BSOs legen… esperaunmomento …darias #3: Spectrum 128K
· Nuria Ferrer
Tras repasar los juegos de MS-DOS y el Spectrum 48K, la serie de bandas sonoras legendarias llega en su tercera entrega al Spectrum 128K, la máquina que por fin dio a los músicos un chip de sonido AY de tres canales con el que trabajar. Aviso previo del autor de la serie: esto no es un top, los juegos no van ordenados de mejor a peor, y no son necesariamente las mejores partituras del sistema, sino las que por una razón u otra le dejaron huella.
Thanatos
Grandioso juego que Durell publicó en 1986, protagonizado por un enorme dragón escupefuego. En lo gráfico está cuidado hasta el último detalle, con un protagonista de gran tamaño, y ponerse en la piel escamada del dragón resulta divertidísimo. Su partitura es una de las más bonitas del catálogo, la clase de melodía que funciona incluso trasladada al piano; la versión de CPC usa exactamente la misma composición.
Ghouls’n Ghosts
Genial conversión de US Gold de la recreativa de Capcom, que llegó al Spectrum en 1989 con su endiablada dificultad intacta: movimientos suaves que respondían perfectamente, gráficos bien definidos y toda la diversión de la máquina original. Y quien tuviera un 128K se encontraba además con la música de Tim Follin, uno de los compositores que más lejos llevó el chip AY. Preciosa, sin más calificativos.
Rainbow Islands
Otra conversión, y de las grandes: Rainbow Islands: The Story of Bubble Bobble 2 era de lo mejor que podía caer en las manos de cualquier usuario del sistema. Preciosa y colorista, de movimientos suaves y diseño artístico desenfadado, acompañaba la partida con una banda sonora muy bien escogida: una genial adaptación del clásico Over the Rainbow.
LED Storm
Conversión de otra recreativa de Capcom, un juego de carreras futuristas muy rápido y con un acabado gráfico bastante bueno que, sin embargo, nunca terminó de enganchar al autor de la serie. Está aquí por su sintonía de carga: nada más arrancar el juego suena un tema que se queda grabado en la cabeza por sus efectos y su composición.
Out Run
El Out Run de Spectrum no figura entre las grandes conversiones, aunque lo tenía difícil: el potente hardware de la recreativa de SEGA dejaba corto al ordenador. Que se podían hacer buenos juegos de velocidad en la máquina lo demostraron títulos como Chase H.Q. o WEC Le Mans. Lo que sí viajó bien fue la increíble banda sonora del arcade, con Magical Sound Shower a la cabeza, una favorita confesada más de una vez en el programa.
Thundercats
Adaptación de la serie de animación de 1985, realizada por Elite en 1987: un arcade desenfrenado cuyo único punto negativo es cierta monotonía. En Spectrum lucía gráficos bien realizados y un movimiento suave y rápido, y su música de título era de las que se graban a fuego, heredera de la sintonía de una serie que amenizó muchas mañanas y tardes de la época junto a Cops y otras tantas.
Saboteur II: Avenging Angel
El Saboteur original administró su dificultad de forma tan brillante que merecería entrar en cualquier top. Su segunda parte llegó en 1987, dos años después, protagonizada esta vez por una ninja; una tercera entrega se quedó en el limbo de los juegos sin publicar. Durell volvió a hacerlo bien, aunque ya sin el factor sorpresa, y la puntuación de Microhobby dejó constancia de ello. Ver llegar a la protagonista en su ala delta impactaba más que la lancha motora del ninja original, y nada más cargar el juego arrancaba una gran banda sonora.
Gauntlet III
US Gold creó este Gauntlet III en 1991, cuando al Spectrum le quedaba un suspiro de vida comercial, y esta vez sin recreativa de referencia. Cambió la perspectiva cenital por la isométrica y abandonó el frenesí de la primera y la genial segunda parte: los personajes seleccionables subían a siete, pero el número de enemigos en pantalla descendía radicalmente, justo lo que hacía grandes a los Gauntlet anteriores. Exclusivo de 128K y gráficamente muy bonito, no caló en su momento y hoy apenas se le recuerda. Su magnífica banda sonora justifica de sobra el hueco en esta lista.
Fairlight
En el lejano 1985, The Edge regaló al Spectrum este pequeño cuento de vista isométrica que aprovechaba a fondo la versión de 128K. Es de los juegos más detallados del sistema, con un uso arquitectónico excelente: las distintas estancias y su decoración están recreadas con un gusto que otros isométricos, Nosferatu por ejemplo, no alcanzaban. Como curiosidad, que no defecto, la velocidad del juego cambia radicalmente según la carga gráfica de la habitación. Su banda sonora acompaña toda la aventura, y merece escucharse con atención.
Xenon
Melbourne House creó Xenon en 1988, distribuido en España por Dro Soft. Técnicamente muy pulido y divertido como pocos, Microhobby solo pudo criticarle la falta de originalidad, seguramente por su argumento mil veces visto: un matamarcianos de toda la vida. Su puesta en escena no era tan típica, con una nave terrestre capaz de transformarse en cualquier momento en una aérea, cambiando radicalmente la manera de jugar; algo emparentado, aunque distinto, con lo que proponían S.W.I.V. o Silkworm según el vehículo elegido. La composición de su banda sonora encaja con el juego a la perfección.
Diez títulos y muchísimos quedan fuera; reducir el 128K a diez bandas sonoras es una tarea casi imposible. ¿Qué diez elegiría cada lector?