Un Top-5 poco convencional (segunda parte)

Aquí estamos de nuevo con otra entrega del top-5 poco convencional, en este caso es tan poco convencional que se trata de un…

Top-3, impactantes entrevistas a secundarios en el mundo de los JRPG

Número 3. Ingeniero de caminos y puentes

http://www.yourdailymac.net/wp-content/uploads/2011/11/317030_10150471013439365_167831379364_10501536_1239790459_n.jpg

Nuestro lugar de reunión

Me acerco a él un día lluvioso. Está tranquilo. Fumándose un cigarrillo apoyado en una de las dieciséis fuentes con entrada secreta al sótano del castillo. “No te apoyes por mi mismo lado o esto se abre –me dice con una sonrisa pícara–, paranoias del rey, tú me entiendes”. Cuando saco la grabadora, la sonrisa se esfuma de su cara en un abrir y cerrar de ojos. “Nada de nombres –advierte–, me he hecho muchos enemigos a lo largo de los años”. Le aseguró que permanecerá en absoluto anonimato y procedo con la entrevista. Continúa lloviendo. Y así será hasta que los héroes derroquen a un malvado dragón de una cueva cercana. Tiempo de perros.

Pregunta: Cuéntenos un poco de su vida antes de llegar a ser el Ingeniero real del mundo de Chimpún.

Respuesta: Bueno… es fácil de resumir, la verdad. Nací y me crié en la aldea de Pitirritín, como muchos niños de mi edad, pasaba el día dando vueltas a una fuente como ésta. Pasaba el día literalmente. De vez en cuando un extranjero me preguntaba algo sobre un colgante místico y yo le respondía que mi madre me iba a regañar si llegaba tarde a casa… lo dicho, una infancia normal.

P: ¿Y cuándo cambió su vida?

R: Pues un día me agobié de la jodida fuente y me decidí a ver mundo. Afortundamente, la aldea de Pitirritín estaba solo a ciento cincuenta metros de la Ciudad Real. Esquivé unos veinte goblins y a docenas de aves que se habían vuelto locas y llegué convertido en un perfecto adulto. Fue casi… milagroso.

P: Y fue entonces cuando se entrevistó con el Rey Intencionoscura…

R: Así es. Vi que la gente vivía feliz, sin preocupaciones, en un ambiente muy parecido a mi anterior aldea, pero… a gran escala, no sabría explicarlo. El único señor que trabajaba parecía ser el viejo Pete, llevaba una viga de un lado al otro de la aldea… Míralo, ahí sigue, ¡¡ey Pete!! Pobrecillo, yo creo que no está bien… En fin, que decidí hablar con el rey. Llegué a la sala de audiencias y me dijo que tenía una misión adecuada para mí.

P: Así, ¿sin más?

R: Sí, sí, el rey es un hombre de pocas palabras. Se rumorea que sólo recibe audiencia una vez cada dos o tres años, y claro… el pobre tendrá siempre un ansia por desahogarse que a poco que le hablas, PUM.

P: ¿Y qué pasó?

R: Fue un tanto absurdo. Me dijo que existían UN barco en el mundo, y UN avión en el mundo, y claro, cuando alguien quería visitar a su familia no había cojones de llegar al otro lado del mundo. La cosa es que necesitaba a alguien que fuera por bosques, cavernas y desiertos colocando puentes y puertas y…

P: ¿Y aceptó, sin más?

R: ¡Pues claro que acepté! ¡Por fin tenía la oportunidad de conocer mundo!

P: ¿No pensó en el peligro?

R: ¡Nah! En realidad no había peligro alguno. El rey Intencionoscura tiene amigos muy poderosos. Hizo un par de llamadas y al día siguiente me acompañaba una plantita muy mona que se llamaba Cuqui.

P: ¿Lo qué?

R: Sí, parece una tontería, pero Cuqui venía de una isla super secreta donde viven unos bichos que dan ostias como panes. En la primera cueva que visité se cargó a un ancestral dragón del mal escupiéndole una semilla, ¡fue impresionante!

P: Pero algo salió mal, ¿verdad?

R: No es algo de lo que me guste hablar pero… Sí, algo salió mal. Mi idea era crear un acceso rápido y cómodo por todos los rincones del mundo; pero… algo no funciona en mí, tengo la necesidad obsesiva compulsiva de llenarlo todo de trampas, palancas, piedras móviles, interruptores secretos y habitaciones que se pueden ver perfectamente desde una perspectiva humana pero que cuestan un cojón de pato encontrar si miraras la estancia desde una vista cenital. La verdad, no sé que me pasa.

P: ¿Y qué le diría a los viajeros que tienen que atravesar ese infierno para llegar de un lado a otro?

R: Que me perdonen. Poco más. Como dice nuestro amado señor: “Me he equivocado, no volverá a ocurrir”.

