Mi visión del 3D (II)

Continuamos con el artículo anterior, adentrándonos en la época que revolucionó el mundo de las videoconsolas y recordando cómo lo vivimos. Desde el recuerdo, de esa perspectiva inocente y vintage. Una época que parece mentira que ya forme parte de la historia.

Bienvenidos a Mi visión del 3D (II).

 

 

 

Al abordaje

 

“Tienes que piratear la consola, así podrás tener más juegos”. Volvemos a 1998, a la casa de mis primos. La colección que tenían era más grande y yo sólo pensaba cómo la habrían conseguido. “Es gracias a un chip que nos han puesto en la consola, un amigo de mi padre nos da una lista de juegos cada cierto tiempo, elegimos y nos los consigue pirateados”.

Ahora sonrío ante eso, el amigo tuvo que ganar mucha pasta a costa de niños. Poco a poco veía como más y más gente hablaba de eso, y como todos los que tenían una PlayStation, la tenían pirateada. Las excusas: “los juegos son muy caros” o “no pasa nada, total son multinacionales”. Es curioso cómo ignorábamos el daño que le estábamos haciendo (y seguimos haciendo) al mercado.

Volvemos a febrero de 1999. Por fin uno tenía la PlayStation, y lo que es mejor, unos cuantos juegos (el Crash Bandicoot 2 y 3, el Mickey Wild Adventures…). Pero claro, eran piratas, como mi consola.

Simplemente diré que aún recuerdo levantarme un fin de semana a las 6:00 y en vez de ver los programas de aquella época (Club Disney, Megatrix y derivados de nuestra infancia) encender la consola y no parar hasta la hora de comer. Y pasármelo, lógicamente, como un niño.

También hay que hablar del inicio del llamado “top manta” y como no solo afectó a la industria del cine, sino también a la de los videojuegos. Me acuerdo cuando podías ver un montón de juegos de PlayStation con carátulas de plástico y mal fotocopiadas a precios de risa, y a la gente comprando dos, tres, cuatro o incluso cinco sin que hubiera fin.

 

 

 

 

 

En el fondo hay cosas que nunca cambian

 

 

Maduración

 

El tiempo pasó, todos nos hacíamos mayores, y nuestros gustos también. Dejábamos los juegos de niños para empezar a interesarnos en personajes como Lara Croft y su “Tomb Raider”, convertida en objeto de deseo para adolescentes. Los rumores ante que al final del “Tomb Raider II” se le veía desnuda y que había un modo para jugar con ella en el ordenador en bolas llenaban entre susurros las aulas de media España. Juegos de acción como “Goldeneye 007” u otros tan injustamente olvidados como “Apocalypse” con un buen Bruce Willis protagonizando un juego cuya demo me habré pasado miles de veces. Y es que era una época más ignorante donde queríamos probar cosas nuevas. Jamás olvidare que el primer juego que reservé y recogí corriendo fue el “Zelda Ocarina of Time”, en las navidades anteriores (otro juego que para el que explicar lo que significó me haría falta escribir un libro). Y otros géneros que despertaban como el Horror.

Y es que fue un subidón jugar por primera vez a la demo de “Resident Evil 2”, creo que fue el primer juego en el que tuve que apagar la consola ante la angustia que daba. Pero siempre volvías a por más y deseabas que ese contador que tenía el juego no acabara jamás. Te sabías de memoria la ciudad de Raccon City de las veces que la recorrías y no te imaginabas qué ocurriría después. Hasta mucho después de conseguir el juego en PC (de los pocos juegos 3D que rulaban en mi pobre Pentium I, a 166) imaginaba las miles de historias que pasarían en esa comisaría.

 

 

Son millares de juegos que iban apareciendo por nuestros ojos, y veíamos como afectaba a la sociedad de una o otra manera. Son ya parte de la historia casos como el atentado del “niño de la Katana” en el que se culpó al Final Fantasy VIII por esa tragedia, mientras otros artículos en contra de los videojuegos reinaban por esa época. Los videojuegos ya no eran una pequeña industria escondida en niños o informáticos que pasaban horas delante del ordenador, era una industria que acabaría moviendo miles de billetes.

 

 

Juegos de equipo

 

Si algo también destaca de esta época son las quedadas para jugar a la consola. Los juegos se convertían en eventos sociales de cada tarde de los viernes. Los juegos como “Crash Team Racing” o los múltiples “Tekken”. Y otros no tan buenos, pero que dieron igualmente sus horas como “Dragon Ball: Final Bout”. Tampoco puedo dejar de nombrar el fenómeno “Pokemon” y lo revolucionario que fue para mi generación. Miles y miles de Game Boy paseaban por todas las escuelas con sus cables links y míticos fueron los torneos que se organizaban por toda España. Y si eso no era suficiente llegarían la revolución de Internet y sobretodo los Cybers.

Por aquel entonces Internet era una opción que no todos podíamos tener. Esos módems con ruidos tan característicos costaban mucho dinero, y ante tal potencial las empresas vieron los frutos creando locales con filas de ordenadores para que la gente se pudiera conectar y utilizar esta tecnología, previo pago por supuesto. Pero lo que nadie se imaginaba es que los cyber se convertirían en lugares donde iríamos grupos de chicos para jugar en red a juegos. Empezaron a salir juegos como “Age of empires II”, “Quake III” y sobretodo “Counter Strike”. Los llamados “Cybers” fueron multiplicándose exponencialmente, y siempre estaban llenos de chicos que pasaban horas y horas jugando en red con sus amigos en esas cuevas sin iluminación y míticas partidas.

