Dragón: el BBC Micro español
· Nuria Ferrer
El Reino Unido sembró la informática doméstica de los años 80 con una decisión industrial: apostar por ordenadores personales asequibles cuando el resto del mundo seguía pensando en grandes computadoras de empresa. Gracias a aquella apuesta, toda una generación española creció con equipos de Sinclair o Amstrad. Lo que no todo el mundo sabe es que en 1985 el Ministerio de Educación convocó su particular versión del programa británico BBC Micro (el Proyecto Athenea) y que el principal candidato a protagonizarlo era un microordenador llamado Dragón que se fabricaba en una nave industrial de Cáceres. La historia no tiene final feliz, pero merece contarse desde el principio.
De una juguetera galesa a Dragon Data
Todo comienza en Gales el 31 de agosto de 1932, cuando Philipp Ullmann y Arthur Katz, empleados de una empresa de juguetes, se establecen por su cuenta y fundan Mettoy Co. Ltd. La compañía se hace un nombre con sus maquetas de vehículos a escala en molde fundido; su colección más popular, Corgi Toys, llegó a incluir réplicas del Batmóvil y del Aston Martin DB5 de James Bond.
Tras dar el salto al mercado norteamericano, en los años 70 Mettoy entra en pérdidas: el mercado de las maquetas se satura y las tendencias en juguetería cambian. En 1982, buscando subirse a la ola de Sinclair y de una recién llegada Amstrad, funda Dragon Data para fabricar ordenadores domésticos destinados al mercado británico.
Dragon Data obtiene una línea de crédito de Motorola UK y precios ventajosos en el procesador M6809 de 8 bits, precursor moral del célebre M68000, a cambio de montar exclusivamente chips Motorola, y firma con Microsoft la distribución del Extended BASIC (BASIC-69) diseñado para esa familia de procesadores. Con esos ingredientes nace en agosto de 1982 el Dragon 32, bautizado por sus 32 KB de memoria. El empujón definitivo llega al colocarlo en la cadena de tiendas Boots, presente en todo el Reino Unido.

El éxito breve: 40.000 unidades y una fábrica desbordada
La inversión pasa factura y Mettoy cierra 1982 vendiendo el 84,5 % de Dragon Data a la Oficina de Desarrollo de Gales (23 %) y a la privada Prutech (42 %). Aun así, las navidades de ese año se saldan con 40.000 Dragon 32 vendidos, y Dragon Data se convierte en la mayor empresa privada de Gales, doblando producción hasta los 10.000 equipos semanales. Siguen periféricos y mejoras: la unidad de disco con el OS-9 de Microware, un modelo de 64 KB, un interfaz RS-232C y una tarjeta de 80 columnas.

El OS-9 merece mención aparte: multitarea y multiusuario, muy cercano a UNIX, suponía un avance notable para un ordenador doméstico de la época y acabaría portado a arquitecturas como PowerPC, x86 y el propio Motorola 68000. En 1999 protagonizó una disputa de marca con el Mac OS 9 de Apple, resuelta en 2001 a favor de la compañía californiana.
En 1983 Dragon cruza el Atlántico de la mano de Tano Corporation, de Nueva Orleans, una alianza que abre una guerra de patentes entre Tano y Tandy. Al Dragon 32 le siguen el Dragon 64 y un proyecto conjunto para un Dragon 128. Pero el mercado americano juega en contra: los grandes juegos se programan para el Tandy CoCo, y Dragon Data, sin desarrolladores propios, se limita a portar títulos ajenos, un negocio poco lucrativo se mire por donde se mire.
Alpha, Beta y el concurso de acreedores
Con el Dragon 128 estancado, la compañía anuncia el Dragon Alpha y el Dragon Beta, prototipos con módem (popular para el acceso a las primeras BBS), generador de sonido y, en el caso del Beta, una tarjeta de red que le permitía trabajar como servidor de ficheros. Los prototipos llegan a estar listos para fabricación, pero los retrasos continuos de la unidad de disco y del OS-9, un Dragon 32 obsoleto todavía a la venta y un Dragon 64 percibido como simple ampliación de memoria hunden la viabilidad del proyecto: Dragon Data entra en concurso de acreedores en 1984.