Número 2. Ama de casa destrozada.

http://www.pixfans.com/imagenes/2011/05/disgaea-succubus.jpg
Sospechosa de allanamiento de morada

Golpeo tímidamente la puerta. No recibo respuesta. No parece que haya nadie en casa pero decido asegurarme empujando con suavidad el picaporte. La puerta cede ante mi suave acometida, sin cerrojos ni pestillos. Mis ojos se abren de par en par al comprobar una escena dantesca: ropa revuelta por todos lados, cajones abiertos, trozos de jarrón esparcidos por el suelo, un par de cofres abiertos sin nada en su interior… Sentada en la única cama de la estancia, en pleno salón, una temblorosa mujer sujeta un pañuelo gastado, incapaz de contener las lágrimas. “Lo siento mucho –dice–, no recordaba la entrevista. Pase, pase”. Agradeciendo la invitación, me siento a su lado en la cama y saco la grabadora. La miro, interrogante, y asiente.

P: ¿Cómo se llama?

R: Aldeana.

P: Y dígame, Aldeana, ¿qué ha sucedido?

R: Verá… fue todo tan… Fue terrible. Me encontraba al lado del fogón, cocinando como cada día. Era temprano, si… lo sé porque mis seis hijos estaban dando vueltas a la fuente de la plaza y mi querido marido se encontraba cerca del cartel del Coliseo advirtiendo a los viajeros que… bueno, que esa monstruosa construcción con enormes carteles que dicen: “Coliseo”, es, en efecto, el Coliseo. Y yo no sé ni para que digo nada, porque este marido mío es tonto y no hago carrera de él, y así vivimos, los ocho en una habitación con una cama que esto no es vida ni es nada…

Aldeana renueva sus llantos con fuerza y suspendemos momentáneamente la entrevista. Se calma pasados unos minutos y proseguimos.

P: Decía que era un día como otro cualquiera…

R: Sí, sí… perdóneme joven, todavía no logro superarlo. Como decía, me encontraba haciendo mi guiso delicioso, lo sé porque siempre que alguien lo huele le parece delicioso, no porque yo quiera echarme flores, ¿eh?

P: Sí…

R: Bueno. Pues de repente se abrió la puerta. Le tengo dicho a mi marido que ponga un puto pestillo, pero el tonto mío sólo sabe hablar del Coliseo, y venga Coliseo, y yo no puedo más con el Coliseo, que parece que…

P: …se abrió la puerta…

R: Sí, sí, lo siento. Pues se abrió la puerta y entraron… entraron. Fue terrible. Eran seis individuos, iban en fila india. Un chico con el pelo de pincho, no tendría más de trece años y llevaba una espada como yo de grande, no exagero. Detrás suya iban dos chicas con tetas como mi cabeza, y de verdad que no aparentaban más de doce o trece años tampoco, yo no sé que comerán, pero… ¡Ay! Luego entró un perro ninja. ¡¡Le juro que era un perro ninja!! ¡Los soldados no me creían, pero era un perro ninja! ¡¡Y un robot!!

P: ¿Un robot?

R: ¡¡Sí!! ¡Un robot! Pero el robot no era lo peor de todo, no… ¿recuerda a Malosupermalo?

P: ¿El hechicero que provocó innumerables muertes en los últimos trescientos años? Por supuesto.

R: ¡¡Pues también entró!! ¡Detrás del jodido robot! Se lo aseguro, iba como si tal cosa, rodeado de niños punkis, niñas tetotas y perros ninja.

P: ¿Y qué ocurrió?

R: Pues parecían llevarse muy bien, ¿sabe usted? No lo entiendo. Y mirado de cerca le digo una cosa, Malosupermalo se ve un tipo muy esmirriao, un cuñado mío dice que hay plantitas en una isla que está muy lejos que matan a la gente a semillazos. Yo creo que Malosupermalo no aguantaría ni un asalto con ellas y…

P: No, no… A ver, señora, ¿qué hicieron?

R: ¿¿¿No ve lo que hicieron??? ¡Me ignoraron! ¡Se pusieron a revolver todo! Leyeron mis libros, robaron los ahorros que tenía guardados en mis jarrones. El joven punki abrió mis cofres y sacó la espada de mi abuelo y la sartén hedionda que guardaba allí… a saber porque la guardaba, pero una de las tetonas se puso muy contenta al verla y dijo que era mejor que las suyas. ¡¡Llevaba por lo menos siete sartenes encima!! ¡¡¡Se lo juro!!!

P: ¿Y usted no dijo nada?

R: Yo soy muy educada, joven, me enseñaron a no hablar si no se me dirige la palabra. Después de destrozar mi casa, el punki me preguntó no se qué de un castillo de no se cuántos.

P: ¿Y usted que dijo?

