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Action Max: la consola VHS

· Sergio Roldán

Consola Action Max de Worlds of Wonder con su pistola de luz

En 1983 aterrizó en los salones recreativos una máquina que no se parecía a ninguna otra: una placa modesta gobernada por un simple Z80, pero con un reproductor de Laserdisc en su interior. Era Dragon’s Lair, el gran precursor de las películas interactivas y de los Quick Time Events. Los jugadores veteranos lo recuerdan bien: aquello no era exactamente un videojuego, era una película de dibujos animados a la que se le daban órdenes.

Este tipo de juegos se hizo muy popular en los Estados Unidos durante los 80, y como era de esperar alguien intentó trasladar el éxito a los sistemas domésticos. Ahí empezaba el problema. En aquellos años no existía el DVD, el CD estaba en pañales y los reproductores de Laserdisc eran enormes y carísimos. Disfrutar de una película interactiva en el salón de casa parecía sencillamente imposible.

La solución de Worlds of Wonder: cintas de vídeo

Hasta que en 1987 la empresa Worlds of Wonder dio con una solución tan curiosa como absurda: utilizar cintas VHS. ¿Videojuegos en VHS? Sorprende no solo que a alguien se le ocurriera la idea, sino que el proyecto recibiera luz verde y llegara de verdad a las tiendas.

Así nació la Action Max, una consola con juegos de imagen real pero con la interactividad de una pared. La máquina ni siquiera tenía mando; solo disponía de una pistola de luz, lo que significa que el 100 % de su catálogo eran shooters. Variedad ante todo.

Cómo funcionaba (por llamarlo de alguna manera)

El sistema constaba de tres elementos. El primero, la pistola de luz o lightgun. El segundo, un sensor fotosensible que se pegaba a una esquina de la pantalla del televisor. El tercero, una pequeña pantalla LCD en la propia consola que llevaba la cuenta de los aciertos. Y ya está: no había nada más.

Bastaba con introducir la cinta en el reproductor de vídeo doméstico y disparar a los blancos que iban apareciendo. Acertar a un enemigo sumaba un punto; disparar a un aliado lo restaba. No hace falta ser un lumbreras para ver el fallo de base: como los juegos eran cintas VHS, el enemigo nunca caía derribado por muy buena puntería que se tuviera, la película seguía su curso impasible. Y si se fallaba un disparo, nada impedía rebobinar la cinta e intentarlo otra vez.

El resultado fue un fracaso absoluto. La Action Max duró muy poco en el mercado y su catálogo se quedó en cinco juegos. Hoy es una de las consolas más raras de la historia, una máquina prácticamente desconocida que sirve de ejemplo perfecto de lo que no se debe hacer.

Nemo, la otra consola VHS que nunca llegó

Lo más curioso es que la Action Max no iba a ser la única consola de juegos en VHS. Hasbro estaba desarrollando por entonces una máquina parecida, conocida como Nemo o Control-Vision. La compañía llegó a ponerse en contacto con Axlon, la empresa fundada por Nolan Bushnell, para desarrollar la tecnología InstaSwitch, una circuitería que permitía cambiar de cinta VHS sin interrumpir la partida. En Hasbro fueron más listos que en Worlds of Wonder y cancelaron el proyecto antes de comercializar nada.

La historia deja un último detalle jugoso: varios de los juegos concebidos para aquella Nemo acabaron apareciendo años después en Mega CD, como Sewer Shark o Night Trap. De hecho circula el rumor de que la versión de Mega CD de Night Trap incluye un vídeo oculto rodado en 1986, con lo que parecen ser imágenes de la versión para Nemo. Quizá el mejor legado de las consolas VHS esté escondido precisamente ahí, en una cinta dentro de un CD.

Preguntas frecuentes

¿Qué era la Action Max?

Una consola lanzada en 1987 por Worlds of Wonder que usaba cintas VHS como juegos. No tenía mando, solo una pistola de luz, así que el 100 % de su catálogo eran shooters.

¿Cómo funcionaba la Action Max?

El sistema constaba de la pistola de luz, un sensor fotosensible pegado a una esquina del televisor y una pequeña pantalla LCD en la consola que contaba los aciertos. Se introducía la cinta en el reproductor de vídeo doméstico y se disparaba a los blancos: acertar a un enemigo sumaba un punto y disparar a un aliado lo restaba.

¿Cuántos juegos tuvo la Action Max?

Solo cinco, todos shooters. La consola fue un fracaso absoluto, duró muy poco en el mercado y hoy es una de las más raras de la historia.

¿Hubo otras consolas de juegos en VHS?

Hasbro desarrollaba por entonces una máquina parecida conocida como Nemo o Control-Vision, con la tecnología InstaSwitch de Axlon para cambiar de cinta sin interrumpir la partida. Se canceló antes de comercializarse, y varios de sus juegos acabaron años después en Mega CD, como Sewer Shark o Night Trap.