When dreams come true

Buenas de nuevo, aquí me presento con mi segundo artículo. Esta vez con solo leer el título estoy seguro que muchos ya me habéis pillado y sabéis de qué voy a hablar. Efectivamente, vamos a hablar de perros. Bienvenidos amigos a un especial de “Como el Perro y el Gato“, dirigido y presentado por mí, Pacob. No quiero dejar de agradecer también a mi buen aigo Ikler Jimenes por cedernos los medios técnicos necesarios.

image001

– Muchas gracias Pacob, y bienvenidos a la nave del misterio.
– Ikler, lo siento pero la entrevista la hago yo, así que tú a tu vaso y tu maderita con letras, como hemos quedado. Además dar las gracias a Fase Bonus por cedernos un poco de su espacio en Internet.
Al lado mío (bueno, es un decir, aunque desde que se inventó Internet las distancias no son lo que eran, así que digamos que está más o menos cerca…) tenemos a nuestro invitado Mitchie. Buenas tardes Mitchie.
– Yes.
– Perdonad por la respuesta, pero entre que es americano y que me responde en plan antiguo por medio del vaso que mueve Ikler, pues creo que no será literal la entrevista, no es algo que te moleste, ¿verdad?
– No.
– Bueno, comencemos la entrevista. Lo primero que te quería preguntar es por tus inicios. Cuéntanos un poco sobre ti.
– Bueno Pacob, la verdad es que al principio yo era un perro normal, hacía cosas de perro normal. Me sacaban a la calle a correr, comía lo que me ponían en el plato… Vamos, cosas aburridas de perro. Hasta que un día, mi amo, un señor muy simpático que solía usar camisas hawaianas y que se afeitaba poco, se decidió a llevarme a su trabajo.
– ¿Jay? No es un nombre muy común, la verdad no me suena mucho.
– Normal, lo curioso sería que le conocieras. Creo que antes de conocernos, por lo que me contó, ya trabajaba. Aunque hacía cosas bastante banales por las que no se le recuerda. Por ejemplo fue uno de los creadores en la universidad de Berkley de un protocolo llamado TCP/IP. Pero no debió ser importante, porque casi nadie le recuerda por eso.
– Vamos, ¿que sin él Internet es posible que no existiera tal y como lo conocemos hoy?
– ¿Qué es Internet?
– Es un sitio donde hay porno gratis a saco. Incluso la gente sube el porno que crea y hay de todos los tipos imaginables.
– Ostras, pues entonces sí que es un buen invento. Tengo que ponerme al día.

– Por favor, ¿podrías dejar de poseer mi ordenador y seguir con la entrevista? Después lo dejo encendido y ya miras perritas calientes en otro momento.
– Es que menudo descubrimiento, ahora cualquiera se centra. Pero bueno, continuemos. Cuando llegué a su vida, Jay ya trabajaba en Atari, pero era un ingeniero más. Como me solía poner comida del DIA, le ofrecí un trato: si me colocaba en Atari, yo trabajaría las mismas horas que él, así dispondría de un poco más de suelto y yo a cambio comería Royal Canin.
– Vamos, que comenzaste a currar como todos lo hacemos. Curiosamente yo con mi primer sueldo me compré una Saturn.
– ¿Qué es una Saturn?
– Bueno, es una consola que yo deseaba tanto como tú deseabas mejorar tu dieta.
– Imagino que todos empezamos así. Continúo con la historia. Me consiguió colocar en Atari, me dieron una tarjeta de fichaje y allí descubrí mi pasión por el diseño de semiconductores. La verdad es que empecé allí solo por enchufe, no tenía ni idea de qué es lo que tenía que hacer, pero es curioso, cuando Jay cometía algún fallo se me revolvía algo en el estómago.

image003
Aquí tenemos a Mitchie con su amigo Jay, yo cada vez tengo más claro quién era el que mandaba

– Vamos por partes. Lo de que sientieras algo en el estómago podía ser por las croquetas del DIA, ¡pero lo de que te dieron tarjeta de fichaje! Serían los 70, pero no me lo creo. Por muchas drogas que en esa época hubiese, ¡no me creo que te confundieran con una persona!
– ¡Ya empezamos con la perrofobia!