R: ¡¡Me quedé en blanco!! Pensé en decirle que aquello estaba mal, que no tenían derecho. Pero de mi boca sólo salió: “Soy un error”. Una vez, y otra, y el punki se reía, y las tetonas jugaban con mi sartén y… el perro… el robot, yo…

Interrumpimos nuestra entrevista entre lágrimas. Aldeana se suicidó una semana más tarde ante el asombro del pueblo y la aparente indiferencia de su marido, que no asistió el funeral, empeñado en anunciar a los viajeros que el Coliseo era, en efecto, un Coliseo.

Número 1. Madre despreocupada.

http://frikarte.com/wp-content/uploads/2012/04/la-madre-de-chrono-chrono-trigger-dia-madre-frikarte-e1335749940990.jpg
Fotografía reciente de la entrevistada

Distingo en seguida la casa de mi entrevistada. Se trata de una construcción majestuosa, sobresale por mucho entre las pequeñas estancias de una habitación y tenderetes que venden pócimas de aspecto extraño y afiladas dagas de hierro a la chavalería del pequeño pueblo de Principín. Entro sin llamar, como es costumbre en esta parte del mundo. El objeto de mi visita se encuentra de pie ante una mesa. Lleva bata, largo cabello rizado y una perenne sonrisa en sus labios. Amablemente, me cede un asiento a su lado y comienza a contestar mis preguntas entre risas.

P: ¿Cómo se llama?

R: ¡Pero bueno! ¿Por quién me toma? Jajaja. No voy diciendo mi nombre a extraños, joven, puede llamarme… Madre de Jiro.

P: Ajá… y bien… Madre de Jiro, ¿a qué se dedica?

R: Lo normal, digo yo. Jajaja. Veamos… desperté a mi hijo hace un tiempo y le di su asignación semanal, ¿sabe usted? Y poco más. De vez en cuando se pasa por aquí y le digo que se abrigue y que hable un poco más, que normalmente es muy callado, yo creo que es la edad del pavo, ¿entende? Ahora le ha dado por ir con niñas y está del todo el pobre mío.

P: Pero… ¿Dónde se encuentra su hijo?

R: ¡Uy! A saber. La última vez que vino por aquí acababa de derrotar a un gigantesco gusano de tierra en las profundidas de la Caverna de Todos Vais a Morir, ¡mi niño es así!

P: ¿Y no se preocupa usted?

R: ¿Yo? ¿Preocuparme? Mire, hace novecientes noventa y nueve años y once meses que un pajarraco enorme devoró las entrañas de todos los habitantes del mundo, miles de monstruos comienzan a aparecer por aquí y por allá, ¿y usted ve a la gente preocupada? No, ¿verdad? Si total, parece que vamos a morir todos, al menos que vea mundo y le de el aire, que el pobre mío siempre se queda en la cama hasta las tantas. Que duerme vestido y todo.

P: ¿Y su padre qué opina al respecto?

R: ¿Lo qué?

P: Su… su padre, el padre de Jiro.

R: No lo entiendo, joven.

P: Bueno… yo… ¿Jiro no tiene padre?

R: ¿Para qué? ¡¡Me tiene a mí!! Los padres nada más que traen problema, ¿conoce usted a Amigasinpersonalidad? Esa niña que va siempre con Jiro, yo creo que le hace tilín, pero vaya usted a saber. Pues tuvo padre y madre, los dos muertos. ¿Y a Niñotimidoconcruelpasado? El amiguito de Jiro. Padre y madre, científicos, ella muerta y él con ambas piernas amputadas. ¡Los padres sólo traen problemas!

P: Sí… eh… creo que es suficiente, gracias por todo.

R: ¡De nada, joven! Jajaja. ¿Quiere comer algo antes de irse? ¿O quiere subir a ver el cuarto de mi niño? Tiene una colección de espadas super afiladas que son la monda.

P: No, gracias, ya me iba.

R: Jaja…jajajja…MUAJAJAJAJAJJAA

————–

Y hasta aquí el top-5 de hoy, tan poco convencional que ha sido un top-3, los polvorones no me dejan pensar con claridad.

¡Nos leemos!

Acerca de Maese_Threepwood

Cuentan las leyendas que mis primeras palabras fueron "Tatsumaki Senpūkyaku" y de ahí a peor...
Esta entrada fue publicada en Artículos, Humor, Opinión y análisis y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

4 respuestas a Un Top-5 poco convencional (segunda parte)

  1. Me ha encantado, simplemente eso 😀 Buenisimo tio 😀 😀 😀

  2. ¡Un total, completo y absoluto descojone!
    Vamos, que me ha encantado 😉 y, no se por que, pero me da que te conoces el género ¿eh?

  3. ¡Qué bueno macho! Me he partido la polla mientras recordaba las horas y horas dedicadas a este tipo de juegos. Lo de las camas me ha inquietado desde muy pequeño, yo creo que hacían turnos estilo “cama caliente”.

    Gran entrada Maese.

  4. Los artículos de Maese siempre son un descojone XD

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *