Curiosidades históricas sobre los principales juegos de azar

Los casinos son actualmente más populares que nunca, ¿pero cuántos de vosotros conocéis la historia de los principales juegos de azar? Hoy conoceremos algunas curiosidades históricas sobre los dos más populares en España: la ruleta y las tragamonedas.

La ruleta, un producto fortuito de las matemáticas

Fuente: Pixabay

La ruleta fue inventada por un físico, inventor y matemático francés llamado Blaise Pascal. Sin embargo, Pascal no estaba tratando de inventar un juego de casino. En 1655, Pascal intentaba inventar una máquina de movimiento perpetuo, es decir, una máquina que continuara funcionando sin detenerse nunca y sin necesidad de obtener energía de una fuente externa. Las leyes de la física dicen que es imposible, pero Pascal trataba de demostrar lo contrario movido por su curiosidad innata. Su experimento fracasó, pero el tiempo dedicado no cayó en saco roto y dio lugar a uno de los juegos de casino más populares de todos los tiempos que actualmente arrasan especialmente en internet: la ruleta.

Una curiosidad de este juego es que el cero no haría acto de presencia hasta mediados del siglo XIX. Y es que la ruleta inventada por Pascal permaneció inalterada durante siglos tras su invención. Pero todo esto cambiaría en 1842, cuando François y Louis Blanc diseñaron una ruleta con un cero y la exportaron a Mónaco, que por aquella fecha destacaba por su flexible política de juego auspiciada por el rey Carlos III de Mónaco, personaje necesitado de ingresos. Añadir el cero demostraría ser un negocio redondo, ya que le daba al casino una ventaja mayor sobre el jugador.

La ruleta terminaría generando pingües ingresos para Mónaco y rápidamente se convertiría en un símbolo de la naciente cultura de juego elitista de Montecarlo. Además, la ruleta con un solo cero llegó al mercado al mismo tiempo que Francia había prohibido los juegos de azar, por lo que Mónaco resultaba un destino lúdico excepcional. Pero la ruleta no quedaría circunscrita exclusivamente a Mónaco durante mucho tiempo y ya en el siglo XIX cruzaría el charco y desembarcaría en las costas de Estados Unidos. Para darle a la banca un margen de ganancia aún mayor, al otro lado del océano se añadiría un doble cero a la ruleta. Es decir, la ruleta americana tiene un número más que la europea: 38 para ser más exactos. Hoy en día la ruleta es un juego indispensable en cualquier casino, incluso los casinos digitales en los que la ruleta tiene presencia tanto en sus versiones americana, francesa y europea.

¿Se ha ganado desde siempre dinero con las tragamonedas?

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Pues lo cierto es que no, por sorprendente que nos pueda parecer hoy, época de botes progresivos millonarios que levantan verdaderas pasiones entre los aficionados. Los primeros dispositivos de juego operados por monedas en Estados Unidos datan de la década de 1880 y no eran especialmente sofisticados. Instalados en las típicas cantinas propias del lejano Oeste, estos dispositivos atraían a los clientes ávidos de jugarse unos centavos… ¡pero no para hacerse ricos! En la mayoría de las máquinas, el propietario pagaba a los clientes ganadores en bebidas o en tabaco. Ahí quedaba la cosa. Habría que esperar hasta casi finales del siglo XIX para jugar con máquinas tragaperras que pagaran en monedas.

Y una última curiosidad para finalizar. Las primeras máquinas tragaperras similares a las de tambores que conocemos hoy en día fueron inventadas por el inventor estadounidense de origen bávaro Charles Fey, por aquel entonces mecánico en San Francisco, que construyó su primera máquina tragaperras en 1894. Ese sería el pistoletazo de salida definitivo de la imparable expansión de uno de los juegos de azar más populares del mundo.

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