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Los Critters han vuelto en 2019: película y serie a la vez

· Nuria Ferrer

Parece mentira que hayan pasado treinta y tres años desde el estreno de la Critters original. Aquellos bichejos que venían a competir con los gremlins en las estanterías del videoclub daban bastante mal rollo, y se ganaron a toda una generación de espectadores.

La saga completa, con sus altibajos

Buena parte de aquel público aguantó la saga entera, que tiene una curva bastante reconocible. La original de 1986 funcionaba por lo que era: producción modesta, criaturas convincentes y un tono que alternaba el susto con el chiste sin quedarse a medias en ninguno de los dos.

La segunda parte, de 1988, es más que decente y para muchos la mejor de todas. La tercera, de 1991, bajó el listón de forma evidente, aunque conserva una nota a pie de página que la ha hecho célebre: fue el debut en largometraje de Leonardo DiCaprio. La cuarta llevó a las criaturas al espacio y es, sin discusión, la más difícil de defender.

Esa progresión no es exclusiva de Critters. Es el recorrido estándar de las sagas de terror de bajo presupuesto de los ochenta, que se estiraban mientras el alquiler en videoclub siguiera dando números, y que perdían por el camino a los responsables originales.

El doble regreso

2019 fue el año escogido para la vuelta, y llegó por partida doble. Por un lado, la quinta película, Critters Attack!, que recupera la fórmula clásica sin pretender reinventarla. Por otro, una miniserie que planteaba su propia versión de la continuación y que se anunció con la intención de tener segunda temporada.

Que las dos producciones aterrizaran el mismo año dice bastante de cómo funciona la nostalgia ochentera en la cartelera reciente. Una marca reconocible con cinco entregas a sus espaldas tiene para una plataforma un valor que poco tiene que ver con la calidad de las películas: es un nombre que el espectador identifica sin necesidad de campaña.

Por qué estas criaturas envejecen mejor de lo esperado

Hay un motivo técnico detrás del cariño que sigue despertando la saga. Los Critters se resolvieron con marionetas y efectos prácticos, y ese tipo de trabajo envejece de forma muy distinta a los efectos digitales de la misma época. Una criatura física ocupa espacio real en el plano, interactúa con la luz y proyecta sombra, y el ojo la acepta décadas después.

También ayuda la escala. Nunca pretendieron ser otra cosa que lo que eran, y esa honestidad de propósito es justamente lo que hace que sigan funcionando en una tarde de sofá.

La pregunta inevitable para quienes crecieron temiendo a las bolas de pelo es cuál de los dos proyectos de 2019 salió mejor parado, si la serie o la película. El consenso, como suele ocurrir en estos regresos, quedó lejos de la unanimidad.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas películas de Critters hay?

Cinco. La original de 1986, una segunda parte de 1988 bastante digna, una tercera de 1991 floja, una cuarta que llevó la saga al espacio y, ya en 2019, Critters Attack!

¿Qué se estrenó en 2019?

Dos producciones distintas y casi simultáneas: la película Critters Attack!, quinta entrega de la saga, y una miniserie que planteaba su propia continuación con la intención declarada de tener una segunda temporada.

¿Qué relación tienen los Critters con los Gremlins?

Comercial, sobre todo. Llegaron poco después del éxito de Gremlins y ocupaban el mismo hueco en las estanterías del videoclub: criaturas pequeñas, dientes, humor negro y una escala de producción modesta.

¿Es cierto que Leonardo DiCaprio debutó en la saga?

Sí. Su primera aparición en un largometraje fue en la tercera entrega, de 1991, bastante antes de que su nombre significara algo en la cartelera.