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Last Bronx: el gran olvidado del catálogo de Sega Saturn

· Sergio Roldán

Combate con armas en Last Bronx para Sega Saturn

Las conversiones que Sega hizo de su placa recreativa Model 2 a Sega Saturn siguen siendo uno de los capítulos más meritorios del catálogo de la consola, y conviene recordar por qué. Model 2 era la referencia en gráficos tridimensionales de su momento. Saturn, con muchas virtudes, no destacaba precisamente en el manejo de polígonos y texturas, y su arquitectura causó más de un dolor de cabeza a quien tuvo que programarla.

Aun así, entre el talento interno de la compañía y la presión competitiva que ejercía la recién llegada PlayStation, salieron conversiones excelentes. No eran copias exactas del original, cosa imposible en cualquier sistema doméstico de la época, pero mantenían intacta la jugabilidad. Virtua Fighter 2, Virtua Cop 2 y Sega Rally están en esa lista, igual que Dead or Alive, desarrollado por Tecmo y nunca publicado fuera de Japón, decisión difícil de explicar en pleno auge del combate poligonal.

Y está Last Bronx, que es bastante más desconocido que todos los anteriores.

Mala fecha

El juego apareció a finales de 1997, cuando Saturn ya daba sus últimos coletazos y el número de usuarios que seguía atento a sus lanzamientos se había reducido mucho. Un título de lucha que llega en ese punto del ciclo de vida de una máquina tiene la partida perdida de antemano en términos comerciales, con independencia de lo que ofrezca.

Lo firmaba AM3, el equipo de Virtual On, Virtua Tennis y Crazy Taxi, que en el año 2000 cambiaría su nombre por Hitmaker.

Tokio en crisis y ocho bandas

La ambientación sitúa la acción en el Tokio de principios de los noventa, en plena crisis económica, con una ciudad desbordada y bandas callejeras surgiendo de los suburbios. Es un marco poco habitual en el género y le da al conjunto una identidad visual muy concreta, alejada del torneo internacional que sostenía a casi toda la competencia.

Los ocho luchadores principales pelean con armas y cada uno pertenece a una banda distinta: Yusaku, Joe, Lisa, Tommy, Yoko, Nagi, Kurasawa y Zaimoku, una mole que reparte con un mazo gigante de madera. Existe además un noveno personaje, Redeye, oculto tras un truco.

El modo que justifica la versión doméstica

Los modos de juego son los previsibles del género: arcade, versus, time attack, survival y practice. El que interesa es el modo Saturn, exclusivo de esta versión.

En él cambia el orden de los combates y el enfrentamiento final deja de ser contra Redeye para pasar a ser contra el rival con el que cada luchador tiene su propio feudo. Cada personaje recibe además un final exclusivo, animado en estilo anime por el estudio japonés Telecom Animation Film, el mismo tratamiento que la secuencia de introducción.

Es exactamente el tipo de añadido que una conversión doméstica debería tener y que muchas de la época no tuvieron: contenido que solo tiene sentido en el sofá y que no compite con la experiencia de la placa original.

Cómo aguanta técnicamente

El resultado gráfico sorprende al ponerlo al lado de la recreativa. El juego emplea el modo de alta resolución de la consola, 704 por 576, y se mueve a 60 imágenes por segundo. La concesión está en los escenarios: los fondos tridimensionales del original pasan a ser bidimensionales, práctica habitual en las conversiones de Model 2 a Saturn.

Aquí es donde el trabajo de AM3 destaca, porque el apaño resulta difícil de detectar en varios decorados. Se nota más en los escenarios cerrados, y el ejemplo canónico es el del metro: al mover la cámara se aprecia que las columnas no llegan a unirse con el techo. También se conservó el rastro que dejan las armas al desplazarse, un efecto que contribuye bastante a la lectura del combate. Cayeron, en cambio, el movimiento del pelo y las sombras proyectadas de los luchadores.

En sonido, los efectos de impacto son contundentes y las voces se mantienen en japonés, coherente con la ambientación. La música no se encasilla en ningún género concreto y, sin ser brillante, cumple.

Su sitio en la generación

Last Bronx merece figurar en el grupo alto del combate poligonal de su generación, junto a Virtua Fighter 2, Fighting Vipers, Tekken 3 o Soul Blade. Que no esté en ese grupo en la memoria colectiva tiene menos que ver con sus decisiones de diseño que con su calendario de publicación: llegó a una consola que el mercado ya había dado por terminada.

Preguntas frecuentes

¿Quién desarrolló Last Bronx?

El equipo AM3 de Sega, responsable también de Virtual On, Virtua Tennis y Crazy Taxi. En el año 2000 el estudio pasó a llamarse Hitmaker.

¿Cuántos luchadores tiene Last Bronx?

Ocho personajes principales, cada uno con un arma distinta y perteneciente a una banda callejera diferente: Yusaku, Joe, Lisa, Tommy, Yoko, Nagi, Kurasawa y Zaimoku, que pelea con un mazo de madera. Hay además un personaje oculto, Redeye, accesible mediante un truco.

¿Qué es el modo Saturn?

Un modo exclusivo de la versión doméstica en el que cambia el orden de los combates y el enfrentamiento final no es contra Redeye, sino contra el rival con el que cada luchador tiene su propia cuenta pendiente. Cada personaje recibe un final propio, animado en estilo anime por el estudio japonés Telecom Animation Film.

¿Cómo se comparaba la conversión con la recreativa?

Muy de cerca. Usa el modo de alta resolución de la consola, 704 por 576 puntos, y se mueve a 60 imágenes por segundo, aunque sustituye los escenarios tridimensionales por fondos en dos dimensiones. Se conservó el rastro de las armas; se perdieron el movimiento del pelo y las sombras de los luchadores.