El virus de la galleta

Unas semanas atrás hablábamos del virus Barrotes, todo un clásico en aquella época en la que los virus informáticos no se propagaban en pendrives, ni en páginas web sospechosas, ni en cybers o locutorios, sino en los disquetes de los colegas.

Hoy vamos a recordar otro no menos simpático: el virus de las galletas (o virus galleta, según vuestro barrio y vuestras amistades).

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En primer lugar, decir que todavía hay discusiones acerca de si debería ser considerado como un virus o no. A día de hoy seguramente no encaje en esta descripción. El caso es que según parece, el virus de las galletas tiene un origen que se remonta a principios de los años 70, siendo obra de unos estudiantes del MIT que lo programaron para gastar bromas a sus compañeros.

Originalmente su modus operandi era bien sencillo, y a buen seguro dejaría con dos palmos de narices,s a más de un usuario de aquellos tiempos. De repente y de manera totalmente aleatoria, se activaba el programa, que bloqueaba cualquier trabajo que se estuviese realizando y mostraba una representación del Monstruo de las Galletas. Acto seguido aparecían mensajes como: “Galleta, galleta… Dame una galleta”.

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Cuando pedía sus galletas, el usuario tenía dos opciones: o bien acceder y “darle una galleta” o bien esperar un buen rato. Pasados unos minutos, si el Monstruo de las Galletas no recibía su merienda, soltaba mensajes como “De todos modos no me apetecían galletas” y devolvía el control del ordenador. La solución más sencilla consistía en darle lo que quería. Para ello era necesario escribir la palabra “galleta” o una frase con esta palabra, como “toma galletas” o “te doy una galleta”.

De esta manera se calmaba y liberaba el equipo, pero solo hasta que volvía a activarse para reclamar más galletas, claro. A buen seguro que las cara de más de un usuario que estaría intentando iniciarse en el mundo de la informática debió ser todo un drama al toparse con esta broma por primera vez.

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¡Cuánto daño ha hecho Barrio Sésamo!

Este virus, o como prefiráis llamarlo, ha tenido innumerables variantes y versiones, adaptándose al idioma, a diferentes sistemas y cambiando algunos detalles, pero conservando siempre el mismo patrón y manteniendo la misma broma.

La última vez que vi algo parecido fue ya en tiempos de Windows 95. La aplicación se identificaba como Triki, el Monstruo de las Galletas, y exigía su merienda. Se activaba cada cuarto de hora aproximadamente y por más que cerraras la ventana se abría otra. Al final, si cerrabas muchas, te llamaba rácano.

Y vosotros, ¿os llegasteis a topar en algún momento con alguno de los “virus” de las galletas?

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3 respuestas a El virus de la galleta

  1. Tampoco me llegó a infectar!! Fiu!

    Bastante curioso este virus.

  2. Pues yo tampoco me lo encontré, pero parece un claro precursor de los Tamagotchi xD

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