Zero escape: Virtue’s Last Reward

Hace ya un tiempo, jugué por recomendación a un cartucho de Nintendo DS relativamente desconocido. El juego tiene el curioso nombre “999: Nine Hours, Nine Persons, Nine Doors”. Sin entrar en profundidad en su argumento, diré que se desarrolla alrededor de 9 personas, que son secuestradas por Zero, y obligadas a resolver una serie de puzzles en un macabro juego conocido como Nonary Game (El Juego Nonario).

La primera edición del Juego nonario... ¿o no?

La primera edición del Juego Nonario… ¿o no?

El apartado jugable de este título, propone dos tipos de secuencias que se entrelazan: secuencias de historia y secuencias de escape. En las de historia se nos va narrando el argumento del juego, y nuestra interacción se limita a pulsar el botón de avance y a tomar decisiones de vez en cuando, de un modo muy similar al que podemos ver en cualquier visual novel japonesa. Las secuencias de escape se desarrollan en estancias más reducidas, en las cuales hay que resolver un puzzle. Para ello, podemos interactuar con nuestro entorno, investigando el escenario, recogiendo objetos para usarlos en otro lugar, y resolviendo minijuegos hasta lograr abrir la puerta que nos permite continuar. Estas secuencias de escape están francamente bien planteadas, y se resuelven usando siempre la misma herramienta: la lógica. 999 puede no parecer gran cosa al principio (de hecho, técnicamente es bastante pobre), pero argumentalmente está francamente bien construido. La historia mantiene la intriga a base de pequeñas pinceladas que va dando desde la perspectiva de cada personaje. Pero es cuando atisbas esa pincelada que por fin te permite contemplar el gran lienzo que es el argumento, cuando te das cuenta de lo grande que es esta obra. Sin duda un juego muy recomendable, para quien guste de resolver acertijos, y de buenos relatos de misterio y ciencia-ficción.

Zero ataca de nuevo... a nuestras neuronas

Zero ataca de nuevo… a nuestras neuronas

Cuando se anunció una especie de segunda parte de este juego, llamada “Zero Escape: Virtue’s Last Reward”, me interesé bastante por ella. Esta segunda parte está disponible para Nintendo 3DS y Playstation Vita. En cuanto apareció la demo para Vita, la jugué… y quedé un poco decepcionado. Me encontré con una mejora en el aspecto técnico, pasando del 3D pre–renderizado de la primera entrega, a un 3D en tiempo real un tanto pobre. Los personajes que nos deja ver la demo, parecen no tener el carisma de los de la anterior entrega, y la historia que deja entrever no parece gran cosa. La interfaz de juego además no está muy bien resuelta, y resulta un poco incómodo acostumbrarse a la extraña manera de desplazarse por las secuencias de escape. Tras completar la demo, dejé de interesarme por el juego hasta que Sony decidió “prestarlo” a los usuarios de Playstation Plus. Lo volví a descargar, lo empecé a jugar desde el principio… ¡y vaya sorpresa que me llevé! Ya os digo que la demo no hace ninguna justicia a este título.

El punto de partida, y la mecánica jugable de este Virtue’s Last Reward, son casi iguales a los de su primera parte. Corre el año 2028, y 9 personas secuestradas por Zero, son obligadas a jugar al Nonary Game: Ambidex Edition, alternando las secuencias de historia, con secuencias de escape. Al igual que antes, el premio por ganar es la libertad, y la pena por perder o romper las reglas es la muerte. El cambio de mayor importancia en la mecánica jugable, consiste en que ahora podemos “saltar” directamente a cualquier punto de la historia del juego, que ya hayamos vivido antes. Los que hayáis completado 999, sabréis que esto es algo que el juego pedía a gritos, porque uno de los problemas de 999, es que te obligaba a repetir hasta la saciedad algunos puzzles y partes de la historia, que por fin podremos saltar a voluntad. En esta ocasión, el apéndice Ambidex Edition que se le coloca al Juego Nonario, viene a indicar que ahora los personajes juegan en equipos y tienen que competir entre ellos, pudiendo cooperar con sus compañeros, o traicionarlos para intentar ganar unos puntos extra. Sigma, el protagonista al que encarnamos, deberá tratar de escapar, intentando en la medida de lo posible hacerlo con el resto de participantes del juego. Los personajes que nos acompañan durante la aventura, como suele pasar en estos juegos, no son lo que parecen. Poco a poco iremos descubriendo las interioridades de cada uno, y comprobando cómo de uno u otro modo están relacionados con este Juego Nonario. Si analizamos el aspecto gráfico (hablando de la versión de Playstation Vita), el juego es bastante pobre. En esta ocasión, a diferencia de 999, todo está en 3D dibujado en tiempo real. Los personajes tienen un nivel de detalle bastante aceptable, y están muy bien diseñados. Pero los escenarios son tremendamente llanos, hasta el punto de que parecen sacados de alguno de los juegos más ramplones de Playstation 2. En la composición musical, repite Shinji Hosoe. La banda sonora, no es de esas que uno luego pondría en su reproductor de música, pero lo cierto es que en el juego encaja como un guante, ambienta perfectamente, y desde mi punto de vista está más inspirada que la de 999. En cuanto a los efectos de sonido, simplemente cumplen. Donde el juego obtiene matrícula, es en la interpretación de las voces, que es simplemente magistral. Aun estando las voces en perfecto japonés, es una delicia escuchar a todos los personajes, especialmente al burlón Zero III, que estaréis deseando que vuelva a aparecer sólo para poder deleitaros con su voz.

Esto también tiene explicación... ¡y no la que estáis pensando!

Esto también tiene explicación… ¡y no la que estáis pensando!

