Presentación del Proyecto Antarex
· Nuria Ferrer
La primera edición de RetroBarcelona, en noviembre de 2013, sirvió de escenario para presentar en público el proyecto Antarex, el juego para Mega Drive que desarrollaba el equipo del podcast Fase Bonus bajo el sello 1985 Alternativo.
La presentación, improvisada, corrió a cargo de Ignacio, Manu, Dani Nevado y Jordi Montornes, y quedó recogida en vídeo, que el propio equipo compartió después para quien no estuvo en la feria. Nada de escenografía preparada ni guion cerrado: cuatro miembros del equipo contando ante el público barcelonés en qué andaban metidos, con la naturalidad de quien lleva años hablándole a un micrófono cada semana.
El proyecto más ambicioso de la casa
Dentro del sello, Antarex se describía como uno de los proyectos más ambiciosos emprendidos hasta la fecha, y el salto se entiende repasando el catálogo previo. 1985 Alternativo había arrancado con Watman, el remake del Batman de Jon Ritman para Game Boy Advance firmado por Kakarot; siguió con Oh Mummy Genesis, la relectura del clásico de Amstrad que Pocket Lucho llevó a Mega Drive y cuya demanda internacional desbordó al equipo; editó en cassette el Alter Ego de RetroSouls coincidiendo con el 50º aniversario del formato, y apenas unas semanas antes de RetroBarcelona había publicado las dos versiones físicas de Uwol: Quest for Money, la de Spectrum y la adaptación de Shiru para la consola de SEGA, con el cartucho agotado en cuestión de días. Remakes, adaptaciones y ediciones de terceros, todas bien recibidas. Antarex era otra cosa: un juego propio para Mega Drive, la consola más querida de la casa, gestado por el mismo grupo de compañeros que sostenía el podcast y sus foros.
Esa procedencia no era anecdótica. El sello había nacido en 2011 precisamente en la comunidad de Fase Bonus, en especial en sus foros, con la idea de aportar un granito de arena a la escena y fantasear con una realidad alternativa en la que las plataformas comercialmente muertas siguieran recibiendo juegos. La primera prueba se hizo invirtiendo los ahorros personales de los compañeros, y con estilo: los cartuchos de Watman se acompañaron de un clon vegano del Bollycao, preparado en una panadería para revivir aquellas meriendas frente al microordenador. Que dos años después el mismo grupo presentara un desarrollo propio ante el público de una feria da la medida del camino recorrido. Antarex llevaba la fantasía fundacional un paso más allá.
Una feria que apuntaba maneras
El marco no pudo ser más oportuno. Pese a estrenarse aquel año, RetroBarcelona ya apuntaba maneras de convertirse en una cita de referencia para la escena retro española, y el equipo salió del evento con impresiones tan agradables que prometió dedicarle una crónica propia en cuanto asentara las sensaciones. El anuncio del juego y el descubrimiento de la feria quedaron así unidos en el mismo fin de semana. Elegir una feria recién nacida para anunciar el proyecto más ambicioso del sello tenía su lógica: dos apuestas nuevas, presentadas juntas, ante el público al que ambas se dirigían.
Desarrollo abierto desde el primer día
El equipo dejó claro que el desarrollo estaba abierto a todo tipo de sugerencias e impresiones, con la idea de recoger propuestas del público y seguir mejorando el juego. No era una fórmula de cortesía: la casa venía funcionando así desde sus inicios, con colaboradores que se sumaban por correo y decisiones que se cocían en el foro, y el nuevo juego iba a desarrollarse con el mismo método. Quien tuviera algo que decir sobre lo visto en Barcelona, tenía las puertas abiertas.
La acogida entre los asistentes, según reconocieron los propios autores, superó lo que esperaban, y el agradecimiento quedó por escrito en el anuncio oficial. Como primer documento público del proyecto quedó el vídeo de aquella presentación improvisada en Barcelona.