida VGA de tu tarjeta 2D con una entrada VGA en la tarjeta Voodoo, y la salida de la tarjeta Voodoo al monitor. Esta chapuza la solucionaron con el chipset Voodoo Banshee, que fue el primero de 3DFX en integrar aceleración 2D y 3D.

    La verdad que en la época, de tener una tarjeta de estas a no tenerla, la diferencia era dramática. De jugar a Quake en 320×200 y 256 colores, sin filtros de texturas ni nada, pasabas a 640×480 y 65536 colores, con filtrado de texturas y un framerate suave como la seda. En Quake II la diferencia era aún mayor, porque además accedías a la iluminación en color (sin aceleración era sólo luz blanca) y las transparencias que por software eran mediante “dithering”, con la tarjeta mostraban todo su esplendor.

  10. @Hoz3 El cojoparche de Morrowind se llama Morrowind Overhaul (lo encontrarás sin problema, es 1 giga y pico de descarga) y lo actualiza de forma alucinante. No va a ser un Skyrim pero apreciarás una belleza de diseño, luces y colorido que te dejará perplejo. Eso sí, chupa equipo que ríete de Skyrim.
    Dejo enlace de vídeo.

    http://www.youtube.com/watch?v=2r6hilB6Dlc

    @doragasu La Diamond Monster, mi primera tarjeta!!! Es que fue para mí, como dije antes, el SALTO con mayúsculas. Mucho más que por ejemplo de una PS2 a la alta definición. Fue pasar de la nada al todo, el nacimiento del hardware 3D. La Monster II aportó más resolución, y luego tuve la Riva Tnt que para mí daba una calidad de imagen sensacional, dejando a la Monster como un mero experimento. Y sí, qué curioso era lo de aquel puente externo de la Monster, tuve hasta hace muy poco una conectada en el ordenador ya que no molesta y a veces hasta funciona…

  11. No sé si os habrá pasado alguna vez de cambiar el monitor del ordenador, cuando cambiamos de cabezones a las pantallas planas y estar deseando volver a jugar a un juego concreto para ver como se ve.

    O cuando nuestros padres (al menos en mi casa) nos obligaban a jugar en la tele pequeñita para que no molestáramos en el salón o para poder ver ellos lo que ponían en la grande, y estabas esperando a que se fueran para poner la consola en la tele de 21 pulgadas porque era otro juego.

  12. Nada como actualiar la tarjeta gráfica si eres pecero y volver a jugar aquel juego que pillaste ahce dos años al máximo de resolución, es como saltar una generación de consolas.

  13. yo hago lo mismo cuando compras un juego quieres sacarle todo el jugo que para algo lo has pagado

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