Dragon’s Curse: La fantástica búsqueda de la Cruz de Salamandra (Turbografx 16/ PC Engine)

Uno de los grandes alicientes de la Consola Virtual de Wii consiste en la posibilidad de volver a jugar a aquellos títulos con los que pasábamos horas muertas hace 15 años. Volver a sentir aquellas sensaciones de antaño que desgraciadamente se han ido diluyendo poco a poco con el paso del tiempo nos va a costar muy poco. Porque con tan sólo 600 Wiipuntos (6 euros) podemos descargarnos uno de los juegos clásicos de la consola desarrollada por NEC Corporation, Turbografx-16: “Dragon’s Curse”. A muchos puede que este nombre no les suene a nada, pero si especificamos que es la versión para Turbografx-16 de “Wonder Boy III: The Dragon’s Trap”, las cosas cambian.

 

Originariamente salió en el año 1989 para la consola de Sega Master System, convirtiéndose en uno de los mejores títulos del catálogo de la maquina de 8 bits. Dos años después los usuarios de Turbografx-16 tuvieron la oportunidad de hacerse con este juego que mezcla acción, plataformas y elementos de rol. Además, gracias a la potencia superior de la consola de NEC, “Dragon’s Curse” tuvo un lavado de cara aumentando la paleta de colores y posibilitando una mayor calidad en el audio, especialmente en su banda sonora. Igualmente se modificaron levemente el diseño de los personajes adecuándolo a los 16 bits.

 

 

Para comprender su historia hay que entender que “Dragon’s Curse” (conocido en Japón como “Adventure Island”) es una secuela directa del juego “Wonder Boy in Monster Land II”, aunque en la versión de Turbografx-16 no se haga referencia directa. En este sentido, comenzaremos la partida en la parte final de la guarida de Mecha Dragón, un enorme lagarto metálico enemigo final de la anterior entrega. Tomaremos las riendas de un joven, valeroso y bien armado guerrero preparado para afrontar una batalla contra este temible enemigo. Pero tras derrotarlo, lo que parecía ser un final feliz se convierte en una auténtica pesadilla. La muerte de Mecha Dragón ha precipitado el despertar de una horrible maldición que nos convertirá en un engendro mitad hombre mitad dragón. Aunque en un principio parece que tendremos que vivir el resto de nuestra existencia de esta forma, nos enteraremos que existe un objeto que tiene el poder de devolvernos a nuestra forma original: la Cruz de Salamandra. Para ello tendremos que explorar un mundo dividido en seis partes, unidas entre si, y eliminar a los cinco dragones que ocultan pistas sobre el verdadero paradero de la Cruz de Salamandra.

 

Tras escapar del castillo donde fuimos maldecidos, comenzaremos nuestra aventura en Monster Town. Allí podremos salvar la partida mediante un password de 14 números y letras. También tendremos la oportunidad de adquirir armas y armaduras que nos otorgarán más puntos de ataque y defensa, respectivamente. Pero no nos saldrá gratis. Tendrán un coste en monedas que iremos consiguiendo tras eliminar a los más de 27 tipos de enemigos que pululan por este fantástico mundo. Estas armas y armaduras no estarán disponibles desde el comienzo y necesitaremos aumentar nuestros puntos de carisma para poder acceder a su compra. Las variables para conseguir estos puntos son tres: unas piedras de color rojizo llamadas ‘Piedras de Encanto’ que incrementan en una unidad este valor; las armaduras y las transformaciones.

 

 

Durante la aventura y tras ir eliminando a cada uno de los cinco dragones nos iremos convirtiendo en diversas criaturas: hombre-dragón; hombre-ratón, hombre-piraña, hombre-tigre y hombre halcón. Cada uno contará con sus propias ventajas y carencias. El hombre-dragón es la transformación más débil. Sin embargo permite atacar a distancia gracias a las potentes llamaradas que lanza por su boca. Además es inmune a la lava. El hombre-ratón tampoco es que sea excesivamente fuerte, pero gracias a su corta estatura puede introducirse en lugares casi inaccesibles. Asimismo, es capaz de ‘pegarse’ a ciertos tipos de bloques claramente identificados, pudiendo alcanzar lugares insospechados. Otra de las formas en las que nos convertiremos es mitad hombre y mitad piraña, consiguiendo la capacidad de nadar y bucear libremente. Continuando con las transformaciones, la siguiente mezclará nuestra forma humana con un tigre (en la versión de Master System es un león). La peculiaridad de este personaje radica en su modo de ataque en forma de arco, lo que posibilita romper bloques de granito que antes eran imposibles de dañar. Es el personaje más poderoso y con mayor número de Puntos de Carisma, situado tan sólo por detrás de nuestra forma humana. Finalmente, también nos convertiremos en un engendro hombre-halcón permitiéndonos volar libremente hacia donde queramos. Eso si. El agua será nuestro mayor enemigo.