I. J.: SEÑORES, ¡¡¡ACABA DE APARECER EN MEDIO DE LA MESA LO QUE YO DIRÍA QUE ES UNA CACA DE PERRO!!!

– Que te calles Ikler, que esta entrevista la hago yo.
– ¿Ves? Esto es lo que solía hacer cuando la gente era tan intransigente como tú. Aunque Jay solía ser más educado, cuando alguien se quejaba de mi tema de raza o decía que quería traer a su mascota, solía comentar que cuando trabajase él la mitad de bien que trabajaba yo les dejaría traer a sus mascotas.
– ¿De verdad?
– Te lo juro por Snoopy, y que conste que a mí nunca me importó que a mí nunca me importó que trajeran perritas, pero a Jay parecía que sí.
– Continuemos con tu etapa por Atari si quieres, que esto con las anécdotas se está pasando de largo.
– Bueno, uno de mis primeros trabajos fue hacer una consola de videojuegos que se vendió muy bien, la CVS, también conocida como Atari 2600. La verdad, en su momento no estaba mal, pero yo, como verás a lo largo de la entrevista, era muy exigente y siempre quería más.
– Bien, aunque vamos un poco cortos de tiempo tal vez, ¿podrías hablarnos un poco de la Atari 2600? Fase Bonus en su mayoría la visita gente que ama la retroinformática y creo que podría interesarles.
– Yo encantado. La verdad es que era una máquina adelantada y por mucho a su época. ¿Sabes que consiguieron el scroll más suave de la historia en esta consola?
– ¡No me digas! ¿Cuándo?
– Sí, no fuimos nosotros, en realidad fueron los creadores de un juego llamado Pitfall.
– Espera… Pitfall no tiene scroll…
– En realidad sí. El scroll es tan suave que tienes que ralentizar la máquina a 0,001 frames por segundo para disfrutarlo. De hecho fue el primer juego con scroll paralax.
– No, creo que eso fue una equivocación de la Micromanía.
– ¿Tú cobras por escribir?
– No.
– Pues ellos sí, así que…
– Ok, me comentabas que estabas en Atari y que fuiste una parte fundamental de la Atari 2600. ¿En realidad cuál fue tu cometido? Porque la verdad, yo no esperaba que durase más de cuatro líneas la entrevista, pero se pone la cosa interesante.
– Bueno, creamos el TIA.
– ¿TIA?
– Sí, en realidad sería el chip gráfico de la 2600, sólo que como siempre Atari, que era un poco rácana, nos obligó a no ponerle memoria ya que decía que era muy cara, lo que nos complicó un poco más la vida. Aún así logramos una paleta de colores muy decentes para la época. Ni más ni menos que 128 colores (que en el momento de salida era algo impresionante). También manejaba la detección de colisiones, generaba los dos canales de sonido además de gestionar la información del potenciómetro de los joysticks que eran analógicos y los gatillos.
– Bueno, bueno, voy a tener que dejar la entrevista por hoy. La verdad es que Ikler me cobra por horas.
– Ostras, ¡como perritas calientes!
– Eso es otro tema, pero tranquilo que te dejo el ordena un rato encendido.
– ¿Pero vas a dejar esto así? Hay mucha gente que quiere conocer la historia. Hay mucho más que contar…
– Eso el pueblo lo dirá. Hasta aquí la entrevista, en caso de que a alguien más le interese, es posible que continúe.

image005

En el último momento nuestro entrevistado nos mandó una foto en la cual se aprecia que la historia de que trabajaba en Atari y que fichaba como cualquier otro trabajador es real

Esta entrada fue publicada en Humor y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

6 respuestas a When dreams come true

  1. La última fotografía acredita la veracidad de la historia. ¡Esperando esa segunda parte con ganas!

  2. Pues a estado muy interesante esta entrevista! Lograda con métodos poco convencionales, pero muy molana!
    Atari era un poco rácana!

    Lo que ha dado de si este “Como el Perro y el Gato” !!

  3. Jajajaja. Cuanto menos curioso este “Como el Perro y el Gato”. Esperando el próximo 😉

  4. No se si he leído lo que he leído o lo he soñado. Creo que mis sueños de esta noche me revelarán la verdad sobre lo sucedido.

  5. Jajajaja muy bueno
    Continúa la historia??

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *