Egyptscape: el guion de 1984 que reclamó ser Stargate
· Nuria Ferrer
Stargate se estrenó en 1994 y acabó generando una de las franquicias de ciencia ficción televisiva más extensas de su época: tres series, dos películas distribuidas directamente en formato doméstico, un buen número de novelas y varios videojuegos de recorrido discreto. Llegó a anunciarse además un reinicio que recuperaría la trilogía tal como se había concebido originalmente, saltándose las series.
Lo que casi no figura en ese historial es que diez años antes del estreno existía un guion con una premisa muy parecida, y que su autor llevó el asunto a los tribunales.
Un guion rechazado en 1984
En 1984, un profesor estadounidense de origen egipcio llamado Omar Zudhi envió un guion a la Fox. La productora lo rechazó ese mismo año, decisión rutinaria y sin más consecuencias en el circuito habitual de la industria. Según la reclamación posterior, ese material acabó llegando a manos de Dean Devlin.
Cuando la película se estrenó, Zudhi entendió que su guion había sido utilizado y presentó una demanda.
140 millones reclamados, 50.000 cobrados
La cantidad reclamada era de 140 millones de dólares. Zudhi ganó el juicio, y ahí está el detalle que convierte el caso en algo más interesante que un litigio de autoría: la indemnización finalmente pagada fue de 50.000 dólares.
La desproporción admite una lectura bastante clara. Un tribunal que reconoce la reclamación pero fija una cifra tan baja no está valorando la película, está valorando el guion: lo que su autor habría cobrado por venderlo en 1984 si la Fox lo hubiera aceptado. Un guionista sin trayectoria previa no firma un contrato de ocho cifras, y la sentencia parece ajustarse a ese razonamiento.
El asunto no tuvo mucha más difusión, lo que sugiere algún tipo de acuerdo para no darle recorrido público. Es una de las razones por las que hoy resulta difícil encontrar documentación detallada del proceso.
La autoría reconocida de la película
Conviene poner al lado el otro dato, el que sí figura en los títulos de crédito. El guion de Stargate está firmado por Roland Emmerich, que además dirigió la película, y por Dean Devlin, su socio habitual en aquella etapa. Los dos venían de trabajar juntos y encadenarían después una racha de taquilla considerable con Independence Day y Godzilla.
Esa coincidencia de nombres es la que da al caso su parte incómoda. Zudhi no reclamaba contra un guionista anónimo dentro de un estudio, sino contra el tándem que estaba a punto de convertirse en uno de los más rentables de la industria, y lo hacía sobre un material que la propia productora había tenido en sus manos y descartado por escrito una década antes. Tener el rechazo documentado es exactamente lo que permite plantear una demanda de este tipo; que el tribunal reconozca el vínculo y aun así tase el daño en 50.000 dólares indica hasta qué punto la propiedad de una idea vale poco cuando no hay contrato detrás.
De guion a novela
Con el juicio ganado, Zudhi decidió recuperar su guion original, adaptarlo y publicarlo como novela. El libro apareció finalmente en 2013 con el título Egyptscape. No consta una edición en castellano, y la propia obra circula con muy poca presencia editorial.
Merece la pena poner esa fecha en contexto: casi treinta años entre el envío del guion y su publicación en otro formato, con una sentencia favorable por el camino que no sirvió para colocarlo en la industria.
Por qué el caso se cuenta poco
Los pleitos de autoría en el cine de género rara vez tienen final limpio, y este no es una excepción. No hay una resolución que declare a nadie autor único de la idea, no hay documentación abundante y la cifra final es lo bastante modesta para no generar titulares.
Queda, en cambio, un dato comprobable y una novela publicada. Para quien quiera saber qué había en aquel guion de 1984, el material existe y es accesible, aunque haya tardado veintinueve años y un juicio en llegar a una estantería.