 

Los Puntos de Carisma nos darán la posibilidad de comprar nuevas armas y armaduras que mejorarán nuestras habilidades. Así, podremos adquirir las siguientes espadas: Legendary Sword, Ivory Sword, Mithril Sword, Shogun Blade, Crystal Sword, Thunder Saber (permite destrozar bloques grises, aunque no la lleves equipado), Magical Saber (permite crear bloques), Lucky Sword (aumenta el oro conseguido tras eliminar a los monstruos y abrir los cofres), Muramasa Blade (aumenta exponencialmente el daño infligido cuando lo lleva el hombre-tigre), y Tasmanian Sword, que permite que cambiemos de transformación en cualquier momento. En las tiendas repartidas por las diferentes zonas también compraremos diversas armaduras: Legendary Armor, Ivory Armor, Mithril Armor, Shogun Lamellar, Crystal Armor, Goblin Mail (activa la creación de bloques), Samurai Armor, Dragon Mail (nos hace inmunes a la lava), Prince Armor y Hades Armor. Esta última coraza permite que en el caso de morir durante la aventura nuestro héroe pueda recuperar todos los corazones de vida, a cambio de perder este tipo de protección.

El sistema de juego es muy sencillo. Transformados en diversos monstruos deberemos abrirnos paso por los seis mundos de los que se compone el juego. El universo es continuo, por lo que en cualquier momento y transformados en cualquier animal podremos movernos libremente a donde queramos. Eso sí, llegaremos a un punto en el que para continuar tendremos que tener un tipo de transformación o equipamiento específico. Aún así, en cada uno de los seis mundos habrá lugares a los que para poder acceder tendremos que transformarnos en varias cosas varias veces. Sólo de esta forma podremos llegar a los 5 dragones (Mummy Dragon, Dragon Zombie, Captain Dragon, Daimyo Dragon y Vampire Dragon) que mantienen oculto el paradero de la Cruz de Salamandra.

 

 

Los monstruos que vayamos eliminando irán dejándonos algunos tesoros como monedas de oro, sacos con dinero y algunos objetos del estilo de Bolas de Fuego, Flechas, Rayos, Boomerang y Mini-tornados. Estos nos servirán para llevarnos por delante a cualquiera que quiera ponernos las cosas difíciles. Eso sí, este tipo de objetos los usaremos muy de vez en cuando. La vida de nuestro héroe estará representada en forma de corazón; y aunque comenzaremos nuestro periplo con tan sólo uno, durante la aventura iremos consiguiendo varios hasta tener un total de ocho. Los ataques de nuestros enemigos harán que los corazones se vacíen.

Si atendemos al criterio de hace 15 años y pensamos que “Dragon’s Curse” nació para la plataforma de 8 bits Master System, podemos asegurar que el juego tiene un aspecto gráfico envidiable para la época. De lo mejorcito visto en la consola de Sega. No obstante, esta adaptación para Turbografx-16, una máquina superior en todos sus aspectos, está muy cuidada, pero no llega a un nivel soberbio. Y menos viendo otros de los muchos juegos con los que cuenta su catálogo. El titulo gráficamente es muy colorido gracias a una paleta de colores muy amplia que ayuda a que todos los personajes que aparecen durante el juego, tanto amigos como enemigos, destaquen por su profundidad visual, aún cuando su diseño roza el humor y el aspecto infantiloide. Lo increíble del título es su gran universo, al que podremos acceder desde el principio. Seis zonas diferentes claramente diferenciadas entre si y dedicadas especialmente para una transformación específica. Sin embargo esto no significa que tengamos que seguir esa regla, por lo que en cualquier momento de la partida podremos recorrer una y otra vez las distintas partes del mundo. Centrándonos en su acabado gráfico, los escenarios pecan de ser poco profundos, con tan sólo dos niveles diferenciados: la zona más allá de la línea del horizonte que no contiene más que unos pocos elementos como nubes o árboles y la parte más cercana a nosotros donde se desarrolla la acción. Es una pena que este aspecto no se haya trabajado un poco más.

