La época dorada de las BBS en España
· Sergio Roldán
Llamabas por módem y, en lugar de la portadora, contestaba una señora con un «¿digaaa?». No era un fallo: algunas BBS españolas compartían la línea principal de la casa de su operador. De uno de aquellos sysops se contaba incluso que había que telefonearle primero para que su mujer encendiera el ordenador, colgar, esperar cinco minutos y volver a llamar ya con el módem. Así funcionaba la vida digital española antes de Internet.
Qué era exactamente una BBS
En 1969 se transmitió el primer mensaje a través de ARPANET, la red americana de militares y universitarios que acabaría cambiando de nombre por el de Internet. Pero hasta su popularización en los noventa con las páginas web, los aficionados a la informática dependían de otro invento para no vivir aislados frente al monitor: el Bulletin Board System.
Una BBS era un servidor de terminal accesible por una línea de datos, habitualmente la del teléfono. Cualquiera con un módem compatible y un cliente de terminal podía llamar con su ordenador y entrar. Salvo alguna excepción, todo funcionaba en modo texto, con menús dibujados en ASCII.

La primera BBS se creó en 1978 y usaba una conexión de hasta 300 baudios, unos 0,3 kbps; como referencia, el primer ADSL que llegó a España iba a 256 Kbps. Aquellos primeros sistemas no estaban conectados entre sí: servían para almacenar documentación y programas, y para intercambiar mensajes entre usuarios de una misma BBS mediante un sistema rudimentario.
FidoNet, el abuelo de los foros
En los ochenta las BBS ya eran populares en América, y lo fueron aún más cuando en 1984 nació FidoNet, un protocolo para tejer una red de correo entre BBS. Su sistema automatizado hacía que los servidores se llamaran por teléfono en momentos puntuales para intercambiar los mensajes de sus usuarios y distribuirlos por todo el mundo. Como la conexión entre nodos no era permanente, un mensaje podía tardar dos o tres días, a veces más, en llegar al otro extremo del planeta: el entramado de nodos y hubs estaba pensado para economizar costes, y cuanto más cerca geográficamente estaba el destinatario, antes recibía el texto.

Buena parte de los comportamientos que hoy se dan por sentados en Internet vienen de allí. Que escribir en mayúsculas equivale a gritar procede de la normativa de uso de FidoNet, y los emoticonos para expresar el estado de ánimo ya circulaban por las BBS. Después el sistema se adaptó para distribuir también archivos ordenados por áreas temáticas: los usuarios subían sus programas y el software gestor los repartía automáticamente por el mundo. De esa época viene el fichero file_id.diz que acompañaba a cada archivo subido y que la BBS leía para describir el programa en sus listados.
La escena española: de Quartz a Conecta2
En España las BBS vivieron su apogeo entre finales de los ochenta y finales de los noventa, empujadas por los «veloces» módems de 14.400 baudios y, en los últimos tiempos, por los módems de 56k, que podían llegar a doblar esa cifra con trucos de software y hardware.

Lo normal era que una BBS española fuera un proyecto particular: un ordenador dedicado en casa del operador, conectado al mundo por una segunda línea de teléfono. Cada línea solo admitía una conexión simultánea y pocas BBS tenían más de una, así que tocaba esperar a que colgara quien hubiera conseguido conectar antes. Entre las más conocidas del país figuraban Quartz, Paradise, Diablo, RafaSTD, Luz del Foro, Onda, Zafiro, Bokeron, Zruspa, LuzNET 2, Trekminal, Kame House o la catalana Conecta2 BBS. También hubo empresas con BBS propia, como la cadena de tiendas de informática Vobis o el fabricante 3COM, que la usaba para distribuir drivers.
Sobre NeXuS MSX BBS, especializada en MSX, corrió durante años la leyenda urbana de que no funcionaba sobre un PC, como la gran mayoría, ni sobre un Amiga, como la minoría, sino sobre un MSX. No era cierto: todo apunta a un error o una mala interpretación en la revista MSX Club.
El día a día de un usuario tenía su liturgia: conectar, leer los mensajes, subir los propios, echar el turno diario a algún juego «online» como Trade Wars, descargar la última shareware del juego del momento (Wolfenstein 3D, Doom, Duke Nukem 3D) o alguna foto subida de tono en formato PCX a 256 colores y una altísima resolución de 320×200, colgar y esperar al día siguiente para ver qué había contestado la gente. En esos grupos de mensajería se forjó buena parte de la escena que hoy se llama retro: por allí se divulgaron los primeros emuladores y se organizaron los primeros encuentros entre usuarios, como la RU de MSX de Barcelona o RetroMadrid, además de asociaciones de cultura japonesa como ADAM. Quien sienta curiosidad por esa escena tiene más material en 1985 Alternativo.

El declive y la superviviente
A mediados de los años 2000, con la popularización del ADSL, las BBS por línea telefónica entraron en declive total. Conviene recordar el contexto: la tarifa plana de voz era algo que la leyenda situaba en América, y en España las llamadas se pagaban todas, también las locales. El ADSL, en cambio, sí ofrecía tarifa plana de datos. La partida estaba perdida, y a las BBS se las acabaron comiendo primero los newsgroups y luego los foros.
Cuando cerró Conecta2 BBS, el último nodo central de Cataluña por línea telefónica, uno de sus usuarios más activos tomó el relevo y montó Eye of the Beholder BBS, un sistema que ya no usa el teléfono sino un cliente de telnet a través de Internet. Sigue activa en http://www.beholderbbs.org, donde una BBS de verdad todavía responde al otro lado de la línea.