Stargate (Mega Drive y Super Nintendo)

Stargate es un videojuego de acción, basado en la película del mismo nombre de Roland Emmerich y Dean Devlin (Godzilla, Soldado Universal, Independence Day…). El título empezó a distribuirse pocos meses después del estreno de la misma en el 94.

Salvando notables diferencias, este título de Mega Drive y Super Nintendo (otro día hablaremos de la versión para Game Boy y Game Gear), trataba de seguir la línea argumental. Bueno, más o menos…

Los que hayáis visto la película, sabréis de qué va el tema. En el año 1928, una excavación descubrió en Egipto un enorme anillo de un metal desconocido. Después de años y años de investigaciones, se descubre que se trata de una puerta a otro mundo, por lo que termina siendo bautizado como “stargate”. Una vez activado el portal, éste enlaza con otra puerta en el lejano planeta Abydos. Las Fuerzas Armadas de los E.E.U.U. envían a un equipo de militares al planeta, y así comienza el juego.

Tomaremos directamente el control del coronel Jack O’Neil (con una “L”, fiel a la película), encargado de la misión. Si hemos visto la película, imagino que como la mayoría de personas que en su momento compraron el juego al disfrutar de la misma, empezaremos a notar ciertas libertades que se han ido tomando en el desarrollo, respecto al guión original.

 

Sin ir más lejos, uno de los primeros enemigos al que nos veremos obligados a enfrentarnos en esta aventura, aparte de unos molestos y condenados moscardones alienígenas, serán los peculiares reptiles que cocinan en el pueblo de Nagada (esos que según el doctor Daniel Jackson saben a pollo).

A medida que avancemos en el juego, iremos descubriendo otros cambios más impactantes e incoherentes con respecto al peli.

Se puede decir que el apartado gráfico cumple con su cometido, ni más, ni menos, en realidad. No se nota mucho esmero, si bien algunas imágenes han sido digitalizadas directamente de la película, algo que en estos tiempos era de agradecer.

En cuanto al sonido, quizás la cosa no quedó tan fina. La música no incluye ni una sola melodía de la banda sonora original de la película. En realidad las musiquillas, especialmente las de entrada, no están tan mal. Pero hubiese sido de agradecer basarse en las originales. Por otro lado y desgraciadamente, el sonido cojea en cuanto a los efectos. No se puede decir que suenen del todo bien, y algunos de ellos resultan bastante irritantes (en especial y más concretamente el de la ametralladora).

Y hablando del arma principal de nuestro personaje, parece que resultó uno de los principales alicientes en los que se basaron los programadores para determinar la dificultad del juego. Aunque dispongamos de munición ilimitada, nuestra metralleta se sobrecalentará si la utilizamos en exceso (vamos, a los pocos segundos), teniendo que esperar para poder seguir disparando.

Otro de los aspectos que otorgan al juego cierta dificultad lo encontraremos en los combates finales.

Si avanzamos unos pocos niveles, probablemente no tardaremos en llegar a la conclusión de que el juego en general resulta bastante repetitivo. Por otro lado, tampoco podemos esperar alguna recompensa al terminarlo que le confiera cierta rejugabilidad.

Eso sí, a medida que superemos diferentes pantallas nos irá facilitando passwords que nos vendrán bien para continuar desde un nivel en concreto.

Pero no todo será ir avanzando y matando a todo bicho que se mueva por la pantalla a base de disparo limpio y granadas. También tendremos la misión de ir reuniendo fragmentos de un explosivo desvalijado y dispersado por el terreno, y que  necesitaremos para poder eliminar a Ra y liberar al planeta de la esclavitud (no se podía esperar menos de nuestros amigos los americanos).

Como mencionaba antes, existen grandes diferencias en cuanto al argumento, que no se ha tenido mucho en cuenta. La lucha final no será una excepción. De todos modos, llegados a este punto los seguidores de la película estarán demasiado impactados como para darle más importancia. Y es normal, al ver por ejemplo como los guardias Horus (o jaffas, según Stargate SG-1) tienen en este juego la curiosa habilidad de teletransportarse a su antojo por la pantalla mientras les combatimos.

En resumen, estamos ante el típico juego cuyas previsiones de ventas se encuentran depositadas en la franquicia en sí, y no en la calidad del título ni en un trabajo cuidadoso. Yo caí en su momento con la versión de Mega Drive.

Stargate no es un juego especialmente malo, pero aunque cumple en la mayoría de aspectos, cuenta con la desventaja de que ni siquiera los seguidores de Stargate serán capaces de verlo con mejores ojos. De hecho, lo más probable es que sean los primeros en sentirse defraudados al probarlo.

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2 respuestas a Stargate (Mega Drive y Super Nintendo)

  1. No, no y no. Emmerich no ha hecho Godzilla, ha hecho GINO. ESO no es godzilla, caray. Es un monstruo gigante, si, pero NO es el Rey de los Monstruos. Que ni, hombre, que no.

    Dicho esto, pido dosculpas, pero es de las pocas cosas que me hacen saltar el lado fandamentalista.

    Sobre el juego… parece un plataformero normal y decente, bien hecho. Que ya es decir siendo una licencia.

  2. Dos culpas aceptadas, ni una más.

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