Y ahora que por fin hemos terminado de ver los aspectos técnicos, podemos meternos en el punto en el que, al igual que ocurría con 999, el equipo de guionistas de Chunsoft da el do de pecho: el argumento. Si en 999 teníamos una historia muy buena, aquí tenemos una de las mejores historias del género de ciencia–ficción, que el que suscribe, haya podido disfrutar en medio audiovisual alguno. Así de contundente. El argumento juega con una serie de temas profundos, que a día de hoy pueden parecer ya trillados: la teoría de muchos mundos, la computación cuántica, la percepción extra–sensorial, la inteligencia artificial, los viajes en el tiempo, la conciencia, la confianza, las situaciones de pandemia, la robótica, la causalidad aplicada a la mecánica cuántica, etc. Y lo hace desde una perspectiva científica, y de manera magistral. A día de hoy es difícil, por ejemplo, encontrarse con una serie o juego reciente de ciencia–ficción, que no mencione al famoso gato de Schrödinger, de manera superficial y a menudo atropellada e inexacta. Aquí sin embargo nos encontraremos con que el pobre gato está con todo el sentido del mundo introducido en la columna vertebral de la historia, y además la paradoja que plantea, está explicada de modo que su implicación en el argumento es crucial y se entiende perfectamente. Todos estos temas van apareciendo como piezas de un puzzle gigantesco, planteando montones de interrogantes, al estilo que por ejemplo podríamos ver en series como Perdidos. Pero a diferencia de la mencionada serie, aquí el argumento se cierra de manera magistral. Todos los interrogantes, incluyendo los más pequeños de los flecos, se explican de manera más que satisfactoria. Misterios que permanecían a la vista durante todo el desarrollo del juego, son pulverizados con sorprendentes revelaciones como la que esperaba a Bruce Willis al final de El Sexto Sentido. Sólo un par de pequeños detalles no convencen, pero se le perdonan al igual que se le perdonaban a Matrix sus pequeños deslices. Y los pocos y muy localizados temas que no se resuelven (que repito que son menores), los autores se encargan de mencionarlos deliberadamente, para que quede claro que si no te lo explican, es porque tienen pensado hacerlo seguramente en una futura continuación. Mención especial para el final “auténtico”, tan enrevesado que os hará sentir víctimas de Radical-6. ¿Que qué es Radical-6? Tendréis que jugar para averiguarlo.

Los personajes de 999 y Virtue's Last Reward juntos. ¿Sabrías decir cuántos personajes hay?

Los personajes de 999 y Virtue’s Last Reward juntos. ¿Sabrías decir cuántos personajes hay?

Ya para acabar esta reseña, me gustaría mencionar ahora que está tan de moda hablar del lenguaje del videojuego, que este Virtue’s Last Reward seguramente no aparecerá cuando en la mayoría de los medios se hable de este tema, lo cuál es una colosal injusticia. Me resulta realmente fascinante el que sus creadores hayan conseguido integrar las mecánicas jugables del título, de modo que sean parte integrante de la historia. Es difícil explicar esto sin reventar parte del argumento, pero puedo comentar que el modo en el que el jugador va tejiendo la trama (tomando decisiones que le llevan a ver una determinada rama de la historia, para luego “saltar” atrás y tomar otras decisiones, para desvelar otras ramas) está perfectamente integrado en el grueso del argumento en sí, y en ocasiones se permite el lujo incluso de “jugar con nosotros”, dándonos alguna inesperada sorpresa. Puede que mi explicación no se entienda, pero es algo que queda claro una vez uno se pone a jugar. La manera en que el juego está planteado, lo convierte en algo único. La historia que nos cuenta es terriblemente inteligente, y de las que te tocan por dentro. El impacto que causa al jugador es de por sí grande pero si has jugado antes a 999, se ve aún mucho más amplificado, volviéndose colosal. Además es imposible trasladar la historia a películas o libros. Sólo es posible contarla en un videojuego. Así que ya sabéis, siempre y cuando el idioma no sea un problema (viene con voces en japonés y texto en inglés) no dejéis escapar este juego, porque como diría Phi:

Elapsam semel occasionem non ipse potest Iuppiter reprehendere.

Acerca de doragasu

Si no está roto, ¡yo lo arreglo!
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5 respuestas a Zero escape: Virtue’s Last Reward

  1. Solo he oído maravillas del 999, una lástima que no llegara a Europa. Aunque de haber llegado mucho me temo que ni lo habrían traducido.
    El de 3DS está a buen precio ahora, ¿se puede jugar sin haber probado la primera parte?

  2. Se puede seguir perfectamente VLR sin haber jugado a 999, pero el final te impactará mucho más si has jugado antes a 999.

    No lo comento en el artículo, pero este VLR, a pesar de ser hecho por un equipo japonés, ha sido concebido pensando desde el principio en el idioma inglés. Tiene tantos juegos de palabras y giros que dependen de este idioma, que se me hace muy difícil pensar en una traducción que quede bien. Pero sabiendo que también está en japonés, supongo que será posible.

    Yo recomendaría a todo al que le guste la ciencia-ficción y no le asuste leer toneladas de textos en inglés, a que se haga con el juego, y si es posible, que lo juegue después de 999. Para mi gusto personal, 999 no es tan perfecto, pero también es muy bueno, y si quieres “la experiencia completa”, es necesario.

  3. Yo también he oído maravillas del juego, pero todavía lo tengo pendiente de probar. Ahora al leerte han aumentado bastante las ganas que tenía compañero.

  4. La verdad es que no conocía para nada el juego. Pero vamos, lo has vendido muy bien doragasu, por lo menos pinta interesante. Lo apunto a la lista de los pendientes 😉

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