Tano se desentiende y Tandy presenta una oferta de compra que después retira. Y entonces, contra todo pronóstico, aparece España.
Eurohard: el Dragón se muda a Cáceres
Eurohard, S.A., la empresa extremeña que distribuía los equipos Dragon en España, compra la compañía por 150 millones de pesetas (prácticamente un millón de euros) con un crédito del Banco Exterior de España. La producción se traslada a Casar de Cáceres y se abren delegaciones en Madrid y Barcelona. En el accionariado: la Sociedad para el Desarrollo Industrial de Extremadura (Sodiex), la Diputación de Cáceres e inversores particulares, entre ellos Eduardo Merigó, entonces portavoz de VISA España, que asume la presidencia.
El plan de Eurohard descarta los modelos Alpha y Beta y apuesta por un equipo nuevo, el Dragón 200, cuyo diseño se encarga a Ramón Benedito Graells (Premio Nacional de Diseño en 1992). Llega a las tiendas en las navidades de 1984.
El Proyecto Athenea y el espejismo educativo
En 1985 Eurohard gana un concurso de la Consejería de Cultura de la Junta de Extremadura para suministrar sistemas informáticos a centros docentes por 32.308.000 pesetas (unos 195.000 €). El problema: buena parte de aquellos equipos terminan en armarios y trasteros por la escasa formación informática del profesorado.
Con el apoyo del presidente extremeño Juan Carlos Rodríguez Ibarra, la compañía copia entonces el modelo británico y ofrece a TVE distribuir equipos bajo su marca y producir un programa al estilo del de la BBC. TVE se niega, pero TV3 acepta coproducir «Connecta el micro, pica l’start», que rescataba los primeros 30 minutos del programa original británico y añadía 15 minutos de producción propia con el Dragón 200 en el papel del BBC Micro. La serie, en cinco volúmenes, se publicó como coleccionable de la Obra Social La Caixa.
Envalentonada, Eurohard se presenta al Proyecto Athenea del Ministerio de Educación con la vista puesta en todos los colegios públicos de España. No solo no gana el concurso: el Dragón 200 ya se perfilaba como fracaso comercial, lastrado por el poco software que se producía en el país. La compañía empieza a trabajar en un Dragón MSX: el estándar japonés ocupaba un meritorio tercer puesto en España, por detrás de Spectrum y Amstrad.
Deudas, cheques sin fondos y quiebra
El tejido societario se resiente. Merigó dimite y vende su participación; las cuentas arrojan una deuda de 400 millones de pesetas (2,4 millones de euros) con varias entidades bancarias. Se cierra la sede de Madrid y quedan la fábrica extremeña como sede social y la delegación de Barcelona, con 34 trabajadores. La nueva dirección renegocia la deuda en créditos a cinco años avalados por la Junta de Extremadura y la Diputación de Cáceres, en una operación recibida con recelo por la prensa.
En 1986, en plena campaña de presentación del Dragón MSX, del que llegan a mostrarse un par de unidades a los medios, Eurohard cierra Barcelona y estalla un escándalo de 300 millones de pesetas (1,8 millones de euros) en cheques sin fondos. Una auditoría interna revela una deuda bancaria de 900 millones de pesetas (5,4 millones de euros), de los que solo se recuperan 100 del aval autonómico. El caso salpica a todos los implicados mientras los proveedores se reparten los pocos activos de la compañía, hoy convertidos en auténticas piezas de coleccionista.
El Juzgado de Instrucción número 2 de Cáceres declara la quiebra legal de Eurohard en febrero de 1988, cerrando la carrera española por construir un ordenador propio.
Fuentes
El orden cronológico de los hechos procede de la documentación recopilada por José Luis (Uroboros) en su web, de las declaraciones de Miguel Durán en RetroMadrid 2010 y del archivo de museo8bits, tres fuentes imprescindibles para reconstruir la etapa final de Eurohard.