 

 

Pensándolo ahora, parecía que los Cybers eran una evolución de los viejos recreativos que poco a poco iban desapareciendo con las llegada de estas consolas que eran capaces de emular los mismos juegos. Y ahora la gente quería jugar contra sus amigos sin limites de personas (que era el impedimento de las consolas, solo podíamos jugar un máximo de 4 y en pantalla partida, lo que hacía que a veces fuera una locura y bastante incómodo). Poco a poco con la bajada de precio de Internet la gente prefiera jugar en sus casas gratis y estos locales, al igual que los recreativos, han ido desapareciendo poco a poco. No sé si para mejor o para peor…

 

Fin de una era

 

Todo acaba y las revistas cada vez hablaban más y más de las nuevas generaciones de consolas. Con la llegada de Dreamcast me acuerdo que la sorpresa de ver a Sonic y esos gráficos fue increíble, pero no tanto como ver años atrás ese Crash saltando consiguiendo manzanas. El mundo de los videojuegos se había convertido en una gran industria, y yo me alejé por un tiempo, aunque siguiendo jugando, volviendo a mis raíces con Nintendo y su GameCube, pero volviendo jugar por terceros, ya que esta generación no compré ninguna consola. Y llegamos a la actualidad donde todo lo que esta pasando parece una evolución desde el año 1997 hasta ahora. Los juegos han pasado a ser para toda la familia, ya no solo para adolescentes y niños, sino para todas las edades. No sabemos que nos encontraremos en el futuro, puede que no sea tan revolucionario como me pareció entonces la llegada del 3D, pero espero estar aquí para verlo.

 

 

 

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Acerca de salariasa

Jugador de los 90, coleccionista sobretodo de juegos de Game Boy, conocedor del secreto detras de diferenciar que es la mantequilla y lo que parece mantequilla, profesión posproductor y compositor audiovisual. cinefilo, cinefalo y descontructor universal
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8 respuestas a Mi visión del 3D (II)

  1. Ya era hora de publicar esta segunda parte. Disculpas por la demora 🙂

  2. No hay problema, todos tenemos obligaciones 🙂

  3. Y yo que nunca me he aclarado con el 3D… cegato que es uno

  4. Buen artículo. Sobre la piratería podríamos hablar largo y tendido, Mal por parte de los usuarios que piratean que hacen daño a la industria y mal por las multinacionales porque siguen con un modelo anticuado (al igual que la industria del cine y la música) y no ceden un ápice para evitarlo.

  5. No pasa nada Men-Drugo, Gracias por publicar el articulo 😉 , lo que pasa es que todos sospechamos de que estas montando un proyecto Top Secret de dominación mundial y claro, el Hype que hay ahora mismo por aqui es increible. Aver que nos sacais y xk habeis estado desaparecidos tantas semanas 😆

  6. Muy buen artículo, compañero. Casi te voy a perdonar que no te guste “The Walking Dead” 😛

    Con lo del paron fasebonusero no se ha generado hype, que va. Esto ya es ansiedad pura :truestory:

  7. Hay una cosa que cuando hablo con la gente que disfrutó de la “PLAY” en su momento, estamos todos de acuerdo:

    [b]Cuando pirateamos la Playstaion dejamos de disfrutar los juegos.[/b]

    Esto puede parecer una chorrada, pero cuando compramos en su momento la consola y compramos los juegos originales, los jugábamos todos hasta el final y los exprimíamos a tope.

    En el momento que empezamos a comprar los juegos en formato Verbatim (o el que fuera), comenzamos a tener juegos a mansalva. Y no os cuento ya, cuando encima tuvimos una grabadora de CDs. La mayoría de nosotros grababa prácticamente TODO.

    Pasábamos más tiempo grabando que jugando. Quemabas un CD y probabas el juego. Decías “Me funciona, ya jugaré. A por otro”. Con la esperanza de jugar más adelante todo lo que habías grabado, acumulábamos tarrinas de juegos piratillas.

    Luego salió la PLAY 2 y aún tenemos esas tarrinas de Verbatines muertos de risa. Salió el Disco Azul, y se repitió el ciclo…

    Y lo de la Dremcast, una pena que no terminara de funcionar.

  8. @Hoz3: Totalmente de acuerdo. Supongo que es una sensación similar a la de jugar con un emulador, que puede estar cojonudo e incluso tener sus ventajas, a jugar con el sistema original.

    Cuando te empezabas a grabar varios juegos, cosa que todos hemos hecho y el que lo niegue es un puta, no los disfrutabas igual. Rara vez los terminabas, porque tenías otros esperando, y como dices no te sumergías del mismo modo que cuando soltabas el dinero y te lo comprabas. Pero no era sólo cuestión de dinero, es que realmente lo disfrutabas más.

    Ahora pasa igual. Tienes en casa la Saturn o el Mega CD, y te puedes bajar cualquier juego. Te pasas por el Chollogames, ves algún juego original que ni esperabas comprar, y aunque te salga caro puedes caer, y te vas tan contento a casa a jugarlo. Es una sensación diferente.

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