La tele que me parió #4: Hoy, Alf

Saltamos al año 1986, donde la NBC empieza a emitir una serie llamada “Alf”, que son las siglas de “Alien Life Form” (forma de vida extraterrestre), parodiando la película E. T.: El Extraterrestre de 1982. Bien, pasamos a describir un poco la serie un poco “in my way”:

 

Nos encontramos a Gordon Shumway, un extraterrestre que, huyendo de su planeta Melmac, el cual explota porque todos sus habitantes encendieron el secador de pelo a la vez después de una lluvia cósmica (y os juro que no me lo he inventado), acaba estrellando su nave en el garaje de los Tanner, donde el cabeza de familia, Willie, se encontraba intentando captar mensajes extraterrestres con sus aparatejos electrónicos. Porque Willie es todo un geek de la electrónica y las telecomunicaciones, y tiene todo el garaje lleno de captadores de ondas electromagnéticas, aparatos de radio de alta frecuencia, medidores de ondas y transmisores para comunicarse con cualquier forma de vida que capten sus aparatos. Y lo más increíble de todo: Que está casado y folla.

Pero es que encima tiene una mujer que respeta sus hobbies, y no le suelta cada dos por tres eso de: “¡ya estás otra vez con tus aparatitos, si ya me dijo mi madre que eras más rarito que el vampiro gay de Crepúsculo!”, y dos hijos que lo quieren tal y como es. Willie sí que es un extraterrestre. Ojalá todos fuéramos Willie…

 

“Seré un geek, pero sé que me tienes puta envidia”

 

En fin, que va la nave, que por lo que se ve se le estropea el motor anti-gravedad, o el condensador de fluzo, o se le rompe el turbo ¡yo que sé! y no tiene otro sitio donde estrellarse que encima del garaje de la familia, y encima es que ni hunde el techo ni nada. Se ve que el casco de la nave tiene el grosor de la chapa de aluminio de una lata de refresco. Pero es que encima Willie va y salta diciendo que no puede arreglarlo “porque le faltan algunos repuestos”. ¡Coño! Una nave con tecnología extraterrestre, supuestamente desconocida y a años luz de, siquiera empezar a comprender los complejos mecanismos y la avanzada tecnología antigravitatoria del cual la nave puede estar haciendo uso y que nuestro conocimiento actual de la tecnología no puede ni siquiera empezar a soñar con entender, y va Willie y no la arregla porque le faltan repuestos. Ole tus cojones. Vamos, que en una tarde que vayas al Aurgi ya dejas la nave lista para pasarle la ITV, lo que pasa que no la arreglas porque el pobrecito extraterrestre no tiene dónde ir, y para eso “pa qué nos vamos a molestar” ¿no?  A mí no me engañan, Willie era un mecánico español.

Pero no nos vayamos por las ramas. En ese momento rescatan a Alf de su nave y lo llevan al salón de su casa, donde con más detenimiento pueden constatar que es un tapón peludo, con el pelo naranja PERO CON LAS CEJAS NEGRAS (pfffff juas juas juas!!) y más feo que el culo de un Gremlin, pero que, sorprendentemente, no sólo habla perfectamente su idioma, sino que encima, ya desde primera hora te suelta chistecitos y te vacila. Para colmo, te dice que en su planeta era dentista, pero que para cuatro dientes que tienen, que tampoco es que se partiera los cuernos en el curro. Una monería, vamos.

 

“Sin curro, sin estudios y enganchado al teléfono: ¿Nos encontramos ante un nini interestelar?”

 

Pero qué le vamos a hacer, el pobrecito no tiene donde ir y el niño se ha encariñado de él, así que habrá que quedárselo, aunque hayan descubierto que su comida favorita son los gatos, y, fíjate tú qué casualidad, la mascota de la familia es un gato llamado “Lucky”, o sea, “afortunado”. Y desde luego hay que serlo para aguantar 102 episodios sin ser devorado por nuestro alien de andar por casa. Hay que joderse, y cada capítulo lo pasábamos angustiados porque pensábamos que “en este sí que cae el gato”.

O no.

El caso es que ya tenemos la excusa perfecta para centrarnos en el grueso de la serie, que era la convivencia entre Alf y la familia Tanner, que en un principio se basa en que el primero no conoce ni las costumbres ni los usos de los artilugios cotidianos de los que los segundos hacen uso habitualmente. Muestra de ello es la escena en la que Alf tira de la cadena del váter, y mientras mira cómo el agua va fluyendo mientras mueve ligeramente la cabeza en círculos, como siguiendo la trayectoria de ésta mientras se va produciendo el efecto Coriolis exclama “¡Uuuh, que buena idea!”. Porque Alf dispondrá de toda la avanzada tecnología que tú quieras, pero en Melmac se ve que cagan en pozos ciegos.

Y por cierto, en los váteres no se produce el efecto Coriolis, así que ¡devolvedme el dinero! …Oh, wait…

 

 

También nos encontramos por ahí a los vecinos, los Armonía, donde la mujer es una cotilla que ya desde el primer capítulo ve a Alf, y cuyo marido (el de la señora Armonía, no el de Alf, que si encima de tapón, peludo y feo hubiera sido gay, con lo difícil que es encontrar pareja de tu mismo sexo que encima se enamore de ti, le sumamos el pequeño inconveniente de que tu planeta se ha ido a tomar por culo, acabamos de hundir a la pobre criaturita) pasa de ella olímpicamente con comentarios sarcásticos y chistecitos que no hacen gracia ni ahora, ni en los 80. Digamos que podrían ser Vicente y Gregoria los de “La que se avecina” pero de aquella época.

Detrás de todo este circo que hay montado siempre pululaba la sombra del ejército estadounidense, que, tras el aviso de la cotilla de la vecina, intenta averiguar si realmente los Tanner han tenido contacto con algún ser extraterrestre para llevárselo y hacer pruebas con él, ya que deben comprobar que no es una amenaza y que blablablabla inyecciones blablablabla aplicar descargas eléctricas blablablabla sondas por el culo blablabla y demás parafernalia científica, para después diseccionarlo. Lo cual se ve que no le iba a hacer mucha gracia ni a él ni a la familia, que aunque siempre haya intentado cargarse al gato e incite al niño a beber cerveza, pues como que se le coge cariño, como si se te cuela en casa en plan okupa un cómico novato de la Paramount, que es malo de cojones y se pasa el día vacilándote, pero al final no puedes echarlo de tu casa.

Otra de las grandes series de los 80 que te hacían pasar las tardes entretenidas entre risas enlatadas, serie sin maldad y que se centraba en los problemas que los Tanner tenían que solucionar tarde tras tarde, no como ahora, en la que es raro que nadie enseñe culo o escote, o se líen entre ellos o con los vecinos. Porque si hubiera sido una serie de hoy en día, Lynn (que tenía un polvazo) se hubiera liado con el vecino cotilla, y entre la mujer del vecino cotilla y la pareja Tanner hubieran formado un trío a espaldas de Brian, cuyo secreto es que quizá hubiera coqueteado ya con las drogas (duras) mientras se va con Alf a pincharle las ruedas del coche del padre del amiguito pijo que se burla de él en el colegio.

 

Si es que la tele se ha pervertido, coño.

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11 respuestas a La tele que me parió #4: Hoy, Alf

  1. Buena entrada, me sorprende que no hayas hecho sangre con cómo terminó el actor que interpretaba a Willie.

    Por cierto, ha sido colgar la entrada e irse a la mierda la web, jaja. Como diría J. J. Benítez, “¿Casualidad? Lo dudo”.

    Un saludo.

  2. Eso es que todos conectaron los secadores a la vez.

  3. Juas juas! Será por todo el mal rollo concentrado 😆

  4. Gran serie! Y gran entrada, como siempre.
    Va a ser cosa de que un día de estos nos pongamos de acuerdo y nos curremos un crossover de “memoria analógica” con “la tele que me parió” ¿No?

  5. logaran dijo:
    Gran serie! Y gran entrada, como siempre.
    Va a ser cosa de que un día de estos nos pongamos de acuerdo y nos curremos un crossover de “memoria analógica” con “la tele que me parió” ¿No?

    Por mi bien Logaran, aunque no se me ocurre cómo.

  6. Me encantaba el doblaje al castellano. ALF (Eduardo Moreno) es simplemente perfecto. Además como curiosidad a Lynn Tanner la doblaba la sensual voz que posteriormente fuera la degada chica del tiempo en TVE (Marta García)

  7. Yo estaba enganchadísimo a esta serie 😛

    Memorable el videoclip que se marca en un capítulo xD

  8. Jaja! Me he partido el ano con lo de “cagar en pozos ciegos” xD
    Muy buena entrada como siempre Mister X. Serie mítica donde las haya y vaya un cariño que se le cogía al Alf de los cojones ;D

  9. Deacuerdo totalmente con Wyzinho sobre el doblaje!
    Particularmente esta serie la recuerdo sobre todo de los sabados por la mañana.

    Muy bueno Mister-X,como siempre!

  10. Que recuerdos… el muy cabron estaba todo el dia comiendo, ya que tenia 8 estomagos :itsfree:

  11. Llegué a aborrecer esta serie que tanto me gustaba por culpa de Antena 3 que como todo lo que emite lo repite 3000 veces hasta que ya no puedes más.

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