 

 

Como curiosidad comentar que para la versión de Turbografx-16 el diseño de los personajes fue modificado respecto a los visto en Master System. Nuestro héroe pasa de tener el pelo verde y los ojos oscuros a contar con una cabellera rubia y unos ojos grandes y azules. Además, casi todas las transformaciones que sufre nuestro protagonista incluyen pequeños detalles que ayudan a conseguir dar una mayor solidez al trabajo realizado por el equipo de desarrolladores gráficos. Sin embargo, estos cambios no llegan al nivel de lo realizado por Tec Toy, la distribuidora de Sega en Brasil, en el año 1993 en la adaptación de “Wonder Boy III: The Dragon’s Trap” para la versión del país de la samba y la caipirinha; donde el título fue cambiado por “Turma da Mônica em O Resgate” (El grupo de Mónica – El rescate) y los personajes protagonistas modificados basándose en las creaciones del “Walt Disney de Brasil”, el dibujante Mauricio de Sousa.

“Dragon’s Curse” no sería el juego que es actualmente si no fuera por su música. La culpa de todo la tiene el compositor japonés Shinichi Sakamoto, colaborador habitual de Hudson y conocido por realizar las bandas sonoras de la saga Wonder Boy, así como los temas de “Q Monster Lair” y “Panic Bomber”. En esta ocasión, Sakamoto realiza un trabajo impresionante con 15 melodías muy rítmicas y pegadizas que nos acompañarán por cada uno de los escenarios del juego desarrollado por Hudson. Su tema principal, “Monster-Town” y “Side-Crawler’s Dance”, son parte ya de la historia de los videojuegos. Durante la conversión del juego a Turbografx-16 la música fue mejorada para que aprovechase todas las pistas de audio disponibles en la maquina de NEC Corporation, por lo que a nosotros nos llega a la Consola Virtual en todo su esplendor sonoro. Los efectos de sonido son de la época. Suaves midis clásicos realizados para la ocasión y que se desmarcan sonoramente de lo que se realizaba en esos años.

 

Este titulo disponible desde hace tiempo para la Consola Virtual de Wii es uno de los imprescindibles para los amantes de los juegos clásicos. Aunque “Dragon’s Curse” es relativamente poco rejugable cuando se sabe que debemos hacer, las primeras partidas serán lo suficientemente largas y divertidas como para engancharnos fácilmente. Recomendado a aquellos que busquen un título que les aporte al menos una docena de horas de diversión retro, con una dificultad ajustada.

(Articulo publicado originalmente por Julen Zaballa ‘Asadapi’ el 25 enero de 2008 en el extinto portal OjGames. Adaptado y actualizado para Fasebonus.net)

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9 respuestas a Dragon’s Curse: La fantástica búsqueda de la Cruz de Salamandra (Turbografx 16/ PC Engine)

  1. Que gran juego, aunque yo nunca he llegado a disfrutarlo, me pierdo por las mazmorras xD

  2. Muy grande este juego, le metio muchos piques a la version de master system y es un juego adelantado a su época, una joyita vamos 😮

  3. Me has tocado la fibra sensible con este juego. Yo lo jugué en su versión de Master System, y fue uno de los mejores plataformas de aventuras con ligeros toques roleros que he jugado nunca en 8 bits. Me lo llegué a acabar, y como tú bien dices, es poco rejugable. Pero disfruté muchísimo con él. Ah! y qué música tenía.

  4. Vale, tengo que confesar que los Wonder Boy nunca me gustaron. No me engancharon en absoluto, de verdad. No se… noles vi nada especial en su dia, la verdad.

  5. Me dan ganas de desempolvar la Wii y pillarlo. Si estuviese para 360 me lo compraba ahora mismo para tirarle.

  6. Gran juego.
    Aventurarse a llamarlo remake me parece muy arriesgado ya que esta consola “versionaba” los juegos exclusivos de las demás consolas pero con una calidad de audio y video digno de envidia.

    Se nota que fue mi primera consola y sobra decirlo. La Mejor.

  7. Pregunta, aparte de la evidente, que relación tiene Wonderboy con Adventure Island? Nunca he sabido si sale todo de la misma gente o si hay plagio, o cuál es el original…

  8. Gran review, Asadapi! Uno de mis juegos favoritos de SMS y de TurboGrafx: además, fué mi primer juego de la Virtual Console que me compré en la Wii (junto con Neutopia II). Uno de los grandes, sin duda.

  9. Gracias por el análisis !

    Lo conocí brevemente en emulador hace muchos años.

    Pero bueno, gracias al estupendo análisis le voy a dar otra oportunidad. Lo conseguí emulado para mi Android y la verdad que anda de 10, lo que si, me parece un poco “laberintesco” el juego, en algunas zonas, si te equivocas de dirección, vuelves al comienzo…. eso no me gustó, igualmente, voy a seguir jugando porque seguramente que el juego tiene mucho para